¡Engañiflas y derivados! Reflexionando con El Roto en torno al sector del libro

Ya que parece que la tendencia a lo que visualicemos en pantalla va a ir más hacia lo visual y audiovisual me he encontrado con tres recientes viñetas de El Roto que creo ofrecen desde la imagen con texto, casi más viñetas de novela gráfica, algunos interrogantes o constataciones.

Ahí las dejo para que cada uno las lea como considere más conveniente.

  1. Sobre el más allá que nunca llega

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2. Sobre el precio y el valor

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3. Sobre los datos y su lectura…

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El sector del libro, una encrucijada entre el fervor consumista y la virtud ciudadana

Albert Pérez Novell nos recordaba recientemente que los libros editados y no vendidos al año en España podrían dar la vuelta a la luna dos veces. Si a ellos sumásemos los ficheros digitales que se dicen libros pero que nadie abre nos encontaríamos que quizás tuviéramos además excedentes de memoria que ayudarían, si no usaran a que el planeta mantuviera una temperatura más adecuada.

9788449331824Terminé el mes pasado de leer Estado de crisis de Zygmunt Bauman y Carlo Bordoni. Recomiendo su lectura, y en relación al titular de esta entrada, recomiendo la lectura de las páginas 186 y 187 para volver a comprobar

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El mercado c2c de libros

Históricamente y cuando se ha hablado de Comercio interior del libro, en papel, no me consta que se haya tenido habitualmente en cuenta la cifra de negocio del mercado de segunda mano y del mercado de saldo.

Me he encontrado hoy a la mañana con el dato ofrecido por el observatorio Cetelem, sobre el posicionamiento porcentual de venta entre particulares que ocupan los productos de ocio, entre los que se incluye el libro. Si, además, eres internauta de pro, el consumo entre los navegantes habituales, algo lógico, aumenta.

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Servidor se dedica a trastear, también, con estos temas para que, entre otras cosas, no me echen de casa. Les adelanto que, por ejemplo, los Premios Planeta, en general, casi se regalan, pero hay otras cosillas por las que se pueden sacar unos euracos interesantes para los pintxos de fin de semana.

Claro que, al final, en un mercado donde de alguna manera tanto los excedentes como los libros usados vuelven a entrar y a ocupar el tiempo de los lectores a unos precios que ni siquiera son mejorables por el digital, es difícil o más complicado acertar y hacerse hueco.

Creo que, en cualquier caso, las cifras nos sorprenderían.

De hecho, en fechas recientes, visité una librería que, a ojo de buen cubero, albergaba cerca de 100.000 ejemplares en sus estanterías que van saliendo y renovándose a ritmo continuo.

Digo yo que este mercado interior y exterior que además ocupa el tiempo del lectura e incluso en algunas ocasiones tiene un claro fin social será del gusto de este sector del libro que prima por encima de todo la lectura ¿no?

¡Feliz fin de semana!

 

En el libro como en el fútbol. Nos gana hasta Chipre

Toménselo como un divertimento veraniego que bastante calor hace como para meter más lecha en el fuego.

Publishers Weekly ha publicado los datos de los 56 grupos editoriales más importantes del mundo por, al parecer, su cifra de negocio.

Ya saben que en estas cifras vale de todo y es solo cuestión de ¡quién da más! Sea esto sudokus, autoayuda, libro jurídico, medicina, derecho o derivados.

La cuestión es dar cifra y ponernos contentos.

Me he dedicado a jugar un poco con las tablas y adelanto alguna licencia que me he tomado.

– En aquellos editores que no había datos del 2013 les he puesto la misma cifra de facturación que en el 2012. Como unos suben y otros bajan no me ha parecido que sea tan descabellado.

– Los cálculos en la tabla los he hecho en función de dónde está la ‘casa madre’ de la corporación que amamanta a los distintos sellos.

– Me he permitido la licencia en el caso de España de hacer una doble cuenta: con PRISA y sin PRISA. He hecho, también la cuenta equivalente para Alemania. Ya sé que esto esuna operación del 2014, pero recuerden que es un simple juego.

Y así, como si de un ranking de la FIFA se tratara esta es la posición en volumen global.

Volumen_PaisesComo ven quedaríamos en un honroso noveno puesto. El cambio de manos de PRISA nos haría bajar dos puestos, situándonos ya en la parte baja de la tabla, así que quizás a partir del año que viene haya que jugar las rondas previas.

Si hacemos otro cálculo basado en cuánto nos toca de ese volumen por ciudadano de cada país este sería el resultado.

Ratio_HabitanteLos datos que aquí se reflejan sí me parecen curiosos y señalaré algunos motivos.

1. Miramos hacia Estados Unidos que en ratio por habitante está muy detrás nuestro, hasta sin PRISA y mucho más detrás de CHIPRE.

2. Los países nórdicos nos dan a todos sopas con onda, menos a Inglaterra.

3. Quizás debamos cambiar nuestro punto de vista o hacia dónde miramos. No parece, al fin y al cabo que lo que venga de Estados Unidos sea tan relevante. Incluso a Canadá le va mejor.

4. En cualquier caso, para el 2014 yo apostaría por CHIPRE.

 

 

 

 

¿Es el sector del libro un sector desequilibrado?

Lainformacion.com publicaba recientemente una información que titulaba así:

La balanza de ventas del sector editorial se equilibró por el Día del Libro

Y basaba la misma en datos aportados por Nielsen.

El titular e incluso el cuerpo de la noticia me ha llamado poderosamente la atención y me ha provocado algunas reflexiones-interrogantes que no tienen un tono excesivamente positivo con lo cual sigue lloviendo sobre terreno ya mojado.

– Ya escribí recientemente sobre la ineficacia del sector. Si a la misma le añadimos este carácter de estacionalidad absurdo nos encontramos, hablando siempre como sector, con la constatación siguiente: El sector del libro es un sector improductivo y que además parece jugar gran parte de sus cartas a una sola apuesta.

– Ya sé que esto no es cierto en su totalidad y como tantas otras veces se coge la parte por el todo. Algo parecido, aunque en otro terreno, a lo que señala en su libro Voces vascas Manu Montero. Nos encanta jugar con las metáforas del lenguaje y utilizamos las partes para nombrar el todo. Se entenderá en este caso que, por ejemplo los editores de libro de texto o de libro científico-técnico se mantengan impasibles ante lo que ocurra con el Día del Libro.

– El problema, en cualquier caso, es que llevamos tiempo acostumbrados a la estacionalidad. Muchos libreros estuvieron y están acostumbrados a la estacionalidad del libro de texto que con el tiempo va desapareciendo. Y cuando además parece que no va a existir campaña o temporada del mismo se asustan.

– En muchos casos el ritmo de los lanzamientos de novedades va pegado a fechas muy puntuales, parecido al mundo de la moda donde se van lanzando ‘colecciones de temporada’. Así las Ferias (Madrid, Durango, Día del Libro) marcan hitos en el calendario ante los que todos parecemos mostrarnos expectantes.

– Y, en el fondo, todos parecemos sentirnos cómodos en esa mentira aceptada que por aceptación pasiva pretendemos que se convierta en verdad. La mentira no cuestionada o no publicitada se acaba convirtiendo, curiosamente, en realidad aceptada. Y así, un sector que debería vivir del continuum se pliega al ritmo de la moda o de lo mediático, perdiendo con ello parte de su esencia.

– Algo parecido ocurre también con el LIBER que ya dejó de ser hace muchos muchos años la referencia profesional del sector  y ahora pretenden reconvertirlo en el escaparate de lo educativo.

Termino con dos reflexiones provenientes de otros ámbitos.

– Imanol Zubero en su blog referencia el libro Fuego y cenizas de Michael Ignatieff y cita: Tan pronto como la democracia pierda su vinculación con lo físico, tan pronto como el lugar de la política no sea el salón de actos, la sala de estar, el restaurante o el bar local y resida únicamente en la pantalla de televisión y en una página web, tendremos problemas, porque estaremos totalmente  en las manos de los asesores de imagen y de las fantasías que inventan. La política será un espectáculo orquestado desde la metrópolis, no una realidad vivida en las localidades pequeñas y en las comunidades remotas que forman parte del país tanto como las grandes ciudades. […] Si Internet sustituye a la política, desaparecerá todo contraste con la realidad y no habrá ya ninguna ocasión para que un votante contemple en persona a un político y tome la decisión de confiar en él o no, de creerle o no. La política tiene que seguir siendo algo corpóreo porque la confianza es corpórea.

Cambiemos algunos términos de la cita: Tan pronto como el libro y la lectura pierdan su vinculación con lo físico, tan pronto como el lugar de los mismos no sea la librería, la biblioteca o el bar local y resida únicamente en la pantalla de televisión y en una página web, tendremos problemas, porque estaremos totalmente  en las manos de los asesores de imagen y de las fantasías que inventan. El libro, la lectura serán un espectáculo orquestado desde la metrópolis, no una realidad vivida en las localidades pequeñas y en las comunidades remotas que forman parte del país tanto como las grandes ciudades. […] Si Internet sustituye al libro y la lectura, desaparecerá todo contraste con la realidad y no habrá ya ninguna ocasión para que un lector contemple en persona a un escritor, un librero o una bibliotecaria y tome la decisión de confiar en él o no, de creerle o no. La lectura tiene que seguir siendo algo corpóreo porque la confianza es corpórea.

– La segunda también es otra cita que quizás nos abra las mentes si la practicamos. Su fuente es un clásico, El arte de pasear de Karl Gottlob Schelle. En la introducción del mismo Federico López Silvestre nos dice: “Pocas cosas nos siguen alejando más de la aplastante dinámica del consumismo urbano que un simple paseo sin destino claro” (15)…Por un lado, el paseo inspira como pocas cosas: a los que escribimos nos proporciona ideas, a los que investigan o dibujan les ofrece fenómenos, y a la especie, en general, le despierta la sinapsis…(17).

Salgamos pues a pasear y a mirar la realidad. Quizás encontremos nuevas primaveras.

Libro y lectura. Las mentiras de los nuevos discursos unidimensionales

Reproduzco a continuación el artículo con el que he colaborado en el número 4 de la revista Galde.

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Libro y lectura. Las mentiras de los nuevos discursos unidimensionales

El sector del libro quizás sea el que en estos momentos, dentro de la cultura, el que mejor refleja el refrán de ‘a río revuelto ganancia de pescadores’.

Los últimos datos que ha hecho públicos Eurostat en septiembre reflejan, en relación al 2007, un descenso general de los consumos culturales.

Los datos de mercado interno en relación al libro, tanto de los editores como de los libreros indican esa misma tendencia, pero agudizada; con descensos que se sitúan por encima del 10% interanual en los últimos años.

Curiosamente, en los últimos meses, octubre y noviembre parece existir un falso florecer de congresos y jornadas en torno al libro, la cultura y lo electrónico o digital.

Me llama poderosamente la atención el programa que, en general, ofrecen y que tiende más a hablar de la mediación, los aparatos para la lectura, que de los contenidos. Como si en tiempos pasados en un Congreso sobre el libro y la lectura se hablara más de imprentas, tipos de papel y modelos de impresión que de contenidos y espacios de mediación.

Alguno, incluso, ha sido patrocinado por Amazon. Curioso que después de las intervenciones de sus ‘popes’ no hubiera ninguna posibilidad de preguntas.

En el fondo ello supone con claridad un reflejo de lo que se está cociendo en el sector del libro y de cuál es la mano que quiere mecer la cuna sin que los demás nos enteremos.

En cualquier caso siempre hay, de fondo, un mantra interesado que grandes empresas tecnológicas y de venta y algunos consultores engañados repiten sin cesar: ‘hay que subirse a este carro porque sino te quedarás fuera del mercado y, además, hay que hacerlo ya’.

Cuando uno echa la vista atrás y ve las previsiones de penetración que algunas grandes consultoras hacían, por ejemplo, para el año 2006, donde se hablaba que el libro electrónico iba a suponer el 17% de las ganancias de los grupos editoriales solo le queda a uno la posibilidad de sonreír y de plantear, quizás otros mantras más modestos, pero más plurales.

  1. El libro y la lectura no tienen un único futuro, sino ‘muchos futuros’. Los futuros unidimensionales son falsos e interesados.
  2. Hablar de edición electrónica o digital es una gran mentira. Los autores siguen pensando en papel y linealidad y los editores no invierten con seriedad porque no quieren, no saben o no les interesa.
  3. Los únicos interesados en este ‘ruido’ son las plataformas comerciales. Amazon para más señas. Su negocio no es crear y socializar. Es vender lo que sea,  y a ser posible explotando[1].
  4. Utilizar el DRM y los formatos y soportes propietarios es atentar contra una de las funciones claves de la lectura: la conversación compartida.
  5. La lectura, incluso la hipertextual, es un proceso lento que cohabita mal con las prisas del mercado.
  6. Conviene preguntarse, como ya lo hizo Eva Orúe si hay libreros, editores y autores que no sean físicos. Si las máquinas venden, editan y crean solas[2].
  7. Bibliotecarios, seguid hablando y enredando porque sois los que ayudáis a poner la ciudadanía y sus derechos como centro del debate. Cuando hay personas que trabajan en bibliotecas en el debate, el discurso toma nuevas dimensiones y aparece la vida cotidiana.

Y dejo para el final una reflexión que nos acerca César Rendueles:

Google, App Store, Amazon o eBay. El secreto de estas empresas es el tamaño. Mediante la concentración extrema, estas compañías son capaces de extraer grandes cantidades de dinero a partir de la acumulación de beneficios infinitesimales. No hay, en principio, nada ilegítimo en ello. Pero las dimensiones de estas compañías les confieren una capacidad de influencia desproporcionada que altera la oferta y la demanda culturales. No son meros mediadores neutros sino que transforman nuestras expectativas y la de los productores. Por eso hay un intenso paralelismo entre estas prácticas y la especulación monetaria, en la que es crucial el enorme volumen de las masas de dinero invertidas[3].


[1] Basta leer el libro de Jean-Baptiste Malet En los dominios de Amazon para constatarlo

[3] César Rendueles; Sociofobia;; Capitán Swing; pag. 62

El estado de salud del sector editorial. El pastel del libro electrónico parece dar calambre

Y es que, como decía Sabina

Hoy los tiempos adelantan
que es una barbaridad,
el que no camina, corre
o está aprendiendo a volar.

En el año 2001 el libro electrónico parecía no existir en el Comercio interior y en cambio en el año 2012 el libro digital, que no electrónico por lo menos para los editores, parece empezar a desplegar algunos datos que dan o impresión, o miedo o descolocan.

Esta diferencia entre electrónico y digital quizás algún sabio debería intentar aclararla. Porque así no es de extrañar que cuando se celebra el I Congreso de libro electrónico, los ‘digitalistas’ parecen no sentirse convocados ya que de hecho no era excesivamente numerosa su presencia en Barbastro.

Vamos pues a los datos.

librosendigitalLos datos de esta tabla no me parecen claros y soy incapaz de saber dónde se sitúa la diferencia entre ‘editados’ y ‘comercializados’ más cuando estos segundos son superiores en número. La única explicación que se me ocurre es que esta segunda cantidad recoja el hecho de que un título en digital puede ser editado en distintos formatos (pdf, epub…), pero, buscando comparaciones, esta lógica no se utiliza para el papel (tapa dura, bolsillo).

En cualquier caso parece que la cifra que el estudio pone encima de la mesa como comercializable es la de 100.000 títulos y que ha generado una facturación de 74 millones de euros en números redondos.

Es curioso que no se haga una desagregación por materias de los títulos y en cambio sí se haga de la facturación. ¿Esconde esto alguna trampa?

facturación digitalLlama mucho la atención o, si lo prefieren en lenguaje coloquial, ¡canta un montón, el descendo del 50% en Ciencias Sociales y humanas. De hecho, toda la bajada se explica por el descenso de Derecho y ciencias económicas. Así nos va con la crisis económica y los ‘juicios pendientes’. Si es que ni los economistas ni los abogados parecen leer.

Pero datos ‘haerlos hailos’. Por lo menos el Ministerio parece tenerlos.

titulos_digital_pormateriasLo que ocurre es que al Ministerio sólo le aparecen 20.708 libros digitales en 2012 y a los editores, en su cifra más baja, 35.000. Fiabilidad de información que se dice.

Difícil es, con esta diferencia de datos que no es seria, o bien por parte del Ministerio o de los editores, pensar que se está haciendo una transición o una adecuación a las nuevas realidades.

Contemos la historia ahora de otra manera. Hace ya unos meses se calculaba el parque de ‘dispositivos’ en España en cinco millones. restemos a la facturación en digital por lo menos la parte referida al Derecho que en la mayor parte de los casos serán bases de datos. Ello nos da un resultado de 58 millones de euros para repartir entre cinco millones de dispositivos. Calculemos que esos dispositivos tengan un costo medio de 100 euros. Ello querría decir que para leer 58 millones de euros hemos invertido 500 millones.

Los listos dirán que esto no vale porque muchos dispositivos, que es lo que nos pretendían vender Amazon y Casa del Libro en el Congreso son para nuestro ‘divertimento’. Quizás. Pero así, mientras nos mantienen entretenidos, nos siguen colando gato por liebre.