Cuándo empezará a ser tomado en serio en el mundo del libro el subsector del libro electrónico

Más Congresos no supone necesariamente más relevancia.

El titular con el que Winston Manrique referencia parte de lo vivido en Barbastro en días recientes tiene su miga.

Dice así:

El sector del libro electrónico pide al mundo editorial unir fuerzas para contrarrestar la gran oferta de la red

Parece que en el mismo se estuviera reflejando que son dos conjuntos que ni siquiera fueran disjuntos y que tuvieran que buscar algún punto de encuentro que no existe. Como, si hasta la fecha, no se conocieran.

Y hay algo de verdad en esa frase. Mi propia vivencia de algunas de las ediciones y por lo que cuentan de las que no he ido parece que lo que podríamos denominar la presencia de personas que representan la historia y la parte más tradicional del sector no ha sido habitual en el mismo ni por el número ni por la representación en un espacio en el que en cambio las personas que juegan o jugamos, me incluyo, el papel de analistas y que nos dedicamos en muchas ocasiones a sobrevolar o a ofrecer ‘servicios’ auxiliares al modelo tradicional son las que más presentes se suelen hacer.

Su modo de nacimiento y evolución posterior

Convocar a la unidad desde la aparente minoría y como situándose fuera del sector no me digáis que no suena a izquierdismo, eso sí con aires de vanguardia, transnochado.

Yo creo que el tema para empezar a hablar es sencillo: poner los datos, antes que los metadatos encima de la mesa.

Ya lo dijo Manuel Gil: “El futuro de la industria pasa por compartir datos”.

Pensando en el mercado español propongo como borrador inicial la siguiente matriz de datos a compartir para saber quizás con más claridad en qué terrenos jugamos o en qué terrenos juega cada uno, suponiendo que los terrenos sean distintos. Así con esos datos, sobre todo si se ofrecen de varios años sabremos de qué hablan después los porcentajes.

Papel Libro electrónico Audiolibro app otros formatos
Número de empresas editoras
Número de empresas distribuidoras
Número de empresas comercializadoras
Número de títulos
Número de autores
Número de productos
Facturación en España
Facturación exportación
Empleos editores
Empleos distribuidores
Empleos comercialización
% lectores x soporte

 

Creo por señalar algo que se debería incluir todo. Es decir que cuando hablamos de papel, hablemos de todo el papel y cuando hablemos de libro electrónico hablemos también de todo.

Toda aportación será bienvenida.

 

El abandono de los editores de la Comisión Organizadora de la Feria del Libro de Madrid es una mala noticia

La Asociación de Editores de Madrid hizo ayer público un comunicado que decía:

La Asociación de Editores de Madrid se retira de la Comisión Organizadora de la Feria del Libro de Madrid

Tras el acuerdo aprobado mayoritariamente en Asamblea, la AEM ha decidido retirar a sus representantes de la Comisión Organizadora de la Feria del Libro de Madrid. La decisión obedece a que, desde su presencia minoritaria en dicha Comisión, su capacidad de influencia en la toma de decisiones, en la defensa de los intereses de sus agremiados y en llevar a cabo su modelo de Feria, es muy limitada. La AEM entiende que la Feria es un evento de carácter prioritariamente cultural donde los ciudadanos tienen ocasión de entrar en contacto con el variado ecosistema editorial madrileño, conociendo los proyectos e iniciativas editoriales que sustenta la riqueza y variedad de la AEM.

Esta decisión no altera ni la presencia de los editores en la Feria ni su más absoluta disposición para que sea un éxito.

No nos engañemos. Es una mala noticia. Creo que es la primera vez que se produce en la Feria del Libro de Madrid.

La medida tomada, estoy convencido que no ha sido a la ligera seguro, tiene sus motivos. Algunos se pueden entrever en el propio comunicado y suenan a preocupantes.

La referencia, como razón del abandono, al ‘modelo de Feria’ y que esto vaya unido  al ‘carácter prioritariamente cultural’ deja a las claras que hay mar de fondo sobre el sentido, lo prioritario y los modos de hacer.

¿Por qué es la primera vez que pasa?, ¿qué ha cambiado en los últimos tiempos para que esto llegue a ocurrir? Son preguntas que las partes interesadas se deberían hacer. Seguro que se las han hecho porque es gente responsable, pero igual no ha aparecido o las respuesta adecuada o la posibilidad de ‘encontrar la verdad juntos en el camino’.

Si vamos un poco más allá del comunicado y vemos alguna referencia en los medios se constata que hay ‘algo más’.

Carlos Ortega, en declaraciones a EFE recogidas por eldiario.es señala:

“Simplemente es que consideramos que si estamos dentro somos copartícipes de decisiones que no compartimos”

Seguro que Carlos no se refiere a todas las decisiones, sino a algunas que cabe entender se han producido en los últimos tiempos, y son las que han llevado al desencuentro.

Un poco más adelante señala:

Nuestra visión de la feria es distinta a la que tienen los libreros

Y vuelve a quedar una pregunta en el aire: ¿serán las visiones irreconciliables? o, también ¿son realmente las visiones de las empresas libreras y editoriales las irreconciliables o las de sus cúpulas representativas?

Por si sirve para algo contaré una historia cierta a la que algunas de las personas que estuvieron presentes, si se reconocen en la misma, podrán dar veracidad.

Como en los cuentos….. Hace años, muchos años, hubo una vez en que los sectores tradicionales de la cadena clásica de valor del libro no pasaban por sus mejores momentos y estaban seriamente enfrentados generando con ello muy serias y preocupantes tensiones internas y una mala imagen hacia el exterior.

Ocurrió que por aquellos años entraros algunas personas nuevas a liderar y trabajar en las distintas asociaciones y una de aquellas personas tuvo el arrojo y el sentido común de encandilarnos al resto para juntarnos y ‘encerrarnos’ en un lugar discreto, lejos de las miradas y con el suficiente sosiego para invitarnos en aquel entorno tranquilo y propicio a sacar todos los sapos que fueran necesarios y a pactar un modelo consensuado de responsabilidades, formas de trato, modelo relacional y áreas con mayor o menor peso…

Y así salimos de allí con ese propósito que creo en gran medida se fue convirtiendo en hechos.

A veces, estos acuerdos discretos entre personas que se convierten en los modos de hacer y ser de la relación entre entidades que en teoría trabajan por un bien común superior, el libro como expresión y modo vehicular de cultura, conocimiento…, se van perdiendo con el tiempo. El polvo y el paso de los días los van ocultando, personas nuevas que llegan, creen que nada interesante existía antes que ellos y… acaba volviendo a surgir un nuevo lío.

Todo se puede reencauzar. Solo diré para terminar que ese papel mediador en aquella ocasión lo jugaron, con buena mano y tino los distribuidores.

Quizás les vuelva a tocar tejer y hacer fluir la conversación.

¡Ojalá!

 

Fernando Pascual y su mirada sobre el ecosistema del libro vasco

Fernando Pascual, promotor de la distribuidora Bitarte y socio de Auzolan, es una de las personas, desde su discreción, histórica en el panorama del libro vasco.

Ya jubilado hace unos pocos años, mantiene, sobre todo en Iruña, un activismo cultural que va en muchas ocasiones más allá del libro.

Haber tenido la suerte de compartir con él y otras personas muchas conversaciones, algún viaje, ideas y atisbos de algunos proyectos es uno de los regalos que me ha dado el trabajar en este sector.

En Hordago-El Salto le han hecho una amplia entrevista en la que pasa repaso a lo que ha sido es y quizás sea el ecosistema del libro vasco.

Algunas notas entresacadas de la entrevista.

  • En la década de los 70-80 muchas de las empresas del sector del libro en Euskadi, librerías, distribuidoras y editoriales tenían una base política importante. Auzolan la montan cinco compañeros, algunos tras pasar por la universidad en Barcelona. Gentes de izquierda, euskaltzales y que querían vivir de algo que les apasionara. En sus inicios fue un hervidero de actividades. Estuvo, incluso, la primera delegación de la ahora todopoderosa distribuidora Zabaltzen. Es la fase de los grandes sueños.
  • La importancia del modelo económico. Creo que ha sido clave, a nivel económico y de sueldos, haber funcionado como la cooperativa más estricta, con alguna excepción.
  • La doble anomalía o particularidad Navarra. Existe López de Haro, una asociación de libreros bien estructurada que impide tanto la competencia desleal con los márgenes —en las excepciones al precio fijo—, como las injerencias de las editoriales en la Feria del Libro… No se llega a instalar la gran librería que en otras ciudades ha barrido a las demás o que, como mínimo, ha impuesto su ley.
  • El difícil equilibro entre la evocación, la realidad y la crisis. … hay una burbuja. Para empezar, hay una identificación de la cultura y del libro con la libertad. Diría más: las librerías vocacionales forman parte del paisaje urbano más evocador. Y luego está la cruda realidad. Con el cambio de siglo el sector empieza a tensionarse. Empieza una tecnificación digital acelerada que supone mejoras pero a la que no todo el mundo, fundamentalmente por la distancia generacional, se acaba de sumar. Más tarde, con la crisis económica, desciende el consumo del cliente particular y bajan las ventas institucionales a colegios, universidades y administraciones.
  • Las convenientes y necesarias líneas rojas, porque aquí todo se sabe. Hay que tener las líneas rojas muy claras y tener una ética. Hay que tener las contabilidades y los datos sensibles en compartimentos estancos porque, si no, al final, la jodes. Este mundo es muy pequeño y al final todo se sabe.
  • El futuro. Las librerías pequeñas tendrán que asociarse a proyectos culturales, aunque no será suficiente para sobrevivir… estamos en una fase de concentración fuerte que generará, siempre ha sido así, proyectos de resistencia… en Euskal Herria en particular siempre ha habido capacidad para lanzar estos proyectos.
  • Dos pinceladas finales
    • No sé, quizás haya que apostar más por la calidad que por la cantidad.
    • El libro nunca dará dinero de verdad.

 

Loreto Rubio. Sobre el liderazgo compartido. Reflexiones sugerentes

Las casualidades de la vida, benditas casualidades, y el boca-oreja posibilitaron que hace unos años conociera a Loreto Rubio.

Desde que nos conocimos, mantenemos una conversación continua y enriquecedora con momentos especiales cuando podemos tenerlos cara a cara.

Los proyectos distintos, las organizaciones, su funcionamiento, las claves de mejora, las visiones transversales, los enriquecimientos desde las distintas miradas, las pistas, las sugerencias, la crítica y aportación constructiva, la duda… suelen estar presentes en ellas.

Si además, como también suele ocurrir, comemos, nos reímos y lo compartimos con más gente mejor que mejor.

Creo que Alejandra no olvidará la maravillosa cena que tuvimos en Barcelona tras la presentación en Casa Usher.

Leí con interés su libro Os necesito a todos y he leído ahora con interés la entrevista que le han realizado en Canal Ceo.

Resalto, pensando y poniendo los ojos en el sector del libro, algunas de sus formas de funcionamiento y el de algunas de sus instituciones, algunas de las reflexiones que me parecen más sugerentes y que constatan que hay probablemente necesidades de cambio y evolución más allá de los soportes y quizás tanto o más importantes como las relacionadas con los modelos organizacionales.

  • Las organizaciones son complejas y no se puede ser ingenuo.
  • En escenarios complejos, movilizar sólo a los más próximos hoy en día no es suficiente.
  • Movilizarse en pro de los objetivos de segundo orden que suele proponer el líder requiere un esfuerzo enorme.
  • En entornos complejos como los actuales, los avances más significativos se alcanzan gracias a la práctica del liderazgo distribuido.
  • En escenarios complejos los instrumentos más necesarios son los que activan una correcta estrategia relacional.
  • En un entorno de enfoque global y de liderazgos múltiples lo que cuenta es la ARGUMENTACIÓN. Porque la argumentación lleva implícito promover las adhesiones, pero también enfrentarse de forma serena y coherente a las críticas, reconociendo los propios límites y aplicando una escucha inteligente (constructiva).
  • Si hay algo que hemos olvidado es a construir y socializar en la organización un propósito trascendente que tenga sentido en nuestro día a día.
  • El líder que me parece más interesante es el que sintonizando con la cultura de su organización la hace evolucionar responsablemente.
  • El líder debe aportar creatividad y disrupción intelectual.

 

 

Txetxu Barandiarán: “Debemos mover el foco desde los soportes hasta los lectores”

Con motivo del encuentro Librerías 400 años después, celebrado en mayo de 2016, Pedro de Alzaga me realizó una sosegada y amplia entrevista.

Me gusta y comparto el titular que ha seleccionado y que he escogido para titular esta entrada.

Escribe Pedro: Txetxu Barandiarán es un consultor y asesor cultural que tiene las ideas muy claras sobre el futuro del sector del libro, en el que ha desarrollado gran parte de su carrera profesional, sobre el resto de un sector cultural que describe inmerso en profundos cambios y paradojas. No obstante, un mensaje optimista prevalece en su discurso: “Todas aquellas empresas e instituciones que han sido capaces de girar su punto de vista del soporte al área de conocimiento acabarán ganando”. Barandiarán lamenta el poco tiempo que la situación actual deja para la reflexión sobre la obra cultural -“Me da cierto vértigo esta rapidez continua y esta huida hacia delante que deja poco tiempo para el poso que toda experiencia necesita”- y espera un futuro “lleno de conversaciones enriquecedoras para las personas (…) y de espacios físicos donde nos podamos encontrar”.

Aquí podéis ver y oír la entrevista.

Gustosamente escucharé y leeré otras opiniones y sugerencias sobre lo dicho y planteado en la misma.

1r Congreso Intersectorial del Libro. Madrid, 29-30 de marzo

En los momentos de profunda transformación que vivimos parece más necesario que nunca reflexionar sobre nuevas y mejores formas de gestión y coordinación intergremial, sobre nuevas maneras de agregar valor de manera cooperativa al producto que creamos y comercializamos, de utilizar en nuestro mutuo provecho las herramientas digitales o, en fin, de reivindicar la presencia del libro en la agenda política y el espacio público con fórmulas imaginativas. Parece poco probable que nuestros oficios puedan perdurar en el tiempo si no sometemos muchas de nuestras certezas previas a un profundo análisis y reflexión y si no generamos sinergias que nos permitan sumar nuestras fortalezas.

Para fomentar activamente ese propósito queremos convocar, desde la, Asociación de Editores de Madrid, el Gremio de Libreros de Madrid y la Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Ediciones, pertenecientes a la Cámara del Libro de Madrid, el I Congreso Intersectorial del Libro los días 29 y 30 de marzo en el Medialab-Prado Madrid.

Pretendemos que todos los profesionales de los distintos sectores cooperen para concebir, desarrollar e implantar nuevas ideas y soluciones, de manera eminentemente práctica. Las jornadas están concebidas para fomentar el trabajo real, colaborativo y factible en torno a alguno de los temas que nos parecen de especial interés para la supervivencia del ecosistema del libro.

La inconsistencia, por ahora, de los algoritmos como ‘entes propositivos’. Espejitos de colores

Quizás mi amigo Jorge tenga parte de razón cuando me dice que : Me da que tienes un problema con los algoritmos…

El hecho es que parte de las propuestas que me hacen tanto instagram como facebook me tienen desorientado y hacen aumentar mi excepticismo ante la posible capacidad propositiva de interés basada en el big data y en los algoritmos.

En el caso de instagram es bastante frecuente que me sugiera como posibles intereses de conexión personas que puede que estén dadas de alta pero que no han publicado nada.

En facebook ocurre algo parecido al ofrecerme también como posibles conexiones de interés personas que pueden llevar más de un año sin haber puesto nada en su perfil.

Así que fruto de la primera constatación escribía hoy en Facebook:

Es curioso, el algoritmo de Instagram me invita a seguir a gente que no pública. Es como invitarte a caminar hacia la nada digital.
¿Será una premonición de lo que nos espera con los algoritmos?

En el mientrastanto entre lo escrito en facebook y esta entrada he podido terminar el número 31 de Texturas y devorar el sugerente y provocativo artículo de Joaquín Rodríguez No data, Big Data, Small Data, Another dataescrito a raíz de la polémica suscitada en el IV Congreso del Libro electrónico de Barbastro.

Joaquín escribe:

Especialistas en inteligencia artificial y hechiceros de los datos nos dicen que mediante el análisis del comportamiento digital de los usuarios, del examen de la traza que sus prácticas digitales dejan tras de sí –ya sean sus hábitos de compra en la Red, sus preferencias temáticas de lectura, sus pautas de consulta y subrayado, su velocidad de lectura, su propensión a compartir unos contenidos u otros, que son las cosas que a día de hoy denotan nuestro rastro personal en la Red–, cabe pronosticar y predecir el comportamiento lector y las preferencias de compra de un individuo determinado. Es posible que el algoritmo que sintetice esas normas de comportamiento vaticine con acierto la eventual conducta de unos pocos, pero el problema es que descuida el de la inmensa mayoría…. Los evangelistas del Big data saben que dejamos indicios digitales tras cada visualización, compra o intercambio, que esas muestras son mensurables y pueden revelarnos, potencialmente, patrones de comportamiento. El problema se produce, claro, cuando el supuesto Bigdata no es más que un pequeño y triste Little data, suficiente quizás para calmar las ansias mercantiles de los editores y publicitarios, pero radicalmente insuficientes cuando pensamos en políticas públicas de fomento de la lectura,

espejitos-de-colores

Cuando uno ve el escaso valor que tienen las propuestas que por ahora nacen de la explotación de muchos datos y al mismo tiempo constata que otros venden como panacea de la tendencia futura lo que hacen florecer, como por arte de magia, de unos pocos datos, piensa que los ‘espejitos de colores’ siguen estando muy presentes como propuesta para la decisión empresarial.

Y como brillan, todavía parece que siguen atrayendo.

Dejemos respirar a los libros. Todos respiraremos mejor

Han vuelto a aparecer datos y noticias sobre el aumento de número de títulos en el sector del libro español.

Es curioso en general cómo aparecen. Dan siempre la sensación de irrelevantes. Como si el dato, la cantidad, o bien tuviera toda la información necesaria para hacer una interpretación o como si, por su irrelevancia, fuera lo mismo mil que cienmil.

Titulares que tienden a la ‘asepsia’ informativa:

La publicación de libros en España crece un 11%

Los libros didácticos o juveniles son los más editados en España

Da lo mismo que suba o que baje. La única palabra que parece variar en el titular es crecer o descender.

Menos información incluso que cuando toca la vendimia. Si hasta en la del txakolí se habla a veces de calidad , incluyendo con ello algún criterio cualitativo. No estaría mal que con el libro ocurriera algo parecido.

Si cruzamos número de títulos y producción de cada uno, empezamos a entrar en las miserias.

Hay quien dice: “Se edita lo que se necesita. Y es una de las riquezas del mercado”. Luego uno va a mirar bien los porcentajes de devolución o el número de compras de algunos digitales y no acaba de entender la afirmación anterior. A no ser que la riqueza del mercado sea medida por el aumento del peso de la logística inversa o por el número de títulos digitales en este caso que no superen la decena no de lectores, sino de compradores.

Hay también quien al contrario, y es donde quería llegar, pide que se ‘deje respirar a los libros’. Se lo escuché a un librero en fechas recientes con motivo de la presentación de un libro y me pareció una de las frases más acordes con una lectura de los nuevos tiempos y de las nuevas políticas que deberían haber empezado a tomar cuerpo: del mucho al poco y del todo vale a la puesta en valor de lo realmente relevante. Utilizando términos se Sherry Turkle: pasar de la maximización a la satisfización. (212-213)

Quizás también, si dejásemos respirar al libro, sus actores tendrían tiempo ellos para parar, respirar y reflexionar en la línea, por ejemplo, de lo que señala Miguel Aguilar:

El desafío del libro será no perder su papel protagónico en la conversación social, que la gente siga recibiendo ideas e historias, nutriendo su imaginación y conocimiento, a través de los libros, sean en el soporte que fueren, en un mundo en el que cada vez hay más pantallas y competidores audiovisuales. Ese es el desafío del libro y de la lectura y creo que es posible conseguirlo.

Quizás, también, si se produce tanto es porque no queremos dejar espacio para la conversación social ni para la propia conversación que el sector necesita.

Si quitamos la hojarasca, los bits sobrantes, los malos libros habrá quizás más espacio y más aire para lo que realmente merece la pena.

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¡Engañiflas y derivados! Reflexionando con El Roto en torno al sector del libro

Ya que parece que la tendencia a lo que visualicemos en pantalla va a ir más hacia lo visual y audiovisual me he encontrado con tres recientes viñetas de El Roto que creo ofrecen desde la imagen con texto, casi más viñetas de novela gráfica, algunos interrogantes o constataciones.

Ahí las dejo para que cada uno las lea como considere más conveniente.

  1. Sobre el más allá que nunca llega

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2. Sobre el precio y el valor

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3. Sobre los datos y su lectura…

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El sector del libro, una encrucijada entre el fervor consumista y la virtud ciudadana

Albert Pérez Novell nos recordaba recientemente que los libros editados y no vendidos al año en España podrían dar la vuelta a la luna dos veces. Si a ellos sumásemos los ficheros digitales que se dicen libros pero que nadie abre nos encontaríamos que quizás tuviéramos además excedentes de memoria que ayudarían, si no usaran a que el planeta mantuviera una temperatura más adecuada.

9788449331824Terminé el mes pasado de leer Estado de crisis de Zygmunt Bauman y Carlo Bordoni. Recomiendo su lectura, y en relación al titular de esta entrada, recomiendo la lectura de las páginas 186 y 187 para volver a comprobar

Seguir leyendo “El sector del libro, una encrucijada entre el fervor consumista y la virtud ciudadana”

El mercado c2c de libros

Históricamente y cuando se ha hablado de Comercio interior del libro, en papel, no me consta que se haya tenido habitualmente en cuenta la cifra de negocio del mercado de segunda mano y del mercado de saldo.

Me he encontrado hoy a la mañana con el dato ofrecido por el observatorio Cetelem, sobre el posicionamiento porcentual de venta entre particulares que ocupan los productos de ocio, entre los que se incluye el libro. Si, además, eres internauta de pro, el consumo entre los navegantes habituales, algo lógico, aumenta.

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Servidor se dedica a trastear, también, con estos temas para que, entre otras cosas, no me echen de casa. Les adelanto que, por ejemplo, los Premios Planeta, en general, casi se regalan, pero hay otras cosillas por las que se pueden sacar unos euracos interesantes para los pintxos de fin de semana.

Claro que, al final, en un mercado donde de alguna manera tanto los excedentes como los libros usados vuelven a entrar y a ocupar el tiempo de los lectores a unos precios que ni siquiera son mejorables por el digital, es difícil o más complicado acertar y hacerse hueco.

Creo que, en cualquier caso, las cifras nos sorprenderían.

De hecho, en fechas recientes, visité una librería que, a ojo de buen cubero, albergaba cerca de 100.000 ejemplares en sus estanterías que van saliendo y renovándose a ritmo continuo.

Digo yo que este mercado interior y exterior que además ocupa el tiempo del lectura e incluso en algunas ocasiones tiene un claro fin social será del gusto de este sector del libro que prima por encima de todo la lectura ¿no?

¡Feliz fin de semana!

 

En el libro como en el fútbol. Nos gana hasta Chipre

Toménselo como un divertimento veraniego que bastante calor hace como para meter más lecha en el fuego.

Publishers Weekly ha publicado los datos de los 56 grupos editoriales más importantes del mundo por, al parecer, su cifra de negocio.

Ya saben que en estas cifras vale de todo y es solo cuestión de ¡quién da más! Sea esto sudokus, autoayuda, libro jurídico, medicina, derecho o derivados.

La cuestión es dar cifra y ponernos contentos.

Me he dedicado a jugar un poco con las tablas y adelanto alguna licencia que me he tomado.

– En aquellos editores que no había datos del 2013 les he puesto la misma cifra de facturación que en el 2012. Como unos suben y otros bajan no me ha parecido que sea tan descabellado.

– Los cálculos en la tabla los he hecho en función de dónde está la ‘casa madre’ de la corporación que amamanta a los distintos sellos.

– Me he permitido la licencia en el caso de España de hacer una doble cuenta: con PRISA y sin PRISA. He hecho, también la cuenta equivalente para Alemania. Ya sé que esto esuna operación del 2014, pero recuerden que es un simple juego.

Y así, como si de un ranking de la FIFA se tratara esta es la posición en volumen global.

Volumen_PaisesComo ven quedaríamos en un honroso noveno puesto. El cambio de manos de PRISA nos haría bajar dos puestos, situándonos ya en la parte baja de la tabla, así que quizás a partir del año que viene haya que jugar las rondas previas.

Si hacemos otro cálculo basado en cuánto nos toca de ese volumen por ciudadano de cada país este sería el resultado.

Ratio_HabitanteLos datos que aquí se reflejan sí me parecen curiosos y señalaré algunos motivos.

1. Miramos hacia Estados Unidos que en ratio por habitante está muy detrás nuestro, hasta sin PRISA y mucho más detrás de CHIPRE.

2. Los países nórdicos nos dan a todos sopas con onda, menos a Inglaterra.

3. Quizás debamos cambiar nuestro punto de vista o hacia dónde miramos. No parece, al fin y al cabo que lo que venga de Estados Unidos sea tan relevante. Incluso a Canadá le va mejor.

4. En cualquier caso, para el 2014 yo apostaría por CHIPRE.

 

 

 

 

¿Es el sector del libro un sector desequilibrado?

Lainformacion.com publicaba recientemente una información que titulaba así:

La balanza de ventas del sector editorial se equilibró por el Día del Libro

Y basaba la misma en datos aportados por Nielsen.

El titular e incluso el cuerpo de la noticia me ha llamado poderosamente la atención y me ha provocado algunas reflexiones-interrogantes que no tienen un tono excesivamente positivo con lo cual sigue lloviendo sobre terreno ya mojado.

– Ya escribí recientemente sobre la ineficacia del sector. Si a la misma le añadimos este carácter de estacionalidad absurdo nos encontramos, hablando siempre como sector, con la constatación siguiente: El sector del libro es un sector improductivo y que además parece jugar gran parte de sus cartas a una sola apuesta.

– Ya sé que esto no es cierto en su totalidad y como tantas otras veces se coge la parte por el todo. Algo parecido, aunque en otro terreno, a lo que señala en su libro Voces vascas Manu Montero. Nos encanta jugar con las metáforas del lenguaje y utilizamos las partes para nombrar el todo. Se entenderá en este caso que, por ejemplo los editores de libro de texto o de libro científico-técnico se mantengan impasibles ante lo que ocurra con el Día del Libro.

– El problema, en cualquier caso, es que llevamos tiempo acostumbrados a la estacionalidad. Muchos libreros estuvieron y están acostumbrados a la estacionalidad del libro de texto que con el tiempo va desapareciendo. Y cuando además parece que no va a existir campaña o temporada del mismo se asustan.

– En muchos casos el ritmo de los lanzamientos de novedades va pegado a fechas muy puntuales, parecido al mundo de la moda donde se van lanzando ‘colecciones de temporada’. Así las Ferias (Madrid, Durango, Día del Libro) marcan hitos en el calendario ante los que todos parecemos mostrarnos expectantes.

– Y, en el fondo, todos parecemos sentirnos cómodos en esa mentira aceptada que por aceptación pasiva pretendemos que se convierta en verdad. La mentira no cuestionada o no publicitada se acaba convirtiendo, curiosamente, en realidad aceptada. Y así, un sector que debería vivir del continuum se pliega al ritmo de la moda o de lo mediático, perdiendo con ello parte de su esencia.

– Algo parecido ocurre también con el LIBER que ya dejó de ser hace muchos muchos años la referencia profesional del sector  y ahora pretenden reconvertirlo en el escaparate de lo educativo.

Termino con dos reflexiones provenientes de otros ámbitos.

– Imanol Zubero en su blog referencia el libro Fuego y cenizas de Michael Ignatieff y cita: Tan pronto como la democracia pierda su vinculación con lo físico, tan pronto como el lugar de la política no sea el salón de actos, la sala de estar, el restaurante o el bar local y resida únicamente en la pantalla de televisión y en una página web, tendremos problemas, porque estaremos totalmente  en las manos de los asesores de imagen y de las fantasías que inventan. La política será un espectáculo orquestado desde la metrópolis, no una realidad vivida en las localidades pequeñas y en las comunidades remotas que forman parte del país tanto como las grandes ciudades. […] Si Internet sustituye a la política, desaparecerá todo contraste con la realidad y no habrá ya ninguna ocasión para que un votante contemple en persona a un político y tome la decisión de confiar en él o no, de creerle o no. La política tiene que seguir siendo algo corpóreo porque la confianza es corpórea.

Cambiemos algunos términos de la cita: Tan pronto como el libro y la lectura pierdan su vinculación con lo físico, tan pronto como el lugar de los mismos no sea la librería, la biblioteca o el bar local y resida únicamente en la pantalla de televisión y en una página web, tendremos problemas, porque estaremos totalmente  en las manos de los asesores de imagen y de las fantasías que inventan. El libro, la lectura serán un espectáculo orquestado desde la metrópolis, no una realidad vivida en las localidades pequeñas y en las comunidades remotas que forman parte del país tanto como las grandes ciudades. […] Si Internet sustituye al libro y la lectura, desaparecerá todo contraste con la realidad y no habrá ya ninguna ocasión para que un lector contemple en persona a un escritor, un librero o una bibliotecaria y tome la decisión de confiar en él o no, de creerle o no. La lectura tiene que seguir siendo algo corpóreo porque la confianza es corpórea.

– La segunda también es otra cita que quizás nos abra las mentes si la practicamos. Su fuente es un clásico, El arte de pasear de Karl Gottlob Schelle. En la introducción del mismo Federico López Silvestre nos dice: “Pocas cosas nos siguen alejando más de la aplastante dinámica del consumismo urbano que un simple paseo sin destino claro” (15)…Por un lado, el paseo inspira como pocas cosas: a los que escribimos nos proporciona ideas, a los que investigan o dibujan les ofrece fenómenos, y a la especie, en general, le despierta la sinapsis…(17).

Salgamos pues a pasear y a mirar la realidad. Quizás encontremos nuevas primaveras.

Libro y lectura. Las mentiras de los nuevos discursos unidimensionales

Reproduzco a continuación el artículo con el que he colaborado en el número 4 de la revista Galde.

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Libro y lectura. Las mentiras de los nuevos discursos unidimensionales

El sector del libro quizás sea el que en estos momentos, dentro de la cultura, el que mejor refleja el refrán de ‘a río revuelto ganancia de pescadores’.

Los últimos datos que ha hecho públicos Eurostat en septiembre reflejan, en relación al 2007, un descenso general de los consumos culturales.

Los datos de mercado interno en relación al libro, tanto de los editores como de los libreros indican esa misma tendencia, pero agudizada; con descensos que se sitúan por encima del 10% interanual en los últimos años.

Curiosamente, en los últimos meses, octubre y noviembre parece existir un falso florecer de congresos y jornadas en torno al libro, la cultura y lo electrónico o digital.

Me llama poderosamente la atención el programa que, en general, ofrecen y que tiende más a hablar de la mediación, los aparatos para la lectura, que de los contenidos. Como si en tiempos pasados en un Congreso sobre el libro y la lectura se hablara más de imprentas, tipos de papel y modelos de impresión que de contenidos y espacios de mediación.

Alguno, incluso, ha sido patrocinado por Amazon. Curioso que después de las intervenciones de sus ‘popes’ no hubiera ninguna posibilidad de preguntas.

En el fondo ello supone con claridad un reflejo de lo que se está cociendo en el sector del libro y de cuál es la mano que quiere mecer la cuna sin que los demás nos enteremos.

En cualquier caso siempre hay, de fondo, un mantra interesado que grandes empresas tecnológicas y de venta y algunos consultores engañados repiten sin cesar: ‘hay que subirse a este carro porque sino te quedarás fuera del mercado y, además, hay que hacerlo ya’.

Cuando uno echa la vista atrás y ve las previsiones de penetración que algunas grandes consultoras hacían, por ejemplo, para el año 2006, donde se hablaba que el libro electrónico iba a suponer el 17% de las ganancias de los grupos editoriales solo le queda a uno la posibilidad de sonreír y de plantear, quizás otros mantras más modestos, pero más plurales.

  1. El libro y la lectura no tienen un único futuro, sino ‘muchos futuros’. Los futuros unidimensionales son falsos e interesados.
  2. Hablar de edición electrónica o digital es una gran mentira. Los autores siguen pensando en papel y linealidad y los editores no invierten con seriedad porque no quieren, no saben o no les interesa.
  3. Los únicos interesados en este ‘ruido’ son las plataformas comerciales. Amazon para más señas. Su negocio no es crear y socializar. Es vender lo que sea,  y a ser posible explotando[1].
  4. Utilizar el DRM y los formatos y soportes propietarios es atentar contra una de las funciones claves de la lectura: la conversación compartida.
  5. La lectura, incluso la hipertextual, es un proceso lento que cohabita mal con las prisas del mercado.
  6. Conviene preguntarse, como ya lo hizo Eva Orúe si hay libreros, editores y autores que no sean físicos. Si las máquinas venden, editan y crean solas[2].
  7. Bibliotecarios, seguid hablando y enredando porque sois los que ayudáis a poner la ciudadanía y sus derechos como centro del debate. Cuando hay personas que trabajan en bibliotecas en el debate, el discurso toma nuevas dimensiones y aparece la vida cotidiana.

Y dejo para el final una reflexión que nos acerca César Rendueles:

Google, App Store, Amazon o eBay. El secreto de estas empresas es el tamaño. Mediante la concentración extrema, estas compañías son capaces de extraer grandes cantidades de dinero a partir de la acumulación de beneficios infinitesimales. No hay, en principio, nada ilegítimo en ello. Pero las dimensiones de estas compañías les confieren una capacidad de influencia desproporcionada que altera la oferta y la demanda culturales. No son meros mediadores neutros sino que transforman nuestras expectativas y la de los productores. Por eso hay un intenso paralelismo entre estas prácticas y la especulación monetaria, en la que es crucial el enorme volumen de las masas de dinero invertidas[3].


[1] Basta leer el libro de Jean-Baptiste Malet En los dominios de Amazon para constatarlo

[3] César Rendueles; Sociofobia;; Capitán Swing; pag. 62

El estado de salud del sector editorial. El pastel del libro electrónico parece dar calambre

Y es que, como decía Sabina

Hoy los tiempos adelantan
que es una barbaridad,
el que no camina, corre
o está aprendiendo a volar.

En el año 2001 el libro electrónico parecía no existir en el Comercio interior y en cambio en el año 2012 el libro digital, que no electrónico por lo menos para los editores, parece empezar a desplegar algunos datos que dan o impresión, o miedo o descolocan.

Esta diferencia entre electrónico y digital quizás algún sabio debería intentar aclararla. Porque así no es de extrañar que cuando se celebra el I Congreso de libro electrónico, los ‘digitalistas’ parecen no sentirse convocados ya que de hecho no era excesivamente numerosa su presencia en Barbastro.

Vamos pues a los datos.

librosendigitalLos datos de esta tabla no me parecen claros y soy incapaz de saber dónde se sitúa la diferencia entre ‘editados’ y ‘comercializados’ más cuando estos segundos son superiores en número. La única explicación que se me ocurre es que esta segunda cantidad recoja el hecho de que un título en digital puede ser editado en distintos formatos (pdf, epub…), pero, buscando comparaciones, esta lógica no se utiliza para el papel (tapa dura, bolsillo).

En cualquier caso parece que la cifra que el estudio pone encima de la mesa como comercializable es la de 100.000 títulos y que ha generado una facturación de 74 millones de euros en números redondos.

Es curioso que no se haga una desagregación por materias de los títulos y en cambio sí se haga de la facturación. ¿Esconde esto alguna trampa?

facturación digitalLlama mucho la atención o, si lo prefieren en lenguaje coloquial, ¡canta un montón, el descendo del 50% en Ciencias Sociales y humanas. De hecho, toda la bajada se explica por el descenso de Derecho y ciencias económicas. Así nos va con la crisis económica y los ‘juicios pendientes’. Si es que ni los economistas ni los abogados parecen leer.

Pero datos ‘haerlos hailos’. Por lo menos el Ministerio parece tenerlos.

titulos_digital_pormateriasLo que ocurre es que al Ministerio sólo le aparecen 20.708 libros digitales en 2012 y a los editores, en su cifra más baja, 35.000. Fiabilidad de información que se dice.

Difícil es, con esta diferencia de datos que no es seria, o bien por parte del Ministerio o de los editores, pensar que se está haciendo una transición o una adecuación a las nuevas realidades.

Contemos la historia ahora de otra manera. Hace ya unos meses se calculaba el parque de ‘dispositivos’ en España en cinco millones. restemos a la facturación en digital por lo menos la parte referida al Derecho que en la mayor parte de los casos serán bases de datos. Ello nos da un resultado de 58 millones de euros para repartir entre cinco millones de dispositivos. Calculemos que esos dispositivos tengan un costo medio de 100 euros. Ello querría decir que para leer 58 millones de euros hemos invertido 500 millones.

Los listos dirán que esto no vale porque muchos dispositivos, que es lo que nos pretendían vender Amazon y Casa del Libro en el Congreso son para nuestro ‘divertimento’. Quizás. Pero así, mientras nos mantienen entretenidos, nos siguen colando gato por liebre.

El estado de salud del sector editorial. Las ventas en las librerías

Escribo esto mientras preparo, al mismo tiempo, las primeras notas para la intervención a dúo en Liburutekia.

Tengo para la intervención una primera palabra grabada: CONTEXTUALIZAR.

Es por ello que voy a hablar solo de librerías en este caso. Mientras hay personas que adelantan, quizás por interés el fin de las librerías, yo me sigo aferrando a los proyectos que nacen y sobre esos proyectos con sentido y riesgo prefiero centrar el análisis.

¿Ha cambiado sustancialmente lo que venden las librerías del año 2001 al 2012?

Sustancialmente no, pero quizás significativamente sí o, por lo menos, purde haber una cierta tendencia.

Veamos el cuadro comparativo: La segunda y quinta columna es la venta total de la materia. La tercera y sexta, la venta en las librerías y la cuarta y séptima el porcentaje que dicha venta supone en la materia correspondiente.

librerias_materiasQué elementos resaltaría:

– El moderado aumento del peso de las librerías como canal en la Literatura y el libro infantil/juvenil.

– El mayor crecimiento todavía del cómic.

– La disminución de todo lo relacionado con el libro de texto.

¿Qué podemos ver detrás de estas tres sencillas constataciones?

Me atravería a adelantar que reflejan con claridad algunas tendencias de ‘ser y hacer librería’.

Ya hace años que muchas apostaron por el sector infantil-juvenil, siendo probablemente la especialidad que en estos momentos tengaun mayor número de librerías en España dedicadas en exclusiva a esta temática y desde Cegal, a través del  Club Kirico se viene trabajando en esta línea.

En torno al Cómic se está también produciendo un fenómeno semejante.

Parece pues que lo temático y el trabajo asociado alrededor del mismo puede generar algunos beneficios que luego son contables en cifras de facturación.

Añado un pequeño detalle más. En algunos casos incluso dentro de estos sectores se puede plantear como ventaja lo que aparentemente es poco visible.

Hace un par de meses paseaba por Avilés y me encontre con la sorpresa de Los sueños de Alenia.

En su página se puede leer:

Los sueños de Alenia es una librería especializada en literatura infantil y juvenil. Visibiliza editoriales poco comerciales de gran calidad. Con talleres de promoción lectora.

¡Qué quieren que les diga! Prefiero estos terrenos más humanos que los de los nuevos ‘neo.com’ que dicen que son ellos los que quieren ‘recuperar tradiciones‘.

Dos detalles más:

– Todo el mundo alrededor del texto va decayendo de manera continua en las librerías. Quienes sigan agarrados a ellos como tabla de salvación se hundirán con ellos.

– Infantil-juvenil y cómic son perfiles de público pegados a los nuevos canales de comunicación así que ¡habrá que ponerse las pilas!

El estado de salud del sector editorial. Cómo se reparte el pastel

Por qué canales venden los libros los editores. ¿Suben o bajan las librerías?. ¿Tienes más tarta o menos tarta que hace 11 años? ¿Se cumplen las expectativas de que con lo digital la venta se desplaza y hay más venta directa?

Reconoceré que los datos me han llamado la atención y parece que las librerías en todo este tiempo han ganado peso. Más las cadenas que las librerías independientes.

Los que curiosamente parece que han perdido peso, aunque haremos en próximas entradas un análisis más detallado por materias, son los propios editores.

Estos son los datos en bruto.

ventascanalesAño 2001

canales2001

Año 2012

canales2012

Así que curiosamente:

– En los tiempos de aparición del digital y de la desintermediación los editores venden menos directamente. ¿Se habrán ido enamorando de las librerías? Más de las cadenas, en cualquier caso, que de las librerías. Son éstas las que porcentualmente más aumentan en su penetración en el mercado. Suben 6 puntos porcentuales.

– Los que sí aumentan, también, son las grandes superficies. Este es un dato importante cuando lo crucemos con los descuentos que reciben que no tienen nada que ver, o poco, con el que reciben los libreros.

– Una hipótesis que se podría adelantar es que la ‘pelea’ por el pastel está más entre las propias librerías que con el resto de los sectores de comercialización. O, si se quiere, entre ‘libreros encadenados’ y libreros independientes.

Ya se sabe, la independencia siempre ha sido peligrosa y, en cualquier caso, siempre resulta difícil cuadrar estos datos con las bajadas que parece que de hecho llevan produciéndose en los dos últimos años.

El estado de salud del sector editorial. Quién se lleva los dineros

Antes de entrar en la materia de hoy y visto que los editores señalaban en su momento que se había vuelto a la situación de 2001, aunque esto sea mentira quizás convenga señalar que la variación del ipc entre 2011 y 2012 ha sido

Cálculo de variaciones del Indice de Precios de Consumo (sistema IPC base 2011)

Variación del Indice General Nacional según el sistema IPC base 2011 desde Enero de 2001 hasta Enero de 2012
Indice Porcentaje(%)
Nacional 34,5

Ya pueden suponerse que esto tiene su trascendencia porque ayudan a resituar esas grandes cifras. Dicho de otra manera. Si volvemos a recordar estas dos cifras

Cifra del Comercio Interior de 2001: 2.606,7 millones de euros.

Cifra del Comercio Interior en 2012: 2.471,49 millones de euros.

Si ahora aplicamos a la cifra del 2001 el IPC acumulado a lo largo de estos años veríamos que los datos dan todavía más miedo.

Cifra del Comercio Interior de 2001: 3.592,98 millones de euros.

Cifra del Comercio Interior en 2012: 2.471,49 millones de euros.

Pero con miedo o sin miedo en el cuerpo veamos cómo se reparten los dineros de facturación a lo largo de este año y en comparación con 2001.

facturación¡Blanco y en botella! ¡Leche! El libro de texto no universitario pasa a ocupar la cabeza del negocio con una subida porcentual de 11,5 puntos. Vamos: el sector es cada vez más una industria cultural según estas tendencias.

hablamos aquí de pelas en el 2012 más allá de la producción que haya habido ese año.

Y qué quieren que les diga: aquí los 10 años sí dan perspectiva en los grandes números, porque, además, y en esto hay que reconocer que el estudio del 2012 es suficientemente claro, se señala claramente que el ‘poder’ del texto está en las editoriales muy grandes o, a lo más, en las grandes.

Dentro de estas cifras y según el tamaño de empresa, los porcentajes medios son
superados dentro de las editoriales muy grandes por la Literatura (34,8%) y el Texto
no universitario (42,3%). Las empresas grandes superan estos porcentajes en Texto
no universitario (35,8%), (pag. 63)

Así que parece que quienes se llevan los dineros son los ‘texteros grandes’. Para el resto cada vez más migaja a no ser que en literatura se tenga posición dominante. Es decir: se sea grande.

Si ya establecemos un comparatico de porcentajes entre títulos publicados, ejemplares y facturación todo aparece con más claridad.

cuadroresumenEl aumento del peso del libro de texto no universitario es incontestable en títulos, en ejemplares y en facturación pudiendo afirmarse que en relación a porcentaje de títulos y ejemplares es el que más facturación consigue.

Todo ello, se quiera o no, dificulta cada vez más el poder mantener con una cierta coherencia un discurso del libro como industria cultural, cuando además un porcentaje importante de su facturación se mueve en un mercado cautivo.

El estado de salud del sector editorial. Sobre qué y cuánto

No crean que el fin de semana ha posibilitado el olvido de ‘en lo que estamos’: en el cocidito de los número de Comercio interior.

Las grandes cifras, el empleo, los formatos y títulos, y el cuánto papel en la era digital han sido hasta ahora los hitos.

Hoy vamos a fijarnos en cuántos de qué y cómo ha cambiado en esta década larga.

Nota: el estudio ya está disponible en la web de la FGEE.

Aviso que hay que ser ligeramente sutil para ver las tendencias que se mueven en estas procelosas aguas y atisbar cuáls pueden ser tendencias clarificadoras en lo cultural y cuáles se mueven en la pela es la pela aunque se reivindique enseñanza gratuita.

materiasDos datos me llaman fundamentalmente la atención:

– El claro ascenso progresivo del cómic.

– La caída del científico técnico que es equivalente aproximadamente a la subida que se produce en ciencias sociales y humanidades.

Esto en lo que hace referencia a número de títulos, pero veamos ahora cuántos ejemplares se mueven por materias. Aquí aparecen algunas cosas ya más sugerentes.

ejemplares_por_materias

Si en la anterior tabla señalábamos que en número de  títulos no había variaciones muy significativas, cuando vamos a ver cuántos ejemplares hay detrás de esos títulos sí que empiezan a aparecer algunos detalles más importantes.

Señalaré el que creo que es más grave en lo que se refiere al libro como industria cultural. Mientras que en volumen de ejemplares en el año 2001 era la literatura la que ocupaba el primer puesto con 69 millones de ejemplares en el 2012 lo es el libro de texto no universitario que con 72 millones supone el 26% de los ejemplares en circulación. Como de lo poco de lo que uno se puede fiar en este estudio es de los grnades números pues todo hace pensar también que donde hay patrón va dejando de mandar marinero sobre todo cuando hay patrones textuales y ‘grumetillos literarios’. Ya dice el refrán que ‘a buen entendedor….’

Segundo elemento que me sigue pareciendo sugerente y que confirma tendencia: el ascenso no sólo en porcentaje, sino en número de ejemplares, del cómic. Y creo que este hecho debe por lo menos poner entre interrogantes esa aparente linealidad con la que se leen tanto los datos globales como los procesos digitales en el sector. Un género que en muchas ocasiones es muy cercano a ‘nativos digitales’ sigue subiendo, aunque descendiendo muy ligeramente en sus tiradas medias.

tirada mediaCuriosa quizás la subida de diccionarios y enciclopedias y no tanto el aumento de la del libro de texto y  la de infantil-juvenil que, en muchas ocasiones, irá pegado a la recomendación en centros.

En la agenda oculta de estos datos estaría un ana´lsisi del nivel de concentración existente en torno al libro de texto en los niveles no universitarios, cuántos editan cuánto, que junto a posiciones de los tres grandes grupos, de texto uno de ellos, pues va dando lo que da.

Y, lo dicho, quien quiera entender que entienda.

mañana veremos por qué canales circula y circulaba el dinero y cómo ya desde hace mucho tiempo los editores ya se preocupan sin internetes ni nada por el estilo de llegar directamente al consumidor.

El estado de salud del sector editorial. Títulos y ejemplares. ¡Más papel que estamos en la era digital!

Seguimos cocinando números.

Ayer un buen amigo, informático para más señas, me comentaba que los números están entre otras cosas para compararlos, pero que hay personas que parece que lo que quieren en el fondo es que no se puedan comparar y algo de eso, como venimos viendo, ocurre con las cifras editoriales.

Vamos hoy a desbrozar y comparar en la medida de lo posible la producción editorial.

Seguiremos, no hay otro remedio, con los datos que los propios editores ofrecen y vamos a obviar el cachondeo del papel-digital.

Lo primero que parecen querernos decir los datos es que a más digital, más papel. Es decir: el digital penetra, pero cada vez se tira más papel. Sí, sí. Se tira más papel a la basura, al reciclaje o al jugoso mercado de los saldos por el que empiezan a pegarse hasta los libreros más selectos con tal de poder llenar sus estanterías  con producto con más margen y que luce casi casi igual en las estanterías porque mucho de lo editado casi ni habrá salido de la caja.

Veamos el siguiente cuadro.

titulos_cantidadLos datos no me negarán que son maravillosos. Se editan veinte millones de ejemplares más en el 2012 que en el 2001 para, ¡oh maravilla!, conseguir vender 16 millones de ejemplares menos. Así si en 2001 la ‘logística inversa’ se ocupaba de traer y llevar 58 millones de ejemplares, en el 2012 la bonita cifra se acerca a los 94 millones de ejemplares para seguir el ritmo de la canción de Chenoa: ‘Cuando tú vas yo vengo de allí’ que se cantan unos libros a otros.

Es decir, con la modernidad de sistemas de información, DILVE y demás, que se supone debe permitir conocimiento más preciso para la toma de decisión del editor y del punto de venta parece que el efecto causado es el inverso. No es de extrañar que con tanto papel el distribuidor-almacenista cobre por la ocupación de sus almacenes que va aumentando sin sentido y proporción.

Cuando más se habla de ‘tiradas cortas’, el papel parece desparramarse más y cuando más se insiste en la apuesta digital inmaterial el sector parece apostar por gastar más carburante.

En este asunto no caben ‘balones fuera’. Quizás debería estudiarse una ‘tasa ecológica’ que gravara el movimiento vacuo de papel.

Porque en los últimos tiempos, la devolución o los libros viajeros sí que es una cifra en constante crecimiento que al parecer nadie está interesado en parar.

Difícil es la reconversión de un sector que derrocha sus recursos y los recursos de todos: los naturales.

Seguimos…