Cambio de manos

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Cuando menos te lo esperas

el mundo cambia de manos.

En un momento lo que es hoy

pasa a ser mañana y lo que era ayer

pronto se olvida. La naturaleza

que cambia. La vida que sigue su curso

y la realidad que tal como viene se va.

Pero tú por si acaso no creas nada

de lo que dicen. Llega un momento

en que el recuerdo se vende

y el tiempo se convierte en una manecilla

que gira corriendo sin saber por dónde

cuando menos te lo esperas.

(Kepa Murua; Las manos en alto; pag. 75)

Transitoriedad

Transitorio: Pasajero, temporal…..

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Esatmos en nuestro micromundo en momento de cambio temporal. Preparando para el vivac el equipaje mínimo de supervivencia mientras adecentamos un poco el campamento base.

Pasaremos algo más de un mes un poco desperdigados familiarmente. Por aquí y por allá, acogidos por la familia. Al fin y al cabo es familia quien acoge y se deja ser acogido. Al fin y al cabo estar ‘en famlia’ es estarlo sin gente extraña, en la intimidad… más allá de los ‘lazos de sangre’.

Me choca esta situación personal de tránsito, donde todo se mueve un poco, con el inmovilismo de algunos. Pongamos por ejemplo el inmovilismo que en mi opinión muestra hoy el señor Ortuzar en El Correo, en su edición impresa en papel, al afirmar que ‘El Gobierno vasco ha tocado algo intocable, que es la marca Guggenheim’.

Claro que este ‘no querer tocar nada’ ya sabemos las consecuencias vitales, políticas e ideológicas que suele traer consigo.

Lo que en cualquier caso me llama la atención es que ahora se preocupe Andoni por no tocarampoco lo americano.

Parece que al PP el ‘precio del no tocar’, los 200 millones les parece una barbaridad para mantener las ‘esencias yankis’ en el Guggenheim Urdaibai.

 

 

 

Cambio y transitoriedad

…Lo mismo nos ocurre con el orden de la vida, elaboramos nuestros métodos y durante mucho tiempo estamos convencidos de que nuestros horarios son perfectos, por la mañana trabajamos, por la tarde vamos de paseo, por la noche cultivamos el espíritu…y un día descubrimos que todo esto sólo es soportable y tiene sentido si está en el orden inverso y no comprendemos cómo hemos podido estar tantos años cumpliendo unas reglas  tan descabelladas…En este punto de inflexión cambia todo, en nuestro interior y en nuestro entorno. Y sin embargo el nuevo orden y la renovada sensación de tranquilidad también son transitorios, no durarán para siempre porque todo sigue las leyes del cambio y algún día dejará de ser válido. (Sándor Márai; La mujer justa; Salamandra, pag. 218)