Por una biblioteca inclusiva

Interesante el trabajo y las propuestas que desde hace unos años realiza la Fundación Biblioteca Social.

¿Un ejemplo?

El último documental realizado que lleva por título Crecer leyendo. Por una biblioteca inclusiva desde la infancia

Me encuentro en su patronato personas a la que aprecio y respeto profesionalmente. Con alguna de ellas he trabajado en proyectos relacionados con la lectura y las bibliotecas.

Coincide la visión hoy de este documental con la lectura del artículo de Julieta Lionetti en el número 37 de Texturas en el que escribe: Deberíamos empezar a juzgar frívolas las discusiones centradas en si es mejor leer en pantallas o en papel. O si es lo mismo, porque lo que importa es el acceso a los «contenidos». Lo tomo en cuenta en la parte que me toca.

Y aquí, de nuevo, se constata que las bibliotecas con sus profesionales y su capacidad de incidir y relacionarse con el entorno son la mejor opción.

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Texturas 35. La identidad del librero. Carlos Pascual

Volví ayer de Madrid con la compañía del número 35 de Texturas que a la mañana habían entregado en el local de Trama editorial.

Cada número es una historia, una nueva historia que en la mayoría de las ocasiones viene acompañada de pequeñas y grandes complicidades.

Personalmente me que do en este caso con tres historias.

La primera es el regalo que fue la conversación que pudimos mantener con Carlos Pascual.

Llevábamos mucho tiempo con la intención de poder incluir en la revista el furto de conversaciones amplias y sosegadas y ésta ha sido la primera.

A Carlos le tengo un respeto y un cariño especial. Él y otros libreros nos acogieron cuando éramos jóvenes y nos permitieron participar activamente tanto de la vida asociativa como de la reflexión sobre el presente y futuro del sector. En todo ello, los encuentros en Burgo de Osma, pueblo en el que ha nacido, jugaron un papel importante.

La segunda y la tercera van juntas en un mismo paquete. Publicamos el texto que Juan Casamayor leyó en la última FIL de Guadalajara con motivo del Homenaje al Mérito Editorial 2017.  Se nos ocurrió hacerle nuestro particular reconocimiento y pedimos para ello a dos autores que han publicado en Páginas de espuma que nos trasladaran una vivencia o reflexión sobre el papel que Juan como editor ha jugado con ellos.

Eloy Tizón y Pedro Ugarte han sido estupendos cómplices y generosos con su regalo que esperamos agrade a Juan que es su destinatario final. Como tantas veces el editor media. En este caso, un ‘editor tercero’ quiere mediar entre dos autores y su editor natural. Con sus dos textos, La espuma en los jardines de Eloy y Material sensible de Pedro acompañan al de Juan.

¡Gracias amigos!

Aquí os dejo el índice completo.

–El extraño ‘parágrafo’; Edgar Allan Poe

–Resonancias de reverberaciones; Camilo Ayala Ochoa

–Reivindicar al editor; Alejandro Gamero

–La B como epicentro de la Ñ. El ‘boom’ y su impacto en el mundo editorial; Consuelo Sáizar

–Leer en los tiempos de la prisa; Alfredo Torres Otero

–Proteger ese todo indefinible; Javier Gutiérrez Vicén

–Carta a Siri; Pello Gutiérrez

–La promesa ‘radical’ de las bibliotecas; Barbara Fister

–La identidad del librero. Una conversación con Carlos Pascual; Maica Rivera, Txetxu Barandiarán, Manuel Ortuño

–Breve guía para los libreros de hoy… hasta que llegue mañana; Antonio Marcos

–«Vivir del cuento»; Juan Casamayor

–La espuma y los jardines; Eloy Tizón

–Material sensible; Pedro Ugarte

–Correspondencia. A Jaime Salinas; Gabriel Ferrater

–Libros y webs

Cuando la labor del librero va más allá de la venta de libros…

Cuando todavía están recientes los ecos del último Congreso de libreros celebrado en Sevilla; cuando todavía siguen apareciendo titulares en los medios que juegan al partido libreros-Amazon como si no hubiera más contendientes en el pastel de la venta al cliente final, sea este particular o institucional; cuando parece que se reconoce que hasta la fecha se ha llorado más que actuado; cuando…. quedan muchos cuandos pendientes…, no está de más traer una cita de Sophie Noël y su visión sobre la labor del librero independiente que, por incluir un matiz más, no se juega su independencia sólo con el libro nuevo…

– La labor del librero independiente va más allá de la venta de libros: su labor consiste en una serie de prácticas coherentes, que se materializan en la elección del local y del barrio, de la decoración y de las actividades propuestas, todo lo cual contribuye a crear un estilo único. La reivindicación de la pertenencia de la librería a un barrio y de la proximidad a sus habitantes, particularmente puesta en práctica por las librerías anglosajonas en torno al movimiento, todavía es un elemento central de esta retórica de la singularidad, con su ideal de pequeña comunidad, símbolo de una ciudadanía libre y virtuosa, tradicionalmente hostil al big business. La temática del barrio-pueblo, del pequeño grupo de conocidos y del vínculo social idealizado se opone al anonimato del comercio online y se relaciona estrechamente con los valores de la familia libremente escogida. Algunas librerías organizan algunas de sus secciones en «connivencia» con sus clientes, y llaman la atención sobre el hecho de que la gente se tutee y se llame por su nombre dentro de ellas. Sabiendo que el ánimo de lucro queda generalmente anulado dentro del ámbito doméstico y en las relaciones de amistad, los libreros a los que hemos entrevistado sitúan su relación con los «clientes-amigos» bajo el signo de los valores de intercambio (inmaterial) y de la confianza, redefiniendo la relación comercial como una relación libremente escogida: «La gente necesita contacto, intercambios. Me he hecho amiga de varios de ellos, aunque no compren nada» (Sophie Noël en Revista Texturas 32; trama editorial, pag. 79)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 18. Construir ciudad y memoria

 

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

Sostiene Roberto Casati que, siendo verdad que los libros en papel ocupan
espacio, lo que puede contemplarse como un engorro, lo cierto es que «el
espacio es un buen medio de controlar la memoria». Y continúa: «Una buena biblioteca es como un diagrama; nos permite pensar, porque visualmente nos reenvía de una sola ojeada a la multitud de cosas leídas, liberando de ese modo a la mente de la necesidad de guardarlo todo en la memoria». ¿Podemos decir algo similar de las librerías? Si el espacio que ocupan los libros en un hogar es el mejor medio de controlar la memoria, tal vez también el espacio que ocupan las librerías en la trama urbana sea el mejor modo de controlar nuestra memoria colectiva, de construir ciudad de una determinada manera. (Imanol Zubero; Revista Texturas 29, pag. 25)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 6. Oferta coherente y seleccionada

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

Frente a la competencia de formas de intermediación «objetivas» y «técnicas» como la de Amazon, para el librero independiente la recomendación personalizada y subjetiva forma parte central de su trabajo: recomendaciones, notas elogiosas sobre ciertos libros, crónicas en su página web, mesas de novedades temáticas, invitación a autores o editores a presentar sus obras. Son valoraciones que contribuyen a orientar la recepción de una obra, al mismo tiempo que dan sentido a una oferta pletórica que, en cierto modo, se escenifica y hace legible para el público. La competencia específica del librero se basa en un trabajo de selección destinado a mostrar una oferta coherente, síntesis de sus gustos personales y de las expectativas de una clientela dada, entre la afirmación de su singularidad y las exigencias comerciales. Se trata de lanzar propuestas, de enviar señales de autoridad que orienten al lector hacia una oferta de calidad. Como afirma un librero parisino: «Nuestra labor consiste en hacer la criba. Cribamos y lanzamos propuestas. Hay que predisponer a nuestros clientes, inspirarles confianza. A veces hay que saber decir: “No, no se lleve esto, no le va a gustar”. Y te quedan agradecidos». El destacar la personalidad del librero, que no oculta su parcialidad o incluso su mal carácter (sus gustos y manías), también responde a esa lógica. (Sophie Noël en Revista Texturas 32; Trama editorial, pag. 74)

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 1

Del 7 al 10 de marzo se va a celebrar el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

El propio Mapa de Librerías elaborado por CEGAL señalaba que las librerías tienen, mayoritariamente nombre de mujer. Quizás se esté todavía a tiempo de cambiar el nombre y hablar de XXIII Congreso de Libreras. No sería un mal signo de cambio cuando además el mismo coincide con  la huelga general convocada para el 8 de marzo.

Más allá de estos detalles que creo son importantes me he planteado hacer una pequeña aportación publicando desde hoy hasta la víspera del Congreso veinte citas relacionadas con la librería y su entorno y que espero ayuden o provoquen la reflexión.

¡Feliz Congreso!

El reto consiste en asociar la compra de libros -operación comercial a fin de cuentas banal- a una experiencia más amplia y enriquecedora, a imagen de los artistas artesanos cuyas obras se presentan como bienes singulares que nada tienen que ver con la producción industrial. La campaña de comunicación de las librerías de la región de Rhône-Alpes en 2013, titulada «En mi librería», revela un imaginario que se basa en lo inefable y en lo inconmensurable: «En mi librería me ofrecen algo más, algo que va más allá de la estrategia de compra». Es el mismo imaginario que encontramos en la campaña nacional de comunicación que lanzó el SLF (Sindicato de la Librería Francesa) en 2014 reuniendo a las librerías independientes en torno al eslogan «Para ir a otra parte, entren aquí», con el que se pretendía potenciar por un lado su carácter de «mundo aparte, especial», y por otro «una forma de viaje». En este contexto, el espacio físico de la librería, que suele presentarse como una desventaja con respecto a la venta online por las limitaciones del espacio y alto coste de los alquileres en los centros urbanos, se convierte en una ventaja. Los libreros nos ofrecen un espacio habitado e inspirado, a menudo muy parecido al espacio doméstico: materiales auténticos (madera, piedra), música de fondo cuidadosamente escogida, pósters u obras de arte en exposición, muebles abigarrados, alfombras con las que se busca crear una atmósfera diferenciada alejada de la estética de las grandes cadenas. (Guillermo Schavelzon en Revista Texturas 32; Trama editorial, pag. 75)

 

Las librerías como organismos vivos. Leyendo a Sophie Noël…

Leo en el número 32 de Texturas el artículo de Sophie Noél que lleva por título La independencia de las librerías.

El mismo recoge las conclusiones y reflexiones de una investigación cualitativa fruto de encuestas y entrevistas semiestructuradas a un conjunto de librerías de París.

Me interesa todo lo que dice y cómo lo plantea porque se constata de nuevo que centrar el debate en el ámbito del soporte que, además, sea papel o electrónico ha perdido ya hace tiempo la centralidad significativa en los ámbitos de la cultura, es un reflejo de mirada corta ya que se pierde la perspectiva del objeto como simbólico cultural que lo adquiere en función, también, de los contextos que lo significan.

Señalaré algunas de las reflexiones a través de citas. La primera, precisamente, señalando el la importancia de lo ‘simbólico’.

  • La independencia, más allá de ser una categoría jurídica (poseer al menos el 50% de su capital, no depender de ningún grupo), es también un recurso —moral, simbólico— en la lucha que enfrenta a los diferentes actores del mercado. (70-71)
  • El reto consiste en asociar la compra de libros —operación comercial a fin de cuentas banal— a una experiencia más amplia y enriquecedora, a imagen de los artistas artesanos cuyas obras se presentan como bienes singulares que nada tienen que ver con la producción industrial. (75)
  • La labor del librero independiente va más allá de la venta de libros: su labor consiste en una serie de prácticas coherentes, que se materializan en la elección del local y del barrio, de la decoración y de las actividades propuestas, todo lo cual contribuye a crear un estilo único. La reivindicación de la pertenencia de la librería a un barrio y de la proximidad a sus habitantes, particularmente puesta en práctica por las librerías anglosajonas en torno al movimiento Indiebound , todavía es un elemento central de esta retórica de la singularidad, con su ideal de pequeña comunidad, símbolo de una ciudadanía libre y virtuosa, tradicionalmente hostil al big business. (77)
  • Los libreros entrevistados buscan así crear una experiencia íntima dentro
    del espacio de su librería, como una prolongación pública de su espacio doméstico, un espacio híbrido que no es ni hogar ni lugar de trabajo. Al mezclar elementos de ambas esferas, la separación clásica entre lo doméstico y lo económico queda así denegada. El imaginario que rodea una librería independiente podría así resumirse mediante una serie de oposiciones estructurales que la definen con respecto de los actores de la venta online: lugar de vida (alma)/lugar sin alma; humanos/algoritmos; singular, único/estandarizado, homogéneo; calor/frío; material/virtual; local/transnacional; pequeño comercio/multinacionales. Es un imaginario que encontramos en diferentes latitudes, como muestra este extracto de la página web de los libreros independientes norteamericanos: «En este mundo de tweets, de algoritmos y de descargas digitales, las librerías no son un anacronismo en vías de extinción. Son organismos vivos que respiran, que continúan creciendo y expandiéndose»

Y, en esta línea de nuevos simbolismos, nuevos referentes, nuevas hibridaciones y nuevas redes me parece que marca una línea muy interesante el espacio de Lisboa LX Factory que tienen entre sus residentes a la librería Ler Devagar y que ha estado durante este año y el anterior compartiendo el proyecto The Origin Of Spaces con ZAWP de Bilbao, Darwin-Ecosystem de Burdeos, Capture Projets de Lewisham y ROJC de Pula.

Nuevos caminos a explorar en el ‘mientras tanto’. Sobre todo si lo que se quiere es ser significativo en la vida cultural y en la política.

Esta identidad independiente se hace eco además de la aspiración a
una sociedad más armoniosa y humana que canalizan diferentes críticos del capitalismo. (78)