Y con el Populismo de Perroantonio despedimos el año

Populismo es para Fundéu la palabra del año.

autocritica_portada_webEn esta última entrada del año en este blog, en este día tan popular para el deseo más platónico que carnal, no está de más traer por aquí cómo ve el término seleccionado Perroantonio, el no alias de Josean Blanco, en su Te voy a hacer una autocrítica. Diccionario para entender a los humanos.

populismo. Argucia retórica disfrazada de discurso político consistente en azuzar a la plebe contra las élites políticas, económicas e intelectuales.Detrás de los populistas siempre acechan matones con porra.

Tengamos pues cuidado con la agenda oculta del término y, por lo demás

  1. Sed felices
  2. Comprar el libro de Perroantonio que os ayudará a entender mejor a vuestros congéneres, a dudar también de los populistas y a disfrutar de algunos ratos de ironía.

Athletic, Bilbao, Bizkaia… en mi nombre no. Gracias

Como tantos sábados he bajado al mercado para disfrutar de la compra, del ambiente y del paseo por un Bilbao y su Casco Viejo todavía medio adormilado y silencioso.

En el paseo me he encontrado, uno ya lo había visto hace tiempo, con estos dos derroches de simpleza y populismo mal entendido, si es que el populismo se puede entender bien, que nos brindan y ofrecen las dos instituciones que nos gobiernan en lo cercano: el Ayuntamiento de Bilbao y la Diputación de Bizkaia.

Hay algunos temas que me molestan particularmente como las actitudes y los hechos que llevan adelante algunas administraciones en relación a algunos fenómenos de masas como es el que nos ocupa.

Nos usurpan, en cada caso y a cada uno, nuestra individualidad ciudadana y nos meten a todas las personas en el mismo saco como si todos los bizkainos o bilbainos fuéramos del Athletic y aún siéndolo como si todos pensáramos o pensaran y sintieran lo mismo.

Que se utilicen igualmente dichos espacios centrales para recordanos y poner en valor desde sus fachadas el fútbol profesional que ampara a esos pobrecitos que han intentado hacer una huelga con el resto de los futbolistas españoles pues qué quieren que les diga.

Es, en cualquier caso, otra forma barata de jugar con los sentimientos, de intentar mostrar que no hay fisuras en una sociedad, como la bizkaina, vasca o bilbaina, ya saben que los niveles de discurso se manejan a gusto y antojo político, cada vez más llena de retales.

Es otro intento de buscar identidades únicas y ficticias impuestas sin consultar a las personas como si las mayorías aparentes fueran igual al todo.

Entiendo que a este juego han jugado, tragado y aceptado todos los partidos con representación en ambas instituciones. No vaya a ser que posibles votantes se pongan nerviosos si critican o ponen en cuestión uno de los tres pilares de la bilbainidad (los otros dos dicen sabios del lugar que son la Amatxo de Begoña y la Escuela de ingenieros).

Bueno, aunque sea el único, quiero por lo menos decir desde aquí que soy la pequeña porción de Bizkaia que ni estoy ni dejo de estar con el Athletic, que me da igual, pero que en mi nombre, ni el trozo de número 12 que me toque ni la porción de territorio del reparto que me corresponda.

Quizás unas citas de El mapa de sal de Iván de la Nuez sean sugerentes…

– En una cultura en la que la Nación, la Patria, el Líder o la Tierrra asumen condiciones de identidad fuerte y sustancial, las formas menores no tienen demasiado espacio, y las experiencias minoritarias se ven obligadas a un exilio real o metafórico. (pag. 71)

– A mí, más que el mestizaje, lo que me seduce es la promiscuidad. El primero no deja de referise a la raza. La segunda se dirime en los actos. El primero es imperativo, la segunda es electiva. (pag. 62)

– La “jaula de la melancolía” es esa cárcel en la que… podemos quedar atrapados en las redes de una ficción que luego reconocemos como “cultura nacional”. (pag. 125)

Gratuidad y populismo

Pedro Ugarte mantiene una postura de beligerancia inteligente ante el fenómeno de la gratuidad del libro de texto que es de agradecer. Se estará, después, de acuerdo o no con todas las afirmaciones o se podrán buscar, matices o concreciones que, a veces, la extensión de una columna periodística no permite, pero lo que dice y desde donde lo dice, que a veces es casi más importante, para entender a través de la contextualización, lo dicho siempre merece la pena.

Pedro es como escirtor “trabajador” del libro, es padre de familia y persona de libre opinión, siempre, sobre lo divino y lo humano, lo nacionalista y no nacionalista, lo gratuito y lo de pago. Amigo siempre de la charla y comedido en sus formas y siempre dispuesto a echar una mano y colaborar. Ello hace que su opinióin merezca la pena.

El artículo publicado ayer sábado en El País lleva el título de El libro para el que lo trabaja. Recojo algunas de las perlas que merecen la pena somo señaladoras de la contradicción permanentee a la que los políticos nos tienen tan acostumbrados.

– Todos los partidos anhelan impedir que el libro de texto aplaste la economía de este pueblo descalzo y desnutrido.

– Frente a las pretensiones del Gobierno y Parlamento, que no cejan en el empeño de que los libros de texto nos salgan por la cara, la población se presta con buen ánimo al ultraje.

– En serio: hay una madre orgullosa de que sus hijas universitarias no compren libros de estudio.

– ¿A qué demonios este fervor comunistoide , con los libros de texto, en el caso de partidos como el PNV o el PP?

– El libro para el que lo trabaja, ya que albergamos la sospecha de que muchos de los que exigen su gratuidad simplemente no se lo merecen.

– Incluso después de someter los libros a tan insalubre manoseo, aún habría en ellos algo rigurosamente intrasferible: el aprovechamiento.