Modelos de políticas culturales. Observatorio Vasco de la Cultura

El Observatorio Vasco de la Cultura ha publicado un nuevo informe que aborda en esta ocasión los Modelos de políticas culturales.

En la presentación del mismo se señala:

En todo caso, lo que se puede afirmar es que detrás de cualquier acción pública existe una intencionalidad política sujeta a unos determinados objetivos y finalidades. Y de acuerdo a los distintos objetivos, pueden establecerse diversas tipologías de las políticas culturales.

Aunque los organismos internacionales como la UNESCO o la Unión Europea trazan las coordenadas que marcarán el rumbo de las grandes líneas y orientaciones, dando lugar a una cierta homogeneización de los elementos sustantivos de las políticas, las diferencias en su aplicación a través de los instrumentos de intervención, en las fórmulas de apoyo y en los recursos financieros destinados a la cultura dan lugar a modelos de gestión diversos. Éstos son el resultado de la respuesta de la política cultural a la tradición, la idiosincrasia y al contexto ideológico, económico y social de cada territorio.

El objetivo general del estudio consiste en analizar las políticas públicas culturales y las diversas fórmulas para implementarlas: a qué responden y cómo se materializan las diversas expresiones institucionales y los instrumentos que se aplican.

El informe se organiza en dos grandes capítulos. El primero, más teórico, se dedica a contextualizar las políticas culturales a partir de los distintos modelos, claves y dilemas de análisis. El segundo capítulo, más operativo, se dedica a describir las herramientas que se aplican para intervenir en cultura tanto desde el punto de vista estratégico como desde su gestión.

Acceder al informe completo.

Aquí os dejo 10 notas-citas del mismo:

  • Las estructuras organizacionales y de decisiones dejan entrever las decisiones relativas a los contenidos y las prioridades estratégicas.
  • La actuación pública en cultura tiene un importante acento político. Los límites entre la ideología y el terreno profesional son difusos. Una de las vías para delimitar esos espacios son los desarrollos normativos.
  • En España, la cultura es un ámbito caracterizado por la ambigüedad en cuanto a la delimitación de las actividades propias de cada nivel de la administración.
  • En el ámbito de la cultura, el análisis de los modelos de políticas públicas está condicionado por una serie de elementos clave ligados al desarrollo competencial de los distintos niveles administrativos, a las prioridades, a la toma de decisiones y a la financiación.
  • La cultura es un espacio de confluencia de intereses, objetivos y expectativas.Un marco en el que coexisten distintas dimensiones (intrínseca, extrínseca e institucional) y diversas lógicas (pública, sectorial y comunitaria). Así, las prioridades ponen el acento en una o varias de estas dimensiones con combinaciones de geometría variable.
  • La financiación es el espejo de las políticas culturales. Su componente más palpable por ser el que materializa las estrategias y los programas.
  • Es preciso puntualizar el interés creciente de las instituciones culturales por llevar a cabo políticas de públicos cada vez más incisivas y más ambiciosas. Conscientes de la importancia de ampliar, profundizar y enriquecer su relación con los públicos, existen iniciativas interesantes con planteamientos más transversales.
  • Las administraciones públicas han tomado conciencia de la importancia de apoyar la creación si se pretende crear un caldo de cultivo abierto y plural en el que las propuestas más experimentales y alejadas del mercado tengan su sitio. Los programas de fábricas de creación, las ayudas específicas destinadas a la creación, las residencias, la internacionalización de artistas, etc. reflejan esta sensibilidad.
  • Los nuevos sectores añadidos (industrias creativas) traen consigo nuevas necesidades que, aunque estuviesen también presentes en los sectores culturales, facilitan la toma de conciencia y la implicación por parte de departamentos distintos a los culturales, acostumbrados a manejar estas herramientas. Así, áreas como industria o promoción económica no sólo abren sus programas a los sectores culturales y creativos, sino que se implican junto a los departamentos culturales en la implantación de programas de apoyo de carácter transversal. Cabe esperar que esta tendencia anime también a los departamentos de hacienda a poner en marcha medidas que apoyen más a la cultura.
  • La tendencia a mirar las políticas desde perspectivas más transversales tiene eco en el terreno regulador. Empiezan a asomar leyes de derechos culturales, aparecen intentos de legislar cuestiones como el acceso a la cultura, se incorporan miradas sobre el valor público de la cultura. En realidad, es una vuelta a las cuestiones básicas, pero desde la experiencia del camino recorrido y con la convicción de que, aunque las políticas públicas tienen objetivos específicos (sectoriales, según la cadena de valor, etc.), es necesaria una visión de conjunto que permita equilibrarlas.

Sugerente, finalmente, el cuadro de aplicación de diversos instrumentos de intervención a la cadena de valor.

Librerías físicas y políticas públicas

Noticias que sorprenden y que son interesantes que hay política y negocio:

El gobierno municipal de Beijing entregará 7,46 millones de dólares en subsidios cada año para ayudar a las librerías físicas tradicionales a sobrevivir en las áreas del centro.

Importante leer el para qué:

  • Para mejorar los servicios culturales de la ciudad, el gobierno municipal ha alentado a las librerías a abrir las 24 horas y combinar las ventas de libros con actividades culturales como clubes de lectura y conferencias en cooperación con bibliotecas públicas.
  • El gobierno también reembolsará la inversión en la construcción de librerías del presupuesto del gobierno para la construcción de infraestructura urbana, y priorizará las librerías tradicionales en las compras gubernamentales y para realizar actividades culturales patrocinadas por el gobierno.

Al mismo tiempo que se leen estas noticias hay que leer también las declaraciones de Porter Anderson a Letras Libres para ver algunos ‘gurús’ dicen lo mismo:

Incluso diría que dentro de unos 10 años comenzaremos a ver con bastante claridad el equilibrio con las formas digitales.

Esta frase se viene repitiendo año tras año siempre a diez años vista y, por supuesto desde hace mucho más de diez años, pero parece que esos años no acaban de llegar.

En ese entretiempo, las librerías siguen siendo espacios en el mientrastanto vital, que en muchas ocasiones lo que pretenden es articular un espacio comunitario cultural como nos recordaba en una reciente entrevista Jorge Carrión:

Avui dia no té sentit comprar a la gran #llibreria de cadena: té sentit la petita llibreria amb la qual dues o tres persones no aspiren a enriquir-se, sinó que volen articular un espai comunitari cultural.

 

10 propuestas para una política cultural más democrática

Me parecen interesantes estas 10 propuestas resultado del taller de políticas culturales realizado en el marco de las jornadas Gabinete de Cultura: nuevas perspectivas para el sector cultural, que tuvo lugar en Madrid los días 25 y 26 de mayo de 2017. Proyecto realizado de forma conjunta por Medialab-Prado y Goethe-Institut Madrid.

Las traslado tal cual y me permito, porque me resulta especialmente sugerente, recomendar la número 10: proponer tiempos más lentos para la cultura.

1- Explicar las políticas culturales argumentando su aportación a la ciudadanía.

Las políticas culturales no son las políticas del sector cultural sino aquellas que atienden al bien común. La administración debe ser clara y abierta a la hora de comunicar el sentido de sus decisiones.

2- Promover la economía social y solidaria en el ámbito de las organizaciones culturales.

Ante la disyuntiva entre una visión amateur sobre la actividad cultural y una mirada profesional y empresarial de la misma, proponemos una apuesta decidida por la economía social y solidaria. Es decir, centrada en organizaciones que priorizan las necesidades humanas sobre el lucro, gestionan su actividad económica de forma democrática y se comprometen con su medio social y natural. Esta apuesta debería reflejarse tanto en los sistemas de contratación como en acciones expresas para favorecer este tipo de estructuras. Al mismo tiempo nos referimos tanto a la relación con terceros como a la propia estructura interna de las instituciones culturales estatales.

3- Establecer un código de buenas prácticas económicas para actividades culturales.

Ante la arbitrariedad del mercado cultural, tanto por arriba como por abajo, y teniendo en cuenta la responsabilidad en ello de las instituciones públicas como principal fuente de financiación, se les recomienda que lleven la iniciativa en cuanto a garantizar los derechos laborales y salariales de los trabajadores, estableciendo un máximo y un mínimo de sueldos y condiciones; así como poner límites a los beneficios empresariales y establecer una política justa de precios.

4- Clarificar formas de acceso a la posibilidad de proponer.

Ante la dificultad de las personas para plantear sus propuestas a las instituciones, se recomienda políticas que permitan que las iniciativas ciudadanas tengan una vía eficaz, clara y accesible para ser planteadas. Estas políticas deberían incluir un compromiso de respuesta por parte de la administración en un plazo razonable.

5- Favorecer sistemas deliberativos en lugar de normativos en situaciones de conflicto y de gestión vinculadas con la cultura.

Ante una tendencia general a buscar amparo y solución en el sistema normativo a todo conflicto social, también en el ámbito cultural, proponemos impulsar prácticas que en lugar de buscar este refugio normativo faciliten la discusión y la confrontación entre grupos, colectivos y personas, de manera que el encuentro presencial y el diálogo entre las implicadas forme parte de los modos de hacer.

6- Favorecer procesos de participación real desde las instituciones en los ámbitos de proximidad.

Ante la sospecha de que, en la actual dinámica de apertura de procesos participativos en las administraciones locales y en concreto en el ámbito cultural, se suelen plantear debates muy generalistas y que difícilmente van más allá de procesos consultivos, proponemos incidir de manera más decidida en ámbitos de mayor proximidad y acotados, y a la vez en procesos más vinculantes y arriesgados que incluyan decisiones y gestión común de lo acordado. Entre otros, pensamos en la acción desde centros culturales de barrio, las organizaciones sociales, bibliotecas, centros escolares, movimientos sociales, vecindad, etc. etc.

7- Favorecer espacios de gestión comunitaria.

Ante la creciente demanda de implicación ciudadana en la gestión de los bienes comunes y teniendo en cuenta las limitaciones de los modelos institucionales habituales para responder a ello (gestión directa o subcontratación), proponemos desarrollar medidas que favorezca la gestión comunitaria de espacios públicos.

8- Favorecer sistemas de mutualización de recursos.

Se recomienda a la administración facilitar y favorecer la creación de un sistema de préstamo y cesión de materiales técnicos, escenográficos, vestuario y materiales expositivos, entre otros; que estén en custodia de las instituciones culturales, para la reutilización y en algunos casos reciclado por parte de artistas, compañías, colectivos sociales y empresas, independientemente de su forma jurídica.

Consideramos que esta propuesta favorece las actividades del tejido cultural, dando un uso eficiente a unos bienes que son de todxs y que en la actualidad están en los almacenes de las instituciones, deteriorándose y siendo infrautilizados, ocasionando gastos adicionales a la propia administración.

9- Continuar con la recomendación de mantener la atención a la inclusión social.

Favorecer la representatividad de la sociedad en todos los procesos culturales con especial atención a los colectivos en riesgo de exclusión. Aunque tenemos en cuenta, que este es un valor que las instituciones ya tienen en cuenta, queremos recomendar que se siga con este trabajo. Que la inclusión sea valorada exclusivamente desde su aspecto social y no desde su aspecto económico.

10- Proponer tiempos más lentos para la cultura.

La administración lleva mucho tiempo desarrollando programas y planes que dan lugar a modelos cortoplacistas con gestiones precipitadas, que provocan un exceso de producción artística, y obvian o entorpecen los procesos culturales.

Se recomienda generar y trabajar desde los tiempos y los ritmos de las personas, no influidos por valores exclusivamente económicos o por dinámicas de cumplimiento de objetivos cuantitativos (de promoción, de público, de rentabilidad…).

Recogidas de Nativa.cat.

 

Alegrías de fin de semana…

Cuatro por lo menos…

  • Lo escrito por Raquel Paris en facebook. Una loa al trabajao bien hecho de manuel Ortuño en Trama.

Un bellísimo libro ha llegado a mi buzón: “Del Matrimonio” de Emile Zola de Trama Editorial. Cuatro estupendos relatos que como dice Manuel Ortuño son un pequeño divertimento. Una delicia.
Una edición primorosa, como ya es difícil encontrar: elegante portada con una delicada acuarela de Antonio García Mora, buen papel, unas guardas rojas carmín y ¡cosido!; sí, cosido. Qué buenos libros edita Trama para los amantes del libro.

matrimonio_raquel_paris

  • El grupo de discusión del que disfruté y en el que participé ayer a la tarde sobre políticas culturales, incluida comida previa de calentamiento. Escuchar, proponer, matizar, complementar, discrepar, proponer… un regalo por la compañía del resto de participantes.

grupo_discusion comidaprevia

  • Saber que viaja ya y que empieza a rular el libro de Perroantonio Te voy a hacer una autocrítica. Diccionario para entender a los humanosPoder disfrutar de todo el proceso, desde el acuerdo del autor con el editor, la revisión de pruebas con correos cruzados a tres bandas que Manuel Ortuño proponía convertir en un epílogo hasta verlo ya, todavía en foto, en la sede de Trama… tiene su punto.

Luego te llevo la contraria en todo salvo en las dos únicas correcciones que hay que hacer… De lo demás, ni de coña. (fragmento de un correo autocrítico ;-))

autocritica_base

Autocrítica, según el diccionario…  Auto de fe comunista en el que se reprende amablemente a un camarada por sus desviaciones antes
de someterlo a purga o reeducación (en inglés, torture)…. (sigue)

  • La cena con amigas y amigos que hoy toca con, como siempre, conversación y puesta al día larga, larga, larga… y ¡partida!

La cultura como espacio de conflicto. Xavier Fina

La cultura és espai de conflicte. Parlem-ne.

xavi_finaSugerente y fino en el análisis como, casi (;-) ), siempre el amigo Xavi Fina.

En Ara, publica un artículo amplio, en el que reflexiona sobre la cultura en el ‘nuevo’ ayuntamiento de Barcelona. La política cultural de Barcelona: un debat necessari.

Está en catalán, pero seguro que podréis leerlo en vuestra más íntima intimidad ayudados incluso por el traductor de Google si lo necesitarais.

Algunas pinceladas expresadas a mi modo y manera:

  • Han pasado menos cosas de las esperadas.
  • Se sigue haciendo-reflexionando sobre la cultura y sus mediaciones de manera sectorial y alejados de la ciudadanía.
  • El corporativismo hace que hayamos cambiado de perros (nuevos agentes) en los mismos collares (sectores), pero no se amplía el abanico. La cultura para los ‘cultos’ interesados que ahora son otros, como interlocutores.
  • Quizás la capacidad y necesidad de pacto y transversalidad pueda plantear nuevos escenarios.
  • “La política cultural es y ha de ser resultado de esta coalición; incorporando las maneras de hacer de la mal llamada ‘nueva política’ (transparencia, participación), pero también desde la consciencia de servicio público de la socialdemocracia de toda la vida: respeto por los funcionarios, por los procedimientos administrativos”.
  • Me da la sensación de que en Madrid, quizás con menos tradición, les queda mucho por aprender. A unos y a otros. Antes viajaban unos. Ahora viajan otros. Pero…. ¡Ay! ¿Dónde está la transparencia?

Carmena ¿posturea ahora con Amazon?

carmena_amazonQuiero pensar, por intentar ser bien pensado, que lo de Carmena con Amazon, tiene más de postureo (ciertos hábitos, poses y actitudes más por apariencia que por convicción), que de convicción, si no empezaría a ser preocupante por sus posicionamientos aparentes ante lo ‘grande vacuo’. Tanto si es decisión propia como si es consecuencia de algún consejo o consejero, deberían hacérselo mirar porque van para nota.

Las amigas y amigos de ‘La Alberdi’ se han mojado en público.

Han escrito hoy en Facebook:

Lo que se echa de menos en Madrid desde hace años es una cierta complicidad del Ayuntamiento con las librerías independientes. Pensábamos que las cosas podían cambiar con el nuevo equipo municipal y que habría un cambio de rumbo total en lo que a políticas culturales se refiere. Por esto nos ha sorprendido tanto el entusiasmo de la alcaldía en la inauguración del “centro tecnológico” (antes a esto lo llamaban simplemente almacén de distribución o de logística) que la mayor multinacional del mundo de venta on line ha instalado en Madrid. Creo que le ha faltado a la alcaldesa información, por esto le recomendamos la lectura del libro “En los dominios de Amazon. Relato de un infiltrado” de Jean Baptista Malet, editorial Trama. Por cierto, la librería Alberti lo entrega en Cibeles en menos de dos horas.

Y habían escrito poco antes en El País.

Resulta paradójico que un nuevo equipo de Gobierno municipal aupado por plataformas vecinales, de barrio, que pretende (o pretendía más bien) devolver a los ciudadanos una ciudad arrasada por políticas clientelares con las grandes empresas, se pliegue de nuevo a esos mismos intereses. Hablamos de Amazon y de los publirreportajes disfrazados de noticias que hemos visto en medios privados y públicos a propósito del nuevo tiempo de entrega que esta gran corporación ha conseguido reducir a una hora en el centro de la capital. Esto lo puede conseguir “el gigante”, algo que no hemos leído en estas “noticias”, gracias a reducir otros costes, salarios, competencia y apoyo institucional. En abril de 2013, Ignacio González inauguraba el centro logístico en Alcalá de Henares. Hoy, Manuela Carmena —alguien con un discurso en apariencia tan opuesto al del expresidente regional— ha hecho lo mismo: seguir ninguneando el comercio tradicional e independiente de Madrid en favor de una gran multinacional.— Lola Larumbe, Iñaki Lucía, Laura Vila y Miguel Ángel Martín.Librería Rafael Alberti de Madrid.

Por medio, siempre se cuelan, los que quieren sacar tajada jugando al despiste de sus intereses y planteando que los libreros deberán se más rápidos, más altos y más fuertes que Amazon, como si esto fuera un tema de machitos. Allá ellos con sus espejitos de colores sustitutos del crecepelo de ferias que antes vendían.

Lola y compañía: todo mi respeto, apoyo  y complicidad.

Señora Manuela, las prisas bien sabe usted que no son buenas en política y, probablemente en el comercio con esa falsa sensación de servicio por la inmediatez como si el asunto fuera de vida o muerte, tampoco.

Bauman de quien supongo apreciará en sus reflexiones escribe:

  • Las leyes del mercado se aplican equitativamente sobre las cosas elegidas y sobre quienes las eligen. Sólo los bienes de cambio pueden entrar por derecho propio en los templos del consumo, ya sea por la puerta de los ‘productos’ o por la de los ‘clientes’. En el interior de esos templos, tanto los objetos de adoración como los devotos son bienes de cambio. La vida política ha sido desregulada, privatizada y confinada así también al ámbito de los mercados, característica que distingue a la sociedad de consumidores de toda otra forma de comunidad humana. Como en una parodia grotesca del imperativo kantiano, los miembros de una sociedad de consumidores están obligados a seguir los mismísimos patrones de comportamiento que los objetos de su consumo. (Zygmunt Bauman; Vida de consumo; FCE; pag. 89)

¿Estará usted siguiendo esos patrones?

Incluiré finalmente dos citas del libro de Malet, En los dominios de Amazon, si de lo que hablamos es de empelo, calidad y tejido social:

El Sindicato de la Librería Francesa considera que, en términos proporcionales, la librería independiente representa una actividad que genera dos veces más empleos que las grandes superficies culturales, tres veces más que la gran distribución y, según las cifras de la Federación de comercio electrónico y de la venta a distancia, dieciocho veces más que el sector de la venta electrónica de la que Amazon es su florón. En otros términos, hacen falta dieciocho veces menos empleados en un almacén logístico de Amazon que en una librería independiente, aquella situada en el centro de la ciudad y que se suele visitar con frecuencia, para vender el mismo volumen de libros. (82-83) 

  • Con la concesión de estas subvenciones públicas, otorgadas a una multinacional en plena forma financiera, los políticos falsean con dinero público no solamente la libre competencia, sino que por añadidura aceleran el proceso económico, aumentando más el número de parados que los nuevos empleos no cualificados puedan crear. Todo esto garantiza los mega-beneficios de una multinacional, cuya leyenda se escribe en Wall Street un poco más cada día. (87-88)

Librerías: el asunto no es tanto las subvenciones como los criterios y la creación de públicos

Leo hoy una amplia entrevista que ha realizado Jordi Nopca en Ara a Xavier Vidal, alma mater de NoLlegiu.

Merece leerla con calma porque plantea muchos aspectos y reflexiones en torno a la librería desde un punto de vista bastante sugerente y creo que novedodo en algunas de las reflexiones o, por lo menos, no son las que habitualmente se escuchan.

Me centro en esta frase que me parece clave.

El tema no és tant de subvencions com de criteris i de creació de públics.

Y, en este caso, el orden de los factores sí altera claramente el producto.

Lo diré de otra manera un poco más cruda: Sin modelo de negocio con una idea clara y con un proyecto lo más preciso posible para atraer públicos no debería accederse a ninguna subvención porque es posible que sea equivalente a tirar el dinero.

Añadiré más: el trabajo en la creación de públicos tendrá más valor si se realiza en coordinación con, por lo menos tres agentes:

  • Otros agentes culturales no relacionados directamente con el libro con los que se comparta territorio y/o proyecto.
  • Las bibliotecas con las que se comparta por proximidad geográfica o por especialización públicos.
  • Otras librerías que nos permitan generar y/o crear economías de escala y altavoces para la acción.

En la entrada que realicé ayer sobre bases para una política libreras María comentó que ‘faltaba’ la perspectiva de trabajo en red. Es cierto que no aparecía como tal, pero en mi opinión es uno de los elementos claves.

De algo de esto hablaremos también en Valencia.

Sociograma