10 propuestas para una política cultural más democrática

Me parecen interesantes estas 10 propuestas resultado del taller de políticas culturales realizado en el marco de las jornadas Gabinete de Cultura: nuevas perspectivas para el sector cultural, que tuvo lugar en Madrid los días 25 y 26 de mayo de 2017. Proyecto realizado de forma conjunta por Medialab-Prado y Goethe-Institut Madrid.

Las traslado tal cual y me permito, porque me resulta especialmente sugerente, recomendar la número 10: proponer tiempos más lentos para la cultura.

1- Explicar las políticas culturales argumentando su aportación a la ciudadanía.

Las políticas culturales no son las políticas del sector cultural sino aquellas que atienden al bien común. La administración debe ser clara y abierta a la hora de comunicar el sentido de sus decisiones.

2- Promover la economía social y solidaria en el ámbito de las organizaciones culturales.

Ante la disyuntiva entre una visión amateur sobre la actividad cultural y una mirada profesional y empresarial de la misma, proponemos una apuesta decidida por la economía social y solidaria. Es decir, centrada en organizaciones que priorizan las necesidades humanas sobre el lucro, gestionan su actividad económica de forma democrática y se comprometen con su medio social y natural. Esta apuesta debería reflejarse tanto en los sistemas de contratación como en acciones expresas para favorecer este tipo de estructuras. Al mismo tiempo nos referimos tanto a la relación con terceros como a la propia estructura interna de las instituciones culturales estatales.

3- Establecer un código de buenas prácticas económicas para actividades culturales.

Ante la arbitrariedad del mercado cultural, tanto por arriba como por abajo, y teniendo en cuenta la responsabilidad en ello de las instituciones públicas como principal fuente de financiación, se les recomienda que lleven la iniciativa en cuanto a garantizar los derechos laborales y salariales de los trabajadores, estableciendo un máximo y un mínimo de sueldos y condiciones; así como poner límites a los beneficios empresariales y establecer una política justa de precios.

4- Clarificar formas de acceso a la posibilidad de proponer.

Ante la dificultad de las personas para plantear sus propuestas a las instituciones, se recomienda políticas que permitan que las iniciativas ciudadanas tengan una vía eficaz, clara y accesible para ser planteadas. Estas políticas deberían incluir un compromiso de respuesta por parte de la administración en un plazo razonable.

5- Favorecer sistemas deliberativos en lugar de normativos en situaciones de conflicto y de gestión vinculadas con la cultura.

Ante una tendencia general a buscar amparo y solución en el sistema normativo a todo conflicto social, también en el ámbito cultural, proponemos impulsar prácticas que en lugar de buscar este refugio normativo faciliten la discusión y la confrontación entre grupos, colectivos y personas, de manera que el encuentro presencial y el diálogo entre las implicadas forme parte de los modos de hacer.

6- Favorecer procesos de participación real desde las instituciones en los ámbitos de proximidad.

Ante la sospecha de que, en la actual dinámica de apertura de procesos participativos en las administraciones locales y en concreto en el ámbito cultural, se suelen plantear debates muy generalistas y que difícilmente van más allá de procesos consultivos, proponemos incidir de manera más decidida en ámbitos de mayor proximidad y acotados, y a la vez en procesos más vinculantes y arriesgados que incluyan decisiones y gestión común de lo acordado. Entre otros, pensamos en la acción desde centros culturales de barrio, las organizaciones sociales, bibliotecas, centros escolares, movimientos sociales, vecindad, etc. etc.

7- Favorecer espacios de gestión comunitaria.

Ante la creciente demanda de implicación ciudadana en la gestión de los bienes comunes y teniendo en cuenta las limitaciones de los modelos institucionales habituales para responder a ello (gestión directa o subcontratación), proponemos desarrollar medidas que favorezca la gestión comunitaria de espacios públicos.

8- Favorecer sistemas de mutualización de recursos.

Se recomienda a la administración facilitar y favorecer la creación de un sistema de préstamo y cesión de materiales técnicos, escenográficos, vestuario y materiales expositivos, entre otros; que estén en custodia de las instituciones culturales, para la reutilización y en algunos casos reciclado por parte de artistas, compañías, colectivos sociales y empresas, independientemente de su forma jurídica.

Consideramos que esta propuesta favorece las actividades del tejido cultural, dando un uso eficiente a unos bienes que son de todxs y que en la actualidad están en los almacenes de las instituciones, deteriorándose y siendo infrautilizados, ocasionando gastos adicionales a la propia administración.

9- Continuar con la recomendación de mantener la atención a la inclusión social.

Favorecer la representatividad de la sociedad en todos los procesos culturales con especial atención a los colectivos en riesgo de exclusión. Aunque tenemos en cuenta, que este es un valor que las instituciones ya tienen en cuenta, queremos recomendar que se siga con este trabajo. Que la inclusión sea valorada exclusivamente desde su aspecto social y no desde su aspecto económico.

10- Proponer tiempos más lentos para la cultura.

La administración lleva mucho tiempo desarrollando programas y planes que dan lugar a modelos cortoplacistas con gestiones precipitadas, que provocan un exceso de producción artística, y obvian o entorpecen los procesos culturales.

Se recomienda generar y trabajar desde los tiempos y los ritmos de las personas, no influidos por valores exclusivamente económicos o por dinámicas de cumplimiento de objetivos cuantitativos (de promoción, de público, de rentabilidad…).

Recogidas de Nativa.cat.

 

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Alegrías de fin de semana…

Cuatro por lo menos…

  • Lo escrito por Raquel Paris en facebook. Una loa al trabajao bien hecho de manuel Ortuño en Trama.

Un bellísimo libro ha llegado a mi buzón: “Del Matrimonio” de Emile Zola de Trama Editorial. Cuatro estupendos relatos que como dice Manuel Ortuño son un pequeño divertimento. Una delicia.
Una edición primorosa, como ya es difícil encontrar: elegante portada con una delicada acuarela de Antonio García Mora, buen papel, unas guardas rojas carmín y ¡cosido!; sí, cosido. Qué buenos libros edita Trama para los amantes del libro.

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  • El grupo de discusión del que disfruté y en el que participé ayer a la tarde sobre políticas culturales, incluida comida previa de calentamiento. Escuchar, proponer, matizar, complementar, discrepar, proponer… un regalo por la compañía del resto de participantes.

grupo_discusion comidaprevia

  • Saber que viaja ya y que empieza a rular el libro de Perroantonio Te voy a hacer una autocrítica. Diccionario para entender a los humanosPoder disfrutar de todo el proceso, desde el acuerdo del autor con el editor, la revisión de pruebas con correos cruzados a tres bandas que Manuel Ortuño proponía convertir en un epílogo hasta verlo ya, todavía en foto, en la sede de Trama… tiene su punto.

Luego te llevo la contraria en todo salvo en las dos únicas correcciones que hay que hacer… De lo demás, ni de coña. (fragmento de un correo autocrítico ;-))

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Autocrítica, según el diccionario…  Auto de fe comunista en el que se reprende amablemente a un camarada por sus desviaciones antes
de someterlo a purga o reeducación (en inglés, torture)…. (sigue)

  • La cena con amigas y amigos que hoy toca con, como siempre, conversación y puesta al día larga, larga, larga… y ¡partida!

La cultura como espacio de conflicto. Xavier Fina

La cultura és espai de conflicte. Parlem-ne.

xavi_finaSugerente y fino en el análisis como, casi (;-) ), siempre el amigo Xavi Fina.

En Ara, publica un artículo amplio, en el que reflexiona sobre la cultura en el ‘nuevo’ ayuntamiento de Barcelona. La política cultural de Barcelona: un debat necessari.

Está en catalán, pero seguro que podréis leerlo en vuestra más íntima intimidad ayudados incluso por el traductor de Google si lo necesitarais.

Algunas pinceladas expresadas a mi modo y manera:

  • Han pasado menos cosas de las esperadas.
  • Se sigue haciendo-reflexionando sobre la cultura y sus mediaciones de manera sectorial y alejados de la ciudadanía.
  • El corporativismo hace que hayamos cambiado de perros (nuevos agentes) en los mismos collares (sectores), pero no se amplía el abanico. La cultura para los ‘cultos’ interesados que ahora son otros, como interlocutores.
  • Quizás la capacidad y necesidad de pacto y transversalidad pueda plantear nuevos escenarios.
  • “La política cultural es y ha de ser resultado de esta coalición; incorporando las maneras de hacer de la mal llamada ‘nueva política’ (transparencia, participación), pero también desde la consciencia de servicio público de la socialdemocracia de toda la vida: respeto por los funcionarios, por los procedimientos administrativos”.
  • Me da la sensación de que en Madrid, quizás con menos tradición, les queda mucho por aprender. A unos y a otros. Antes viajaban unos. Ahora viajan otros. Pero…. ¡Ay! ¿Dónde está la transparencia?

Carmena ¿posturea ahora con Amazon?

carmena_amazonQuiero pensar, por intentar ser bien pensado, que lo de Carmena con Amazon, tiene más de postureo (ciertos hábitos, poses y actitudes más por apariencia que por convicción), que de convicción, si no empezaría a ser preocupante por sus posicionamientos aparentes ante lo ‘grande vacuo’. Tanto si es decisión propia como si es consecuencia de algún consejo o consejero, deberían hacérselo mirar porque van para nota.

Las amigas y amigos de ‘La Alberdi’ se han mojado en público.

Han escrito hoy en Facebook:

Lo que se echa de menos en Madrid desde hace años es una cierta complicidad del Ayuntamiento con las librerías independientes. Pensábamos que las cosas podían cambiar con el nuevo equipo municipal y que habría un cambio de rumbo total en lo que a políticas culturales se refiere. Por esto nos ha sorprendido tanto el entusiasmo de la alcaldía en la inauguración del “centro tecnológico” (antes a esto lo llamaban simplemente almacén de distribución o de logística) que la mayor multinacional del mundo de venta on line ha instalado en Madrid. Creo que le ha faltado a la alcaldesa información, por esto le recomendamos la lectura del libro “En los dominios de Amazon. Relato de un infiltrado” de Jean Baptista Malet, editorial Trama. Por cierto, la librería Alberti lo entrega en Cibeles en menos de dos horas.

Y habían escrito poco antes en El País.

Resulta paradójico que un nuevo equipo de Gobierno municipal aupado por plataformas vecinales, de barrio, que pretende (o pretendía más bien) devolver a los ciudadanos una ciudad arrasada por políticas clientelares con las grandes empresas, se pliegue de nuevo a esos mismos intereses. Hablamos de Amazon y de los publirreportajes disfrazados de noticias que hemos visto en medios privados y públicos a propósito del nuevo tiempo de entrega que esta gran corporación ha conseguido reducir a una hora en el centro de la capital. Esto lo puede conseguir “el gigante”, algo que no hemos leído en estas “noticias”, gracias a reducir otros costes, salarios, competencia y apoyo institucional. En abril de 2013, Ignacio González inauguraba el centro logístico en Alcalá de Henares. Hoy, Manuela Carmena —alguien con un discurso en apariencia tan opuesto al del expresidente regional— ha hecho lo mismo: seguir ninguneando el comercio tradicional e independiente de Madrid en favor de una gran multinacional.— Lola Larumbe, Iñaki Lucía, Laura Vila y Miguel Ángel Martín.Librería Rafael Alberti de Madrid.

Por medio, siempre se cuelan, los que quieren sacar tajada jugando al despiste de sus intereses y planteando que los libreros deberán se más rápidos, más altos y más fuertes que Amazon, como si esto fuera un tema de machitos. Allá ellos con sus espejitos de colores sustitutos del crecepelo de ferias que antes vendían.

Lola y compañía: todo mi respeto, apoyo  y complicidad.

Señora Manuela, las prisas bien sabe usted que no son buenas en política y, probablemente en el comercio con esa falsa sensación de servicio por la inmediatez como si el asunto fuera de vida o muerte, tampoco.

Bauman de quien supongo apreciará en sus reflexiones escribe:

  • Las leyes del mercado se aplican equitativamente sobre las cosas elegidas y sobre quienes las eligen. Sólo los bienes de cambio pueden entrar por derecho propio en los templos del consumo, ya sea por la puerta de los ‘productos’ o por la de los ‘clientes’. En el interior de esos templos, tanto los objetos de adoración como los devotos son bienes de cambio. La vida política ha sido desregulada, privatizada y confinada así también al ámbito de los mercados, característica que distingue a la sociedad de consumidores de toda otra forma de comunidad humana. Como en una parodia grotesca del imperativo kantiano, los miembros de una sociedad de consumidores están obligados a seguir los mismísimos patrones de comportamiento que los objetos de su consumo. (Zygmunt Bauman; Vida de consumo; FCE; pag. 89)

¿Estará usted siguiendo esos patrones?

Incluiré finalmente dos citas del libro de Malet, En los dominios de Amazon, si de lo que hablamos es de empelo, calidad y tejido social:

El Sindicato de la Librería Francesa considera que, en términos proporcionales, la librería independiente representa una actividad que genera dos veces más empleos que las grandes superficies culturales, tres veces más que la gran distribución y, según las cifras de la Federación de comercio electrónico y de la venta a distancia, dieciocho veces más que el sector de la venta electrónica de la que Amazon es su florón. En otros términos, hacen falta dieciocho veces menos empleados en un almacén logístico de Amazon que en una librería independiente, aquella situada en el centro de la ciudad y que se suele visitar con frecuencia, para vender el mismo volumen de libros. (82-83) 

  • Con la concesión de estas subvenciones públicas, otorgadas a una multinacional en plena forma financiera, los políticos falsean con dinero público no solamente la libre competencia, sino que por añadidura aceleran el proceso económico, aumentando más el número de parados que los nuevos empleos no cualificados puedan crear. Todo esto garantiza los mega-beneficios de una multinacional, cuya leyenda se escribe en Wall Street un poco más cada día. (87-88)

Librerías: el asunto no es tanto las subvenciones como los criterios y la creación de públicos

Leo hoy una amplia entrevista que ha realizado Jordi Nopca en Ara a Xavier Vidal, alma mater de NoLlegiu.

Merece leerla con calma porque plantea muchos aspectos y reflexiones en torno a la librería desde un punto de vista bastante sugerente y creo que novedodo en algunas de las reflexiones o, por lo menos, no son las que habitualmente se escuchan.

Me centro en esta frase que me parece clave.

El tema no és tant de subvencions com de criteris i de creació de públics.

Y, en este caso, el orden de los factores sí altera claramente el producto.

Lo diré de otra manera un poco más cruda: Sin modelo de negocio con una idea clara y con un proyecto lo más preciso posible para atraer públicos no debería accederse a ninguna subvención porque es posible que sea equivalente a tirar el dinero.

Añadiré más: el trabajo en la creación de públicos tendrá más valor si se realiza en coordinación con, por lo menos tres agentes:

  • Otros agentes culturales no relacionados directamente con el libro con los que se comparta territorio y/o proyecto.
  • Las bibliotecas con las que se comparta por proximidad geográfica o por especialización públicos.
  • Otras librerías que nos permitan generar y/o crear economías de escala y altavoces para la acción.

En la entrada que realicé ayer sobre bases para una política libreras María comentó que ‘faltaba’ la perspectiva de trabajo en red. Es cierto que no aparecía como tal, pero en mi opinión es uno de los elementos claves.

De algo de esto hablaremos también en Valencia.

Sociograma

Interacció 2015. Unas primeras pinceladas

Antes de coger hoy sábado el tren de vuelta para Bilbao dejo aquí 10 pinceladas-frases recogidas estos días en Interacció donde, qué curioso que hablando básica y únicamente de cultura,  no hubiera prácticamente nadie del sector del libro, salvo personas del ámbito bibliotecario.

Dejo las pinceladas ‘huérfanas’ de autor porque vaya usted a saber si son casi una interpretación mía.

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  1. El centro de las políticas culturales debe ser la ciudadanía y no el sector.
  2. Necesitamos ficciones políticas para pensar e imaginar, pero no que las instituciones políticas sean una ficción.
  3. La importancia de escuchar a personas de otras disciplinas que desde su punto de vista nos ofrecen en muchas ocasiones una mirada no ‘interesada’.
  4. Las ideas no son la retórica de la acción, sino que son las que permiten la acción con sentido.
  5. ¿Convertimos las externalidades en el elemento nuclear?
  6. La cultura ‘cuenta’, pero no es eso lo que cuenta en cultura.
  7. Lo digital se ha convertido en el discurso hegemónico y único que quiere marcar, además, la evolución de la cultura.
  8. Ya no hablamos de cuál y cómo es la realidad, sino de cómo será y, además, ese discurso sobre el futuro no se ha democratizado.
  9. Lo digital se plantea como solución a todo, incluso a problemas que nadie ha planteado.
  10. La transversalidad provoca proyectos diferentes.

Ha habido más, mucho más, pero….

Cultura… tejer, destejer y mucho que aprender…

Con la presentación del libro han terminado las breves Jornadas sobre la transición.

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Hoy a la mañana agentes culturales talluditos e históricos acompañados de sociólogos, economistas, historiadores hemos reflexionado colectiva, pausada y reflexivamente sobre lo vivido, lo esperado y lo que vendrá en torno a la cultura desde los tiempos transicionales.

Creo que es uno de los diálogos en torno a la cultura más sugerentes que he vivido en los últimos tiempos.

Claro que no se ha hablado de formatos, de soportes, de metadatos.

Se ha reflexionado más en la óptica del sentido y la política porque lo demás es la carcasa que, como siempre intenta vender la industria cacharrera que hablará de competitividad, valor de la derecha, y no de solidaridad, valor de la izquierda.

Así que hemos estado más en la óptica de los valores, tolerancia, pluralismo, igualdad que en las ópticas de los precios.

Hemos reflexionado sobre el flaco favor que el discurso de industrias culturales hace a la cultura al situarla más cerca de los valores que el capital quiere estimular que de los nuevos simbólicos críticos que quizás se pueden-deben generar.

Hemos constatado, también cómo nos engañamos al tratar a los ciudadanos a veces como públicos (activos) o como masas (pasivas).

hemos andado pues gentes varias y diversas viendo cómo los nuevos caldos de cultivo, las nuevas creaciones siguen naciendo en los márgenes.

Todo ello ya, quizás por la edad y el ambiente, con sosiego, con matices, sin toques de sirena, sin banderas en las que envolvernos porque quizás nos sobren todas, sin llamadas a la revolución que ya pasaron y más en estos tiempos líquidos que todo fluye y nada empieza o termina de nuevo. Así que poco creyentes ya, por que el dogma nos hizo agnósticos, de los adamitas de la política y la cultura que antes en las vanguardias fueron tan unidas y ahora en algunas nuevas vanguardias van sólo como bandera en la que envolverse para tapar las vergüenzas de los intereses mercantiles.

Escribe Santi Burutxaga en un sugerente texto que los lectores de Texturas disfrutarán en el próximo número:

A principios de los 80 descubrimos que no todo era posible; incluso algunas cosas ni deseables. Épater le bourgeois era más fácil que derrocarle. Nos hicimos adultos, seguimos acumulando contiendas y tejiendo y destejiendo anhelos, como hacía Penélope con su tejido, aunque sabíamos que no vendría Ulises y que no había ni Ítaca, ni épica, ni iluminaciones, ni playa bajo los adoquines; tan solo ideas y el coraje y la voluntad de defender democráticamente lo que se creía justo.

Algunos siguen en su tejer y destejer.

Ya acabarán dándose cuenta.