Vida para María, alegría de domingo y… virtualidad humana

Fin de semana tranquilo, cuidando detalles, o intentándolo, poniendo el ojo, la mirada en las pequeñas cosas, en sus matices, colores, diferencias, detalles…

coloresdelamanana

buscando metáforas y preguntas a los interrogantes aparentes que los paseos plantean

crucedecaminos

y, al llegar la tarde y abrir el correo ver que hay sueños y proyectos que con muchos pocos se hacen realidad.

¡Gracias a tu aportación y a la de 1509 mecenas más, este proyecto será una realidad!

Se me ocurre que es una forma  de leer la dimensión virtual de los humanos aplicando una de las posibilidades que este fin de semana nos ofrecía Antonio Rodríguez de las Heras.

Pero el término virtual acoge otra acepción. Y es cuando se refiere a aquello que tiene en potencia algo que se puede realizar. Virtual entendido como facultad, fuerza, poder… de hacer. Virtual contiene lo posible, y en circunstancias concretas lo virtual se hace posible.

Quizás, lo virtual así entendido, es lo que nos hace más humanos y lo que aporta y nos aporta más vida.

La realidad siempre se esconde y se muestra en lo pequeño y en los detalles…

texturas1Hoy a la mañana al ir a preparar y coger un material para una jornada de trabajo con una más de las pequeñas (grandes) empresas que forman en su conjunto tan disjunto ese sector que llamamos ‘el del libro’ me he encontrado casi perdido entre las páginas uno de los primeros elementos promocionales de la Revista Texturas.

Os invito a hacer un repaso de los nombres que aparecen. Comprobaréis que los había ya de todo ‘pelaje y condición’ y casi todos, por no decir todos, siguen, diez años después, aportando visiones distintas dentro del mundo de los libros, la lectura, los contenidos y la cultura.

Un mundo con muchas visiones y en el que te das cuenta sobre todo cuando se está a pie de obra con empresas que los grandes números , las grandes lecturas casi nunca son fiel reflejo de la realidad que las empresas viven en su cotidianidad y en sus planteamientos y expectativas; donde casi nunca el discurso cuadra con el hacer ni aporta excesivas pistas. poco más, en ocasiones, que alguna luz en el horizonte.

En el fondo, la ‘teoría de los huecos’ de Paco Puche vislumbraba ya esta realidad que cada vez, y son muchas, que me encuentro con lo pequeño, cotidiano y distinto se me confirma de nuevo y me hace, además, seguir manteniendo siempre el principio de esperanza basado en la realidad de todos los brotes verdes.

Hoy además como territorio para la nostalgia he trabajado cerca de donde hace casi treinta años empecé mi relación con el sector del libro.

He vuelto a recordar y conversar sobre el barrio de hace 30 años, su evolución, sus esperanzas. A comer con quien y en donde ya hacía 30 años que está abierto y allí sigue después de más de una ida y vuelta.

Hoy se han juntado, desde lo pequeño, algunos detalles para el recuerdo… y he vuelto a disfrutar, como casi siempre, del trabajo de acompañamiento a lo hermosamente pequeño e ilusionante.

Detalles

La vida está en parte hecha de detalles, pequeños en ocasiones.

Tiempo sin vernos.

Cierto miedo por una de las partes al re-encuentro después de un tiempo de distancia.

Todo termina y vuelve a empezar. Se retoma la conversación, la puesta al día de lo vivido y sufrido; los nuevos sueños y proyectos y, quizás, como deseo de que vaya habiendo una historia escrita o que deje huella estas dos libretas para notas con origen en Auroville.

Me gusta el pequeño texto que las acompaña:

Artesanía de algodón y fibras vegetales, en cuya fabricación no se han cortado árboles.

La filosofía de nuestro diseño está inspirada en la propia naturaleza, que se refleja en la infinitamente diversa caligrafía de las hojas, flores, hierbas y vainas del entorno natural.

Tan diversas y variadas como cada una de nuestras vidas.

Me quedaré con una y con la otra seguiré la cadena de invitar a ‘enlazar’ vidas escritas.

Hostal Persal. Pequeños detalles de amabilidad

Venía dando vueltas según bajaba para el hotel a una conversación interrumpida por teléfono por motivo de una reunión y a los pequeños detalles que a menudo nos pasan desapercibidos pero que suelen o pueden tener una cierta importancia.

Vengo de celebrar comida de ‘hasta luego’ con un familiar que se va para México. Charlo con un periodista, también ayer se tuvo que interrumpir la conversación telefónica, meticuloso, ¡qué suerte tenemos!, en conseguir y contrastar las informaciones. Llego al Hostal Persal, wifi libre sin gastos que se agradece, y me pongo a consultar en el hall el correo, a escribir estas nimiedades que algunos amablemente leéis y hasta contestais, cuando discreta y solícitamente se me acerca una persona de recepción y me invita si lo deseo a pasar a un espacio donde sigue habiendo cobertura y me sentiré probablementemás cómodo como así es.

Música tranquila de fondo. Soledad, que se agradece después de una mañana y parte de la tarde ajetreada, fresquito en un caluroso septiembre madrileño y un poco de tiempo tranquilo para ordenar el día pasado y preparar el que viene.