Libros con amor

César Coca nos invita a ir más allá de los enamorados y buscar y recomendar “libros con amor“. Una buena ocasión no tanto para enamorar con libros, sino para sacar los sentimiento a flor de piel.

Yo no añado libros enteros como tal, sino algunas perlas entresacadas de libros leídos:

– La novela es el arte de la educación de los sentimientos. A través de ella educamos nuestros sentidos verbalmente; también a través de la poesía, claro. El título de Flaubert La educación sentimental podría ser el título general de las novelas en su conjunto. (Carlos Fuentes en César Coca; Entrevista con la cultura; pag. 220)

– Cuando uno ama a alguien siempre se le sobresalta el corazón al verlo o al oir algo sobre él. En resumen, creo que todo pasa, menos el amor. Aunque eso no tiene ningún sentido práctico. (Sandor Marai; La mujer justa; Salamandra, pag. 131)

–  Si uno se atreve a hablar de sus sentimientos, éstos dejan de ser sombras horrorosas para convertirse en cruda realidad. Y eso es bueno, porque se trata de una certeza. (Marianne Fredriksson, Querida hija, Salamandra, pag. 219)

–  No me gusta entregarme a los sentimientos…pero el sentimiento de la amistad es mucho más complicado y delicado que el del amor. (Sándor Márai; La mujer justa; Salamandra, pag. 118)

Tal vez también ella había tenido que admitir que al principio carece de importancia qué camino se toma y con quién se recorre, porque al amor no le importa a quién quiere uno cuando se lo deja fluir libre por el sendero que se pisa, por los ojos en quienes uno ha fijado la mirada mientras camina’ (Grondahl,J.C.; Silencio en Octubre, Salamandra Barcelona 2001 , pag. 304)

Palabras, realidad y conocimiento

Como sabes, desconfio de las palabras. Tengo pocas y las temo. Es muy fácil desvirtuar la realidad con declaraciones, opiniones y gilipolleces de todo tipo.

– ¿Y qué cres tú que es la realidad, entonces?

Reflexionó un poco y contextó.

– Primero está la realidad de los sentidos. El sol se eleva redondo y rojo desde el mar, la luna cuelga su plato de plata en el cielo de la noche y las estrellas brillan llenas de misterio para los niños. En el paso siguiente tenemos la realidad del conocimiento, el sol es una estrella ardiente; la Luna, un pequeño satélite que gira alrededor de la tierra, que, a su vez, no es más que uno de los millones de planetas de un universo inconcebible.

– Estás diciendo que el conocimiento ha sustituido a la verdadera sabiduría…Como en el poema de Eliot, ¿lo recuerdas Catarina?

Catarina sonrió a su madre. Víctor Emmanuel pensó un momento antes de decir:

– Pero hay una tercera realidad, una sabiduría a otro nivel.

– ¿Te refieres a la realidad mística?

– Esa palabra no me gusta, no estoy hablando de ninguna mística borrosa, oculta. Es un hecho, algo que se te revela. Por eso llega a ser una…experiencia intelectual. (Marianne Fredriksson, Querida hija, Salamandra, pag. 226)