Hay que desmontar la falacia de los nativos digitales. Nuria Oliver

Nuria Oliver es la directora científica de Telefónica I+D.

Ha sido reconocida con el Premio Ada Byronn 2016 de la Universidad de Deusto a la mujer tecnóloga.

nuriaoliver_adabyron

En la entrevista, realizada por Arantza Furundarena, y que este fin de semana ha aparecido en los medios del grupo Vocento, demuestra, además, una sencillez y un sentido común poco habitual.

Cinco perlas:

  • Hay que desmontar la falacia de los nativos digitales. La gente cree que porque le des un iPad a un niño de un año ya es un tecnólogo. Y no. Una cosa es saber manejarlo y otra entenderlo.
  • Mis hijos no tienen móvil. Ninguno. Ni el de casi 13 años. Y me daría igual que lo tuvieran todos los niños de su clase.
  • Nuestro tiempo es muy valioso y en casa le damos mucha importancia al juego libre.
  • Hay que hacer un uso consciente de la tecnología. Por mucho que te guste el vino no es bueno beberlo todo el día.
  • No podemos ignorar que gran parte de esta tecnología esrá diseñada para ser adictiva. Por eso hay que enseñar a desarrollar una gran capacidad de autocontrol, gratificación retrasada, etc.

El spotify de los libros. Segunda entrega

Dábamos cuenta el viernes pasado del acuerdo Telefónica-Planeta a través de Círculo para el lanzamiento del ‘Spotify de los libros’.

Tiempo habrá de analizar la fontanería y condiciones del mismo, pero creo que sigue siendo de interés realizar un análisis más ‘macro’ sobre lo que puede suponer.

No debemos olvidar que Círculo está participada tanto por Planeta como Bertelsmann desde el año 2010. Parece que esa participación le costó a Planeta 50 millones de euros.

Ya señalamos el viernes el peso de Planeta, tanto en el mercado español como en el francés y que el mismo no es solo en el mundo del libro, sino en otros sectores. De hecho, recientemente, José Manuel Lara ha sido elegido como nuevo presidente de la patronal de televisiones UTECA.

Por otro lado hoy se ha anunciado la fusión de Penguin y Random House, en la que Bertlesmann será mayoritaria con un 53%.

Nos encontramos por tanto en el trasfondo de la operación, no nos olvidemos de Telefónica, con una operación entre dos empresas con una posición dominante en los mercados español, francés, alemán e inglés.

No parece, por lo tanto que quieren repartirse entre ambos solo el mercado español, sino que quieren tener buena porción de más pasteles.

Las mismas yan han señalado en alguna ocasión que su intención es competir con Amazon, pero para ello necesitarán la ‘pata tecnológica’ que también parece estar presente a través de Star Tic

startic

que algo parece estar haciendo para Planeta a través en este caso de Casa del Libro y sus Tagus a través de su marca bq Readers, basta con ver quién da el soporte técnico (página 29) a las Tagus y también con Telefónica.

¿Alguien se acuerda de Luarna?

Pues todas, bq, Luarna y derivados son hijas del mismo padre.

mundoreadersl

 

Con ello detrás de la pregunta Kindle o Tagus quizás se esconda otra ¿proveedores de contenidos o mediadores?

Ahora vienen las preguntas para el resto del sector, sobre todo, si se exigen o se imponen exclusividades de presencia.

¿A qué sombra me arrimo?, ¿a quién escojo como pareja de baile?

Y eso que éste, todavía no ha empezado de verdad.

 

 

¿El spotify de los libros? ¡Cuidado con lo que viene!

El run-run ya venía sonando, por lo menos, desde febrero y ya antes había baido ‘escarceos amorosos‘.

Ahora parece que la unión de Planeta, a través de Círculo de Lectores, y Telefónica se va tornando realidad.

El proceso ya tiene los parabienes europeos y supongo que nos lo venderán como la gran apuesta por ‘EL ESPAÑOL EN EL MUNDO MUNDIAL’.

Nubico es el nombre de la criatura que pertenece a YADICÁN PLUS, S.L.U. de la que Telefónica tomará una participación del 50%.

Nubico

David Fernández Poyatos que ha sido o es apoderado de Planeta asumirá la dirección.

Como siempre, los ‘pequeños‘ se unen. Contenido, continente y canal de la mano.

Todo un cambio en el panorama.

No debemos olvidar tampoco la posición que tiene en estos momentos Planeta en el mercado francés donde controla al segundo grupo editorial desde 2008 que, por otro lado, le ha obligado este año a refinanciar su deuda.

No ser conscientes, al mismo tiempo, del papel que juega ya Planeta como grupo multimedia sería tener una mirada miope sobre lo que empieza a moverse.

En cualquiera de los casos, y vistos los antecentes a saber lo que pasará.

Más allá de la discusión sobre el ‘mundo del microlibro’ en el sentido de plantear que qué bien que haya ya modalidad de suscripción, que qué estupendo que se baje así el precio del libro electrónico y demás miradas a corto, creo que vienen al pelo dos citas de Thierry Discepolo en La traición de los editores para alzar un poco la mirada más allá de los árboles.

– La distinción artificial entre ‘grupos de comunicación’ y ‘grupos editoriales’ oculta el papel fundamental de estas grandes empresas en una sociedad de masas: transformar a los lectores en consumidores y limitar la capacidad de acción de la mayoría. (pag. 29)

En efecto: el auténtico negocio se hace en otra parte. (pag. 41)

Nota: no olvidar tampoco que Planeta ha sido una de las empresas que en momentos iniciales más se ha resistido a ‘colaborar’ con Amazon. La pelea por el control de los contenidos está servida. Pare ellos el banquete mientras los demás deberán buscar otras mesas donde seguir comiendo.

Actualización

Nota aclaratoria. Todo nuestro respeto a los que se ‘mojaron antes‘ en lanzar nuevas propuestas.

¿Cerrará Libranda?

Supongo que muchos ya habréis visto la noticia que recoge Expansión y Europa Press sobre el acuerdo en el que parece que llevan tiempo trabajando Planeta, a través de Círculo de Lectores y Telefónica para el montaje de un ‘spotify del libro’ o para ‘plantar cara a Amazon’.

Los planteamientos de negocio a la defensiva (‘plantar cara’) rara vez suelen ser acertados porque en el fondo nunca se sabe a qué se responde realmente.

Los intentos de Planeta en el digital son ya amplios y no parece haber acertado hasta la fecha.

En el siglo pasado estuvo el intento de Bol. A principios de éste el de Veintinueve. Ya en la primera década del actual el de Libranda, un negocio montado para no vender ebooks.

Tengo la intuición, me puedo equivocar, de que este movimiento es el golpe de gracia que le hacía falta a Libranda.

Por un lado pone en crisis por parte de uno de sus socios referentes parte del discurso mantenido hasta la fecha.

Por otro, en el tiempo que lleva funcionando, no ha conseguido, por lo menos no son públicos ningún resultado de explotación y negocio digno de resaltar.

Y, finalmente, la situación de alguno de los otros socios de referencia del proyecto pasa por momentos delicados.

Los pequeños editores, lo siento, que se vieron obligados a apuntarse a ese carro, volverán a quedar descolgados después de haber jugado un mero papel de comparsas.

Todo se vuelve a mover, quizás para volver al mismo sitio. Empiezan, en cualquier caso, a aparecer con más claridad otros actores, con otros intereses y posicionamientos en otros mercados y algo, probablemente, cambiará, aunque todavía quedan muchos interrogantes por resolver empezando por el de la gestión de derechos que, hasta la fecha, parecía un muro infranqueable.