Las librerías-café

Me escriben comunicándome la pronta apertura de una librería-café o café-librería. Aquí el orden de los factores sí puede alterar el producto como reflejo de a qué damos más peso económico, simbólico o de gancho.

Si nos movemos en el ámbito del libro y la cultura yo sigo prefiriendo el nombre de ‘lectorería‘ como ya he señalado en otras ocasiones.

En cualquier caso, hay quien postula que existe una ‘alianza natural’, no por el producto, sino por el sentido del tiempo. Algo cada vez más importante.

La librería y la cafetería son aliadas naturales: en ninguna de las dos hay límites de tiempo; en ambas se fomenta la lentitud. (Lewis Buzbee; Una vida entre libros; pag. 27)

Quizás por ello la Agence Régionale du Livre Provence-Alpes-Côte d’Azur acaba de publicar Les Librairies-café, guide pratique que a lo largo de sus 36 páginas aborda entre otros temas, una fotografía global del mercado de las ‘librerías-café’, cómo integrar un espacio de restauración en una librería, el marketing adecuado, las claves para una buena gestión, el modelo económico y un estudio de casos.

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Los salones, los gabinetes de lectura, los ateneos, los cafés o las librerías comparten la naturaleza de hogares postizos y de núcleos políticos de tráfico de información. (Jorge Carrión; Librerías; Anagrama; pag. 75)

 

20 citas de cara al XXIII Congreso de Libreros. 11. Espacio lento

Reflexiones a modo de píldoras ante el XXIII Congreso de Libreros en Sevilla.

“Pero no estoy aquí sólo para comprarme un libro. Gran parte de la excitación que siento en una librería proviene del lugar en sí mismo, de la convicción de que puedo pasarme aquí todo el tiempo que quiera. Las reglas tácitas que hemos ido creando en las librerías son bastante diferentes de las reglas que rigen en los demás comercios. Aunque casi siempre sea de propiedad privada, una librería satisface una demanda pública en el espacio y el tiempo que pone a nuestra disposición. …El tiempo que podemos demorarnos no lo define la campanilla de la caja registradora. Una librería está hecha para demorarse en ella, a veces durante horas…..El ocio permitido en una librería proviene en parte del tipo de producto que vende. Los libros son lentos”. (Lewis Buzbee; Una vida entre libros; Tempos; 184 pag)

Presentes y futuros de las librerías. 8. La casa como metáfora

Día-de-las-librerías-342x315Esta es la imagen del Día de las Librerías, realizada por Pep Carrió. En estos tiempos en que las librerías buscan encontrar su espacio en un mercado que les es cada día más hostil, volver a la esencia de lo que las define se nos antoja un acierto. Ni en las librerías online ni en las grandes superficies uno se siente como en casa.

El sentirse como en casa tenga quizás también mucha relación con el hecho de que muchas librerías se planteen convivir con espacios relacionados con el café

No es sólo la naturaleza del libro lo que determina la permisividad de las librerías. La librería moderna ha estado asociada a los cafés desde muy atrás. En la Europa del siglo XVIII, cuando el café y el tabaco conquistaron el continente, los cafés proporcionaban un lugar público de reunión a los escritores, editores e impresores. Los efectos combinados de la bebida y el tabaco –estimulante y sedante respectivamente- conferían un agradable equilibrio a la costumbre de permanecer todo el día sentado en un café: algo ideal para escribir y leer, para mantener largas conversaciones o, sencillamente, para mirar por la ventana. Eran los años de la Ilustración: la alfabetización se extendía, los libros se habían vuelto más baratos y abundantes, y las librerías a menudo estaban situadas junto a los cafés, con lo cual los clientes de un establecimiento lo eran también del otro, y en ambos disponían de tiempo de sobras para conversar y discurrir. Incluso hoy en día, las grandes cadenas de librerías, siempre tan pendientes de la última línea del balance, crean espacios agradables en los que saborear el tiempo, con cafés, divanes y mesas de estudio. (Lewis Buzbee; Una vida entre libros; pag. 13)

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Día de las Librerías. 10

cegal_2013– La librería y la cafetería son aliadas naturales: en ninguna de las dos hay límites de tiempo; en ambas se fomenta la lentitud. (Lewis Buzbee; Una vida entre libros; pag. 27)

– ‘No se trata de subvencionar nada. Se trata de entender bien eso de la igualdad de oportunidades, y de comprender que tratar por igual al pez grande y al pez chico es condenar a muerte al pez chico. El hombre como una librería es mortal, pero no por eso hay que matarlo’  (Mario Muchnik)

-No existe mejor librería que la librería ideal, aquella que ofrece todos los saberes del colectivo. No existe stock mejor y mayor que el que haya en todas las librerías, porque, además, sus libreros lo convierten en un stock coherente. Dan sentido al todo. Nadie sabe más de lectores que las personas que ven cada día y escuchan cada día a sus clientes. (Jordi Nadal y Paco García, Libros o velocidad; Fondo de Cultura Económica, pag. 59)

Día de las Librerías. 3

velocidadinterconexión“Pero no estoy aquí sólo para comprarme un libro. Gran parte de la excitación que siento en una librería proviene del lugar en sí mismo, de la convicción de que puedo pasarme aquí todo el tiempo que quiera. Las reglas tácitas que hemos ido creando en las librerías son bastante diferentes de las reglas que rigen en los demás comercios. Aunque casi siempre sea de propiedad privada, una librería satisface una demanda pública en el espacio y el tiempo que pone a nuestra disposición. …El tiempo que podemos demorarnos no lo define la campanilla de la caja registradora. Una librería está hecha para demorarse en ella, a veces durante horas…..El ocio permitido en una librería proviene en parte del tipo de producto que vende. Los libros son lentos”. (Lewis Buzbee; Una vida entre libros; Tempos; 184 pag)

Una librería no puede ser el lugar en el que se exhiba todo lo que los productores son capaces de generar, si no queremos terminar convirtiéndonos en algo parecido a un almacén. Os animo a que entre los libreros fortalezcáis los mecanismos de comunicación que os permitan elaborar unos verdaderos criterios de selección de la oferta. Que consolidéis el trabajo de  red. Y que os sirváis de las nuevas tecnologías para diseñar sistemas de información y formación permanentes. Lo necesitan los libros y lo merecen cada uno de vuestros lectores. (Antonio Basanta; Congreso Ourense 2002)