Francisco, Gonzalo y Alfonso, los Tipos Infames de Madrid. Nuestra apuesta es el funambulismo, como todos los libreros y en general el mundo de la cultura.

Nos llamamos Francisco Llorca, Gonzalo Queipo y Alfonso Tordesillas y desde 2010 trabajamos en Tipos Infames.

Abrimos Tipos Infames en la creencia de que era necesario redefinir el concepto tradicional de librería para adaptarlo a los nuevos tiempos. Por ello además de estar especializados en narrativa literaria de carácter independiente hemos intentado diversificar la actividad articulando un espacio dinámico y abierto a la cultura. Para ello nuestro espacio cuenta con diferentes ámbitos en los que desarrollar sus actividades: librería, sala de exposiciones, cafetería, enoteca…

Nuestra apuesta es el funambulismo, como todos los libreros y en general el mundo de la cultura. Atravesamos constantemente la cuerda floja sin fin, felices por nuestro oficio pero con el riesgo y la fragilidad del entorno en el que estamos.

Nos gusta  porque es pasional y lo vivimos con intensidad. Tipos Infames nace de la pasión literaria y la amistad de Francisco, Gonzalo y Alfonso. Hacer lo que te gusta con la gente que quiere debería de ser obligatorio en la vida, así todo es más fácil.

Cuando teníamos doce cada uno quería ser una cosa. Creo que con esa edad deseas algo con éxito o reconocimiento social: futbolista, bombero…

Cuando nos toca explicarle a una persona que no conozco por qué nos gusta nuestro oficio le decimos que por los intangibles que nos aporta. Seguramente todos los trabajos se parecen, pero trabajar con algo que te apasiona va más allá. Poder seleccionar, recomendar, defender determinada literatura en la  que crees y  te entusiasma proporciona grandes satisfacciones. Además, aunque es un mundo en continua precarización, las relaciones personales que se establecen con los lectores son francamente bonitas, las recomendaciones bidireccionales, las conversaciones sobre libros…

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8 librerías más con el sello de calidad

Traficantes de Sueños, Rafael Alberti, Tipos infames y La Buena Vida (Madrid), Códex (Orihuela, Alicante), Popular (Albacete), Noviembre (Benicàssim, Castellón) y Patagonia (Valencia) son las nuevas librerías que cuentan ya con el sello de calidad y que hace que el número de las mismas supere ya las cincuenta.

Según va pasando el tiempo tengo la sensación de que quienes están moviendo pieza hasta la fecha son, por una parte las librerías que se someten a la evaluación y la administración que pone unos euros. Los editores, no siguiendo ni con mucho el modelo francés se mantienen en esa distancia controladora que poco aporta y mucho vigila.

Interesante ver a librerías especializadas por el tema, como por ejemplo Patagonia.

¡Felicidades a las nuevas librerías!

Todas ellas y las anteriores, como dicen los amigos de Tipos infames, podrán gritar con más fuerza que nunca que somos una librería de qualité, liberté, égalité et fraternité.

Parece, además, que el proyecto sigue adelante ya que se ha procedido a la firma del nuevo convenio de colaboración entre la Dirección General de Industrias Culturales y del Libro y la Asociación de las Cámaras del Libro de España, para el “mantenimiento y promoción” del Sello de Calidad de Librerías.

Ojalá se vaya afinando en el camino.

 

La lectura, como la barra del bar, nos hace más humanos. ¡Canela fina!

Tipos infames sirvió hace cinco años de ejemplo, reclamo y reflexión a The economist para hacer una llamada a los cambios estructurales que España necesitaba en lo económico.

tipos_infames_suerteEstos jóvenes, que lo siguen siendo de manera todavía insultante para los que nos acercamos a los sesenta, y donde compré no hace muchos días la espléndida novela Patria de Fernando Aramburu, han sido también la excusa que ha utilizado María Jesús Espinosa de los Monteros en El País para responder a través de ellos a la pregunta de ¿Por qué creer en los libros?

Quizás cada vez, como ya señalaba Zaid haya que creer más en aquellas propuestas que propician la conversación, el encuentro, la pausa de y para la vida. El espacio físico, las personas, la propuesta, el tino, el trato ayudan a todo ello.

No es de extrañar que al salir de allí, porque allí había quedado, la conversación fluyera sola acodados en esta ocasión en la barra de un bar en la calle del Pez entre cervezas, tapas, palabras y ojos y oídos atentos.

Quizás no fuera nada más que una estación para ir de nuevo a los libros en Cervantes y Cia.

 

 

 

Madrid: ¿librerías para ver y ser visto?

Plantear como posibilidad la propuesta de visitar librerías aunque no te guste leer puede parecer una contradicción. Quizás no lo sea tanto cuando la misma se contextualiza en un juego de mestizajes gastronómicos, culturales de otros sectores y soportes, vintages… que posibilitan que las librerías como espacio superen a los objetos que parece que les dieron sentido aunque olvidamos con rapidez que muchas de ellas estaban antes llenas de bolis, cuadernos, carpetas y demás…

Si hay mucha gente por ejemplo en Bilbao que viene a ver el Guggenheim aunque el arte que en él se exponga no le diga nada; si hay otras personas que van de catedral en catedral sin ninguna creencia, por qué no ir a librerías mestizas para disfrutar de los espacios y de otra oferta de las mismas que va más allá de los libros y donde podemos disfrutar y conversar, recordemos a Zaid, aunque los libros nos resulten totalmente prescindibles.

Nunca se sabe con certeza por dónde se va iniciar el camino hacia la lectura.

Así que no está quizás de más, sobre todo si vamos de aparentes presentar un ramillete de librerías en Madrid en este caso para ‘ver y ser vistos’ o para ver y probar otras cosas.

1. Swinton & Grant – Arte Urbano, libros y cafés

2. Tipos Infames – Lectura entre vinos

3. Italiana Madrid – Tradición italiana

4. Ocho y Medio – Séptimo Arte

5. La Fábrica – Un gigante cultural

6. La Libre – Libros, cafés y Blues

7. Sandwich Mixto – El revivir del fanzine

8. La Central de Callao – Grande y bonita a partes iguales

9. La Ciudad Invisible – Más cafetería que librería

10. La Fiambrera – Todo vale entre el Arte y la Literatura

11. Libros para un mundo mejor – Sigue a su bicicleta

12. La Fugitiva – Especialista en berenjenas

13. Molar – Libros y Discos

14. La Infinito – Brunch Musical

Añadiré al listado del enlace un más, «Desperate Literature», el valor de las pequeñas cosas. Allí donde Madrid deja de ser urbe para convertirse en ciudad.

Y, por supuesto, si además disfrutas con algunos libros y con su lectura mejor que mejor.

 

Las librerías son de los lectores

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Un gusto poder disfrutar ayer de la conversación a varias voces entre libreros en el Koldo Mitxelena.

NoLlegiu, Tipos infames, Ler Devagar, Altair y Garoa, sabia y astutamente moderados por Jordi Carrión, nos ofrecieron sabiduría y reflexión en ricas píldoras experienciales.

Unas pinceladas de las mismas que no está de más repetir.

La paternidad de las reflexiones no creo que importe en este caso.

  • Las librerías siempre han sido espacios de hibridación.
  • Las librerías siempre han sido espacios conversacionales y las conversaciones, a veces, acaban creando librerías.
  • Quien trabaja en una librería acaba desarrollando una doble mirada que ve a través de ojos no coincidentes: el ojo del lector y el ojo del librero.
  • El ejemplar de un libro es distinto en función de los contextos en que se encuentra.
  • Librerías con ‘parroquianos’.
  • Librero como hacedor de contactos.
  • Libreros que intentan hacer realidad sus imaginarios.
  • Si ‘pasan cosas’ la gente viene a la librería.
  • Librerías con probadores y con tiempo para comparar…
  • ¡Hay que combatir la tiranía del excel!
  • Conviene saber de dónde se viene para enfocar la mirada hacia el futuro.
  • Sin lectores no somos nada.
  • Quizás haya ya que hablar de Lectorerías.

Compromiso final

En cuanto pueda me escapo a ver y conocer todos los proyectos que giran en torno a Ler Devagar. Se admiten compañeros de viaje

Quien tenga gana y posibilidades de seguir reflexionando y conversando en torno a las librerías, el 12 de mayo se puede acercar por Madrid a la Jornada organizada por la Fundación Santillana, la Embajada de México y el Instituto de México en España.

 

Librerías 400 años después

La Fundación Santillana, la Embajada de México y el Instituto de México en España, nos han invitado a las siguientes personas

para que el 12 de mayo conversemos a lo largo de todo el día, partiendo de la siguiente reflexión e interrogantes:

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Llamémoslas Lectorerías. Librerías donde se puede hacer algo más que leer

Es curioso lo nerviosas que parecen ponerse algunas personas cuando lo que denominamos librerías ofrecen más servicios u otras posibilidades a los posibles lectores-compradores.

La adecuación a los nuevos modelos y tiempos poniendo el foco en el cliente-usuario-lector y no en el producto parece despistarlos.

imaginario_libreria_librerias

Son los que yo llamaría ‘modernos interesados de sus intereses’ que aceptan mal el sorpaso de los espacios que se reinventan hacia múltiples futuros y van respondiendo así a nuevos imaginarios.

Propongo, en cualquier caso, que esos nuevos espacios podrían llamarse Lectorerías.

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