Revista Texturas 36… ya circulando

12 años nos contemplan. 36 números.

Agrada leer mensajes como éste:

“Pedazo de número el de Trama & Texturas!! No paro de subrayarlo!!”

O referencias como la que Iñaki Vázquez hace en facebook:

Hoy en el Liber 2018 ( Liber | Feria Internacional del Libro) he conseguido el nuevo número de la revista Trama y Texturas, una de las mejores publicaciones periódicas sobre el sector editorial que se publican en lengua española. Solo con el tiempo podremos valorar la excepcionalidad de este proyecto y la importancia del mismo.

Os dejo aquí el índice del número 36 y ya nos metemos de lleno en la preparación del 37.

Sumario de Texturas nº 36

–Fragmentos de El Arsenal; Alexandre Dumas

–Ensayos a la intemperie; Vicente Luis Mora

–Publicar en España es morir; Alejandro Gamero

–Lo que está pasando en el mundo del álbum; Jesús Ortiz

–Natalia Ginzburg. Una línea editorial-creativa; Giulia Iannuzzi

–‘El desafío para los libros es el espacio físico’. Entrevista a Mike Shatzkin; José María Barandiarán, Antonio de Marco & Manuel Ortuño

–Las librerías españolas y la crisis; Juan Miguel Salvador

–Breves notas antifilosóficas de un librero veterano; Paco Goyanes

–Descubrir la librería como proyecto de vida; David Hernández Urcelay, Natalia Pérez Salazar & Alexia Antolín Diego

–Correspondencia. Max Perkins – Ring Lardner

–Libros

Más información sobre la revista.

Suscripciones.

La novedad literaria desde una óptica del lector

Novedad: cualidad de nuevo.

Nuevo: que se percibe o experimenta por primera vez.

A lo largo de la vida de un lector ‘voraz’, que se sitúe por encima de la media podrá leer en el mejor de los casos unos 3.000 libros.

Nunca podrá dar abasto ni siquiera a lo que se publique en un cuarto de año de todos los años vividos.

Toda la publicidad que se asienta por lo tanto, como es muy habitual, en el volumen de oferta como es el caso de los sistemas de suscripción es, en gran medida, un sinsentido desde la óptica lectora. Tiene una clara lógica empresarial de la sociedad de la abundancia y del derroche de ofrecer, aparentemente, mucho por poco con esa sensación de sobreabundancia que la hace acercarse a la comida basura donde abundan los desechos.

Me gusta, frente a ello, el mensaje que lanza Re-Read que hace y sustenta su lógica de negocio en lo que aparentemente es expulsado o no querido por el sistema de la novedad (recién hecho o fabricado) entendida de otra manera  y lo ofrece a precio de ‘ganga’ para un lector que lo vaya a leer.

La lógica de una parte importante de la industria más allá de los soportes y el tamaño de la editorial se sigue manteniendo en el ‘recién hecho’. Esta lógica del tiempo y de la inmediatez nunca podrá ser, si es la predominante, la lógica de sentido de un sector que se quiere llamar cultural.

Los cambios profundos, que son los que miran a los lectores, se moverán más, según mi intuición entre aquellos que sean capaces de ofrecer la experiencia de la novedad como sentido y experiencia de ‘la primera vez’ y, al mismo tiempo, resaltando que dicha experiencia, desde un mismo soporte, puede ser compartida por muchos y encerrar varias lecturas distintas… Quizás, con esta mirada superemos la ideología de la novedad sobre la que ya reflexionamos en su momento.

  • Los libros se digieren, nos recuerda Francis Bacon, pero nunca se consumen. (Lewis Buzbee; Una vida entre libros; pag. 116)

Re-Read abre en Oviedo

El tejido librero sigue en movimiento como tejido vivo que es. Hay aperturas, cierres, reubicaciones, cambios de modelos.

De la última apertura que he tenido noticias es de la nueva Re-Read en Oviedo.

 

El fenómeno Re-Read es probablemente uno de los más dinámicos en estos dos últimos años dentro del sector de las librerías y va teniendo cada vez una cuota más importante de ‘tiempo lector’ y de compra.

Esta nueva librería ya ocupa su lugar en el mapeado que estoy llevando a cabo.

Por cierto, sus propuestas de comunicación, que se pueden ver en su perfil de facebook, me siguen pareciendo de lo más sugerente.

¡Larga vida!

 

 

Re-Read Vitoria-Gasteiz. Una nueva librería

Como dicen los amigos de Re-Read… Estamos Re-contentos de anunciar la apertura de Re-Read Vitoria-Gasteiz en la calle Fundadora de las Siervas de Jesus, 11 Vitoria-Gasteiz.

Son ya más de 35 las librerías Re-Read que están abiertas. Parte de la ‘oficialidad del sector’ parece no querer reflexionar sobre este fenómeno, al igual que ocurre, en extraña coincidencia, con algunos de los solucionistas tecnológicos que mariposean por el sector.

Mientras algunos pasan, otras personas, por ejemplo Teresa Cremisi, reconocen el papel que puede jugar, de hecho lo está haciendo, relacionado con la lectura y, también, suponen allí donde se han acercado a medir su volumen económico, una cifra nada despreciable, que supera, por ahora ampliamente, al electrónico aún sumando el audiolibro.

Ongi etorri Re-Read Vitoria-Gasteiz!

Re-Read Bilbao. Si sólo nos hubiese movido el dinero habríamos montado otro tipo de negocio

Somos Natalia y David, de Re-Read Bilbao. Hemos iniciado nuestra actividad librera hace nada, en diciembre de 2016.

La idea de montar una librería/trabajar aquí vino motivada por la búsqueda de empleo y sobre todo por un impulso, un pálpito que nos dio al conocer el sistema Re-Read. Además nuestras vidas necesitaban dar un giro, volver a encontrar el norte.

Consideramos que nuestra apuesta profesional es hasta cierto punto original y se caracteriza fundamentalmente por ser honesta: tenemos los libros que podemos conseguir, con un precio fijo de compra y un precio fijo de venta. Sin trampas ni cartón.

Nos gusta porque es un medio más para avanzar en nuestro crecimiento personal. Para empezar ha sido un reto montar un negocio, más si cabe dentro del ámbito cultural.

Cuando teníamos doce años no sabíamos qué queríamos ser, pero a Natalia le hubiese gustado conocer a David en su “vida anterior”, y David no se imagina el resto de su vida sin Natalia. Para no tener ni idea de qué queríamos ser de mayores, no nos ha ido tan mal desde que nos juntamos.

Cuando nos toca explicarle a una persona que no conocemos por qué nos gusta nuestro oficio le decimos que nos permite estar continuamente aprendiendo y es que… ¡¡tenemos más de 10.000 libros!! Con este fondo, si no aprendiésemos, tendríamos un problema.

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Datos de ubicación/contacto:
Re-Read Bilbao
C/Alameda Urquijo 79
48013 – Bilbao (Bizkaia)

http://www.re-read.com/libreria/re-read-alameda-urquijo-san-mames-bilbao/
https://www.facebook.com/ReReadBilbaoSanMames
https://www.instagram.com/ReReadBilbaoSanMames/
https://twitter.com/ReReadBilbao
http:// rereadbilbaosanmames.wordpress.com

¿Quieres hacer llegar tus propuestas? Dale un vistazo a esto…

 

Para la lectura, tampoco es necesario que el libro sea nuevo. No despreciemos 800 millones de euros

Ya he hablado por aquí con anterioridad de la reactivación que se está produciendo en el mercado del libro de segunda mano.

Elena Sierra escribía este fin de semana un amplio artículo en El Correo, Libros a 3 euros con los que salen las cuentas, en el que leemos al principio:

No es habitual que la gente acuda a la librería con el carrito de la compra. A mirar y adquirir libros se suele ir con las manos en los bolsillos. O al menos eso era lo ‘normal’ hasta hace poco, hasta que comenzaron a abrirse locales que compran o aceptan donaciones de libros para después volverlos a poner en la cadena. La idea es que tengan una nueva vida; una que, por cierto, escapa de las estadísticas del sector, que contabilizan los volúmenes editados cada año y las ventas de primera mano. Pero hay todo un mercado para los que ya han sido leídos y sus dueños no quieren guardar. Es un negocio en ascenso…

En España, que yo sepa, no disponemos de cifras fiables y reales de cuánto supone este ‘mercado de la lectura’. Seguimos sin tenerlas, pero, nuestro vecinos franceses nos dan algunas pistas de por dónde pueden moverse los números.

Os puedo asegurar que en el país vecino no son nada despreciablesy bastante superiores al mercado digital sabiendo que en ambos casos nos movemos sobre apreciaciones.

La Agence Régionale du livre Provence-Alpes-Côte d’Azur acaba de publicar una guía que lleva por título Le Livre d’occasson en librairie con el clara convencimiento de que existe, ya existía pero parece que ahora con la crisis más, un importante nicho de negocio que en el país vecino lo sitúan en el año 2014, ¡atención! en 800 millones de euros, según una estimación del sociólogo Vicent Chabault. En ese año, el mercado del libro electrónico se situaba en Francia en 64 millones de euros.

Las dimensiones de comercio interior en Francia y España no están tan alejadas como para no poder sacar algunos aprendizajes o genrar algunas reflexiones.

Que el fenómeno de la venta de segunda mano es creciente es un hecho claro.

Que el mismo ha cambiado de aires lo es también.

Que todavía son pocos los espacios libreros donde se da una convivencia entre el libro nuevo y el de segunda mano también es claro y creo que en algunos casos, merece la pena pensárselo.

Me gustaría, en cualquier caso, que este ‘globo sonda’ fuese leído desde algunas de las claves reflexivas e interrogativas que Jorge Carrión plantea en su texto Librerías: desapariciones, permanencias, metamorfosis que forma parte de La lectura en España. informe 2017.

1. Las librerías deben dialogar con las prácticas contemporáneas y deben enfrentarse a sus propias verdades. Las verdades pueden ser incómodas.

2. El itinerario del consumo cultural en el siglo XXI es necesariamente bastardo. Fluctúa entre espacios muy diversos. Y entre el papel y el píxel.

3. Las librerías, concretamente, son embajadas que no tienen otra razón de ser que tender puentes, superar límites. Experimentar.

4. La clave es la convivencia. Esa palabra define nuestra época en la que confluyen todas las épocas… Los objetos culturales también son textos.

Dicho todo lo anterior… esos posibles 800 millones mejor no dejarlos pasar de largo ¿no?

El mensaje… va más allá del logo…

 

Donosti. Garoa y Re-Read: espacios donde pasar parte de nuestro tiempo vital

Una parte de lo mejor de la vida se la ha pasado uno en dos lugares a la vez clausurados y públicos, los cines y las librerías, así que la inclinación que sigue conservando hacia ellos no es únicamente práctica, de espectador de películas y comprador de libros, sino también sentimental, como la que podría llevarlo hacia algunos bares, una lealtad incondicional de adicto, de huésped, casi de refugiado. (Antonio Muñoz Molina; Las librerías; El País; 8 enero 1997)

Ya hemos reflexionado en otras ocasiones sobre el papel importante que pueden jugar los mediadores, las librerías en este caso, pero también probablemente las bibliotecas desde su ámbito de servicio público.

He vuelto a pasar un par de días en Donosti donde es un gusto pasear y dejarse llevar.

Diré que he vuelto encantado después de comprobar que:

  • Garoa sigue viva. Cuando digo viva, no quiero decir abierta, sino con sangre, ganas, movimiento e ideas después de haber ya superado los dos primeros años de andadura. Y, por supuesto con libros y con una apuesta clara por el ‘papel lleno de calidad’ y seleccionado por el librero. Así al igual que gace pocas fechas Carme Fenoll hablaba refiriéndose al ámbito de las bibliotecas del papel estratégico de la prescripción, Imanol me comentaba su apuesta, también, para buscar más tiempo para la selección que en el mundo de la librería es uno de los modos y maneras de ejercer la prescripción: mostrar y resaltar aquello que se cree que merece la pena. Garoa, además, ha madurado y ha enriquecido el espacio con una oferta más marcada y personal fruto, probablemente, del buen hacer y del propio intercambio con los clientes, enriqueciendo de esta manera su propio ‘imaginario librero‘. Todo ello hecho con los pies en el suelo y siendo conscientes del hecho de que ‘si no hay pasta no hay proyecto’.

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Un rato antes, me había acercado por primera vez a la Re-Read de Donosti que está casi a la vuelta de la esquina de Garoa.

Me quedé asombrado. No ya por el orden, clasificación y volumen del fondo que ya lo conozco de otros ‘espacios’ Re-Read, sino también por la apuesta y puesta en escena en el propio local que me pareció fantástica, invitando claramente a dejarse llevar por el tiempo que los libros vayan marcando, sin ninguna prisa ni agobio.

Libros nuevos en un caso y usados en otro, pero perfectamente arropados y contextualizados en espacios que invitan a ir más allá de los años y usos de vida de los ejemplares y permanecer en los espacios.

Son, como bien dice en Clarín Verónica Abdala, después de hacer un recorrido por unas cuantas librerías de Buenos Aires, pequeños placeres de la vida del lector que uno espera poder seguir permitiéndose.