¡Regalazo!

La mezcla de sorpresa, gusto, cariño, están detrás de este collage-regalo…

img_20161209_153416de la serie editores de Aurora Gorrión.

Si a ello añadimos que me lo ha regalado Aurora de manera totalmente inesperada y que el otro collage de la serie lo tiene quien lo tiene… pues se convierte en una sorpresa y en un privilegio.

Un precioso momento de felicidad por el que estaré y estoy muy agradecido.

Gracias Aurora.

Hay que saber dar y hay que saber recibir. No hemos sabido ver los regalos que nos hacían en su momento. A veces incluso hemos creído que nos eran debidos por ser quienes éramos. A veces nos han dado la mano y creíamos que era algo común y no lo era; no era, no en ese caso, una convención. No siempre los regalos son compras encubiertas: son manifestaciones espontáneas de afecto, queremos expresar algo que de otra manera no podemos o no sabemos. (Miguel Sánchez Ostiz; Cuaderno Boliviano; pag. 243)

Regalos inesperados

Creo que no hay mejor regalo que una buena relación que nace en muchas ocasiones de las aituaciones más inesperadas.

A veces esta se torna palpable en un detalle.

Hoy, de la manera más inesperada se han juntado dos de esos detalles.

De manos distintas, de historias distintas.

Vuelvo a recordar un texto:

Hay que saber dar y hay que saber recibir. No hemos sabido ver los regalos que nos hacían en su momento. A veces incluso hemos creído que nos eran debido por ser quienes éramos. A veces nos han dado la mano y creíamos que era algo común y no lo era; no era, no en ese caso, una convención. No siempre los regalos son compras encubiertas: son manifestaciones espontáneas de afecto, queremos expresar algo que de otra manera no podemos o no sabemos.

El sábado, se lo he dicho a las dos personas, los compartiré con mis amigos canasteros. Los disfrutaremos y me  acordaré de las personas que me los han hecho llegar.

¡Mil gracias!

Estos dos detalles dicen más que muchas palabras

“La palabra no es un elemento tan imprescindible de la comunicación humana como a veces suponen los escritores cegados por el orgullo; en momentos críticos, la gente capta la esencia con muy pocas palabras o incluso sin ninguna” (Sándor Márai; La hermana ; pag. 31)

 

Dibujo infantil

He pasado unos días en Donosti desconectando del día a día o buscando otro ritmo a los días.

Quedé allí con una persona que no conocía que quería charlar conmigo.

Vino acompañada de su hijo que me regaló este dibujo que esconde para mí, más después de la conversación mantenida, toda una vida intensa.

Uno de los mejores regalos que he tenido en estos últimos tiempos tanto por lo inesperado, por cómo ha llegado a mis manos y por la historia y la vida que tiene detrás y que quedará en mi recuerdo.

Vivir

Hay días especiales.

Hay sorpresas inesperadas.

Te dicen que es A y es B.

Nos marchamos de aquí sin comprender la existencia. Sin comprender enteramente las normas del juego, y habiendo perdido la partida. Entonces, ¿qué diablos es vivir? Una inmejorable oportunidad den entender la vida, proporcionada por la casualidad de nuestro nacimiento. (Anjel Lertxundi; Los trapos sucios; pag. 238)

Y al llegar a casa después de un largo día pasado en Madrid me espera la sorpresa que es casi como un guiño al tiempo, al cariño, a lo pequeño que esconde lo más grande.

¡Estupendo regalo para acabar el día!

Iniciamos una nueva vuelta al sol.

Regalo

Hay que saber dar y hay que saber recibir. No hemos sabido ver los regalos que nos hacían en su momento. A veces incluso hemos creído que nos eran debido por ser quienes éramos. A veces nos han dadop la mano y creíamos que era algo común y no lo era; no era, no en ese caso, una convención. No siempre los regalos son compras encubiertas: son manifestaciones espontáneas de afecto, queremos expresar algo que de otra manera no podemos o no sabemos.