Cambio y transitoriedad

…Lo mismo nos ocurre con el orden de la vida, elaboramos nuestros métodos y durante mucho tiempo estamos convencidos de que nuestros horarios son perfectos, por la mañana trabajamos, por la tarde vamos de paseo, por la noche cultivamos el espíritu…y un día descubrimos que todo esto sólo es soportable y tiene sentido si está en el orden inverso y no comprendemos cómo hemos podido estar tantos años cumpliendo unas reglas  tan descabelladas…En este punto de inflexión cambia todo, en nuestro interior y en nuestro entorno. Y sin embargo el nuevo orden y la renovada sensación de tranquilidad también son transitorios, no durarán para siempre porque todo sigue las leyes del cambio y algún día dejará de ser válido. (Sándor Márai; La mujer justa; Salamandra, pag. 218)

Lectura y altura de miras

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Me ha gustado el titular que abre hoy en El País la entrevista a Vicente Verdú: ‘Un buen libro es el que te hace levantar la vista‘.

La frase se puede prestar a interpretaciones distintas. Os contaré con la que yo me he visto reflejado al leer el titular.

Veo reflejado los momentos en que para llegar más al fondo del texto o más allá del mismo la distancia, corta en general, entre los ojos y el papel necesitan un espacio mayor que permita cierta trascendencia o sentimiento de poder mirar más allá para, en el fondo, estar mirando y escrutando en nuestra realidad más cercana nosotros mismos.

Para salir de nuestro ensimismamiento necesitamos una cierta perspectiva que nos permita, después, volver a la profundidad del texto y de nosotros.

Os pondré un par de textos breves que me han hecho levantar la vista.

Ahora que he terminado La extraña de Sándor Márai uno de él:

·         Los acontecimientos realmente importantes que surgen inevitablemente del entramado humano nunca despiertan tanto estupor y desconcierto como la tensión emocional causada por los presagios y la expectación. (Sándor Márai; La hermana; pag. 32)

También entre el género policiaco hay estupendas perlas que hacen que las pesquisas tengan que tomar otra dimensión.

 

·         Era muy hermosa. La belleza había sobrevivido, solía sobrevivir a todo, a la humillación, a la coacción y al dolor, mientras hubiese resistencia. Lo feo, lo atrofiado, lo debilitado hasta el exterminio seguía los pasos de la resignación. (Henning Mankell; La leona blanca; Tusquets, pag. 396)

Y tú ¿has levantado la vista alguna vez?

 

 

 

Mis dos amigas del alma

Habíamos quedado a cenar

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Me encontré con una sorpresa

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y todas y todos con nuestras parejas disfrutamos de una deliciosa velada.

‘Estaría bien saber…si de verdad existe la amistad. No me refiero al placer
momentáneo que sienten dos personas que se encuentran por casualidad, a
la alegría que les embarga porque en un momento dado de su vida comparten las mismas ideas acerca de ciertas cuestiones o porque comparten sus gustos y sus aficiones. Esto todavía no es amistad. A veces pienso que la amistad es la relación más intensa de la vida… y que por eso se presenta en tan pocas ocasiones. ¿Qué se esconde detrás de la amistad? ¿Simpatía? Se trata de una palabra hueca, poco consistente, cuyo contenido no puede ser suficiente para que dos personas se mantengan unidas, incluso en las situaciones más adversas, ayudándose y apoyándose de por vida… ¿por pura simpatía? ¿O se trata quizá de otra cosa?… ¿Habrá tal vez cierto erotismo en el fondo de cada relación humana?…En el fondo de todo amor, de todo cariño, de toda relación humana late el erotismo…Uno está convencido, y mi padre todavía lo entendía así, de que la amistad es un servicio. Al igual que el enamorado, el amigo no espera ninguna recompensa por sus sentimientos. No espera ningún galardón, no idealiza a la persona que ha escogido como amiga, ya que conoce sus defectos y la acepta así, con todas sus consecuencias. Esto sería el ideal’ (Márai, S; El último encuentro; Salamandra; Barcelona 2001 (13ª ed), pag. 97-100)

La hermana. Sándor Márai

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No todas las lecturas tienen la misma resonancia en nosotros. Ni la misma lectura en distintos momentos tampoco la tiene. Aún con ello hay libros, lecturas y autores con los que uno es capaz de tener un hilo de vida que siempre provoca algún movimiento interno.

Esto me ocurre con Márai, así se lo comentaba el otro día a una amiga en la  Las realidades de la música y una enfermedad que se convierte en
crónica me han vuelto a poner delante la figura de mi padre sintiendo en muchos momentos que lo volvía a tener presente con su historia que también fue nuestra.

La distinta modulación y los distintos canales que generan la música y la enfermedad para comunicar se han vuelto a hacer presentes.

¿Su obra preferida? El concierto número 2 para piano de Rachmaninov que escucho mientras esto escribo.

Las palabras exactas siempre faltan cuando hay que dar parte de los cambios esenciales de la vida. (Sándor Márai; La hermana ; pag. 212)

Celebrándolo

Hay edades, la mía, o quizás mejor hay edades vividas, cada uno sabe cómo las vive, que invitan a la celebración. Durante estos días intentaré juntarme y pasar un rato con algunas de las personas que en estos…… años intensamente vividos han jugando un papel para mí clave en mi vida con su presencia continua o en momentos concretos y muy significativos, sabiendo, al mismo tiempo, que algunos de esos momentos son fruto de la casualidad (¿buscada?)

Ayer, casi hoy (es difícil verlo pero el reloj, me he dado cuenta hoy a la mañana,  marcaba las 00.00), a la noche empezamos y brindamos felices.

Los que me conocéis y aún con todo me queréis sabéis que en las distancias cortas no soy persona de excesivas palabras y recuerdo algo de lo que ahora estoy leyendo. “La palabra no es un elemento tan imprescindible de la comunicación humana como a veces suponen los escritores cegados por el orgullo; en momentos críticos, la gente capta la esencia con muy pocas palabras o incluso sin ninguna” (Sándor Marai; La hermana ; pag. 31)

¡Tierra, tierra! Sándor Marai

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Autor: Sándor Marai

Título: ¡Tierra, tierra!

Páginas:446

Año Edición: 2006

Editorial: Salamandra

ISBN: 84-9838-000-6

Comentario

Segunda obra autobiográfica de Marai tras confesiones de un burgués. Situada y marcada en el tiempo por la invasión de Hungría por Ruisa y la duda continuamente presente por parte del autor de dónde vivir el exilio. Convertirlo en un exilio interior o desarraigarse para escribir con libertad.

Me ocurre, con Marai, que leo sus obras buscando un atisbo de explicación a su suicidio. Un amigo, me comentaba hace poco que hay que buscar el momento para leerlo. De hecho había empezado hace unos meses la lectura de esta autobiografía y descansó una temporada para reiniciarla casi de un tirón aprovechando un viaje a Madrid.

En función del momento pululan continuamente por el libro el sentimiento de nación, la importancia de la lengua el papel de la escritura…..

Algunas frases

– La palabra escrita fija algo que se presenta en el alma humana primitiva bajo la forma de un deseo poco definido, de una intuición mítica, y el mito fijado en palabras se convierte en Historia, en conciencia histórica, es decir, en una experiencia cargada de responsabilidades. (53)

– <…En épocas así hay que elegir voluntariamente el destierro porque sólo de ese modo es posible decir la verdad, y la escritura no tiene sentido si no es para decir la verdad. (247)

– …Le exigían que se comprometiese. Kosztolányi se encogía de hombros porque él sabía que la única manera de comprometerse en el terreno de la literatura es hacer el esfuerzo necesario para que la palabra se haga carne y la carne se haga palabra, de la misma forma que se recrean el verbo y el cuerpo, el universo y el espíritu. (161)

– Una idea necesita de palabras: sin palabras no puede haber intercambio, sólo puede haber un cosquilleo en la conciencia, parecido a un hormigueo en la piel. (142)

– ¿Qué es el humanismo? Una medida humana. La constatación de que el ser humano es el sentido último de la evolución, el desarrollo y el progreso (si es que tales conceptos existen, y si es posible que alguna vez el ser humano llegue a dominar los instintos que arrastra desde las cavernas). Una actitud humana que no espera ninguna respuesta mágica o milagrosa al problema de la muerte, ni pretende la solución de los problemas terrenales mediante fuerzas sobrenaturales…el ser humano, es el único ser vivo capaz de orientarse en el mundo con independencia de sus instintos. (277)

Inicio del sosiego

Quietud, tranquilidad, serenidad……

Este blog y su escribano entra en este estado que se desea, a veces, como permanente hasta el día 21 más menos. Quizás, desde ese espíritu de sosiego aparezcamos alguna vez.

Llevo conmigo algunas lecturas y el no saber todavía por dónde iremos parando.

Mis lecturas para este sosiego:

Tras las líneas de Daniel Cassany

¡Tierra, Tierra! de Sándor Márai

Historias de lecturas y lectores de Juan Domingo Argüelles

Conversaciones con editores en primera persona editado por la Sánchez Ruipérez

Herbario de Sándor Márai

Lecturas de otros para el verano

Abladías

Ramón Ananos

Camyna

¡Es la guerra!

Merodeando

Libros con amor

César Coca nos invita a ir más allá de los enamorados y buscar y recomendar “libros con amor“. Una buena ocasión no tanto para enamorar con libros, sino para sacar los sentimiento a flor de piel.

Yo no añado libros enteros como tal, sino algunas perlas entresacadas de libros leídos:

– La novela es el arte de la educación de los sentimientos. A través de ella educamos nuestros sentidos verbalmente; también a través de la poesía, claro. El título de Flaubert La educación sentimental podría ser el título general de las novelas en su conjunto. (Carlos Fuentes en César Coca; Entrevista con la cultura; pag. 220)

– Cuando uno ama a alguien siempre se le sobresalta el corazón al verlo o al oir algo sobre él. En resumen, creo que todo pasa, menos el amor. Aunque eso no tiene ningún sentido práctico. (Sandor Marai; La mujer justa; Salamandra, pag. 131)

–  Si uno se atreve a hablar de sus sentimientos, éstos dejan de ser sombras horrorosas para convertirse en cruda realidad. Y eso es bueno, porque se trata de una certeza. (Marianne Fredriksson, Querida hija, Salamandra, pag. 219)

–  No me gusta entregarme a los sentimientos…pero el sentimiento de la amistad es mucho más complicado y delicado que el del amor. (Sándor Márai; La mujer justa; Salamandra, pag. 118)

Tal vez también ella había tenido que admitir que al principio carece de importancia qué camino se toma y con quién se recorre, porque al amor no le importa a quién quiere uno cuando se lo deja fluir libre por el sendero que se pisa, por los ojos en quienes uno ha fijado la mirada mientras camina’ (Grondahl,J.C.; Silencio en Octubre, Salamandra Barcelona 2001 , pag. 304)

Lectura e interacción

Leía mucho. Pero con la lectura pasa lo mismo, ya sabes… sólo obtienes algo de los libros si eres capaz de poner algo tuyo en lo que estás leyendo. Quiero decir que sólo si te aproximas al libro con el ánimo dispuesto a herir y ser herido en el duelo de la lectura, a polemizar, a convencer y ser convencido, y luego, una vez enriquecido con lo que has aprendido, a emplearlo en construir algo en la vida o en el trabajo. (Sandor Marai; La mujer justa ; Salamandra, pag. 214-215)

Calma y felicidad

A veces siento lástima por las personas que corren tratando de acapararlo todo con tanta desesperación e insensatez…A uno le entran ganas de darles un palmetazo en los dedos y decirles: “¡Las manos quietas! ¡dejad de toquetearlo todo! ¡Quedaos sentados con educación! ¡En fila! ¡Cada uno tendrá lo que le corresponde!” De verdad, son como niños indisciplinados. No saben que, a veces, vivir con calma es sólo cuestión de paciencia, porque la armonía que buscan con tanta ansiedad – y que erróneamente llaman felicidad- deriva de unos pocos y sencillos trucos. (Sandor Marai; La mujer justa ; Salamandra, pag. 142).