Las librerías en Euskadi en comparación con otros agentes culturales

Me hice eco en este blog, recientemente, del Estudio sobre Industrias Culturales en Euskadi.

Quiero aprovechar, ya que no es habitual, el poder poner en comparación a las librerías con otros agentes culturales, por lo menos en la realidad de Euskadi.

Creo que las tablas que a continuación presento son bastante claras y, en mi opinión, sugerentes.

  1. Las librerías son el colectivo con mayor número de agentes y mayor volumen de facturación.

2. Son quienes tienen el nivel más bajo de concentración sectorial lo que redunda en la pluralidad, porosidad y riqueza del colectivo.

3. Son quienes menos ayudas públicas reciben

4. Aunque no son los más rentables si se tienen en cuenta las ayudas públicas que reciben otros sectores. En el caso del subsector del libro, las ayudas provocan que las editoriales acaben teniendo un beneficio superior a las librerías.

5. Es el subsector que más empleo genera y sus gastos de personal se sitúan con los 26.000 euros en la franja media-baja salarial. Señalar, simplemente como dato que cuando planteé en fechas recientes en la ‘cuenta de la vieja de la librería‘ los costes salariales, los situaba en torno a los 24.240 euros. No muy alejados, por lo tanto, de la cifra media.

Quizás habría que seguir repensando los criterios de subvención. Sobre todo cuando indirectamente acaban teniendo incidencia, se quiera o no, en el salario y, por lo tanto, en la calidad de vida de los agentes culturales.

Con todo, me ratifico en el interés de los estudios que nos posibilitan ampliar la mirada.

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Puesta en marcha de una librería. Pasando la cuenta de la vieja de la servilleta al excel

La acogida y comentarios que ha provocado la entrada Puesta en marcha de una librería, la cuenta de la vieja me ha animado a trasladar la misma de una manera sencilla a un excel y enriquecer que no complicar la misma con algunos de los comentarios recibidos, públicos y privados, que incluiré.

Quiero aprovechar primero para aclarar o poner en situación el porqué de la entrada anterior. Hay unos cuantos motivos. Señalo sólo algunos de los que me parecen más importantes.

  1. Están apareciendo bastantes proyectos y realidades de nuevas librerías que abren. En muchas ocasiones van unidas al autoempleo y en algunas de ellas, no en todas, no cuentan con unos números de partida realistas. Pensemos, sólo por poner un ejemplo, que muchas de las librerías que aparecen recogidas en los Mapas de librerías de Cegal facturan según dicen por debajo de los 90.000 euros. Ello puede llevar a error a la hora de hacer unos primeros números.
  2. Es cierto que ni incluí antes, ni incluiré ahora, la inversión inicial mínima para unas existencias con sentido. La misma, eso sí lo digo, después de haberla contrastado y encontrar propuestas muy cercanas o iguales, debe rondar los 30.000 euros. Es el riesgo empresarial que se debe correr junto con, si es el caso, la reforma o la inversión en el local.
  3. He planteado, por aclarar también, unos sueldos mínimamente dignos pensando en personas con titulaciones superiores y que arriesgan. En lo referente a la Seguridad Social he pensado en estructuras de autónomos. Hay quien me ha comentado y no le faltará razón que hay librerías que sólo pagan 12.000 euros al año. Habrá incluso otras que se den un sueldo menor. Ni entro, ni salgo. Cada uno decide entre lo que puede y lo que quiere, pero en lo estructural no creo que esté de más dejar caer la reflexión sobre el hecho de si en algunos casos, bajos sueldos para muchos estén impidiendo la consolidación de estructuras con más garantías.
  4. Me han sugerido algunos elementos más a tener en cuenta. Voy a incluir la mayoría, aunque no los voy a contabilizar porque probablemente ‘aumentaría la situación de pánico’ y, en algunas ocasiones, no los considero indispensables para, insisto, los primeros números.
  5. Con todo ello he montado un excel sencillo, pensando en responder a la pregunta de ¿Qué ventas debo tener para mantener, por lo menos mis gastos, si estas ventas tienen un margen medio del 30%? El que presento, si sois cuidadosos, os permitirá ir jugando con los gastos hasta que encontréis el umbral razonable o, también, hacer un primer acercamiento para ver si una librería os puede merecer la pena. No quiero olvidar en este sentido, el sutil comentario de Miguel Ángel San José, sobre la necesidad de valorar el ‘coste de oportunidad’ de abrir ahora una librería.
  6. Sé que es imposible responder a todas las casuísticas. A algunas que me han hecho llegar personas en privado he intentado o responder o plantear, según mi criterio y opinión, los elementos necesarios a tener en cuenta.
  7. Algunas personas han planteado también que no he tenido en cuenta ni las Ferias, ni, por ejemplo, la venta de libro de texto. Ambas, como muchas otras, entran ya en el ámbito de la estrategia de cada una de las librerías. La pregunta en estos casos, sería: cuánto me va a aportar y cuánto gasto suplementario me va a generar. De hecho, sobre, por ejemplo, la Feria del Libro de Madrid ya hice también en su momento una ‘cuenta de la vieja‘.
  8. He incluido una segunda hoja manteniendo los gastos y pensando en una librería de segunda mano, cada vez con más peso, que compra, algo que es habitual, los ejemplares a 0,20 y los vende a 2 euros. Lógicamente, el volumen de facturación necesario varía.
  9. Quien desee el excel se lo puede descargar (Acceder) Y, si hay algún problema, no dudéis en contactar.
  10. Gracias finalmente de nuevo por todos vuestros comentarios, sugerencias y agradecimientos.

El futuro cultural del sector del libro está en las librerías

¿Os suponéis que algún medio de comunicación abriera hoy con este titular una información a la vista del adelanto de los últimos datos conocidos sobre Comercio interior?

Es cierto que como señala Manolo Bragado, aún quedan por conocer muchas cifras del sector, pero aún así, podemos jugar a la provocación.

En los mismos parece que las librerías y las cadenas de librerías se mantienen como canal principal de compra y que además, en relación a los últimos años, es el canal de venta que más crece.

Bajan, los quioscos y los supermercados, probablemente más apegados a la compra ocasional y de impulso, y sube también, aunque comparativamente menos en volumen y en porcentaje, la venta.

No comparto el optimismo que a veces el sector suele mostrar sobre la posibilidad de una ‘vuelta a cifras de facturación anteriores a la crisis’. Se ha pasado ya con claridad el tiempo de la centralidad del libro tanto en lo cualtural, el pensamiento, la formación como el entretenimiento y esta no volverá.

Pero junto a esto sigue la tesonería mayoritaria por parte de los lectores, que parece molestar a algunos porque les sigue rompiendo sus esquemas, de seguir escogiendo la librería como lugar preferente de compra y de seguir prefiriendo el papel como soporte de lectura preferente sobre todo y fundamentalmente en aquellos libros que más acercan el formato a su vertiente cultural sea la literatura, el libro infantil o juvenil y el cómic.

Es por ello por lo que me atrevo a lanzarme a la piscina y decir que el futuro del sector, en la medida en que el mismo va unido a sus lectores, se juega en las librerías y, por supuesto, también en las bibliotecas y es donde, por lo menos los ‘editores con vocación y dimensión cultural’ debería seguir poniendo la mirada y las complicidades.

Sé, no soy un ingenuo, que esto a veces no es fácil, que no todo fluye con la suficiente soltura, pero creo también, y así lo escribí ayer en facebook que…

Visto lo que está apareciendo en los medios como avance de los datos de Comercio interior del libro 2016, vistos también unos recientes datos en Francia de un estudio de GFK se me ocurre lanzar una ‘pregunta veraniega’. Si las #librerías que en número absolutos facturan más que el libro electrónico, crecen también porcentualmente más que éste y se sigue manteniendo como principal canal de venta… Mirar al futuro con sentido qué será. ¿Mirar y trabajar sobre lo que ha sido referencial y lo sigue siendo habiendo superado crisis postcrisis y dando respuesta a momentos políticos y culturales de todo tipo o mirar a aquello que se adormece? Es una pregunta lógicamente referida en exclusiva a los soportes y a los canales, no a la incidencia e importancia que ‘lo digital’ tienen en otros procesos dentro del sector incluida la creación…. Vamos que quizás tendría más sentido, lo digo por volumen de negocio, hacer un córner librero en Liber | Feria Internacional del Libro que un córner digital que tiende, además, por lo visto en el programa a responder y dar servicio intereses muy pero que muy particulares…

Dicho queda. Y bien por las librerías, con su larga historia como Espolón en Burgos que este año cumple 110, Babel en Castelló que anda en sus 25 y que ya desde sus orígenes reflexionó y se esforzó en crear discurso y práctica sobre la Librería cultural, cuyo premio se acaba de convocar de nuevo, y Odiel que acaba de nacer en Huelva.

Tres ejemplos en el tiempo al que se pueden unir otros muchos que seguro que como buenos lectores y lectoras tenemos todas en la cabeza.

No nos despistemos pues, EL FUTURO CULTURAL DEL SECTOR ESTÁ EN LAS LIBRERÍAS.

Informe de lectura. Qué vendemos

Ya hace tres añito largos los libreros independientes franceses realizaron un interesante y sugerente estudio sobre el perfil de los clientes de las librerías.

Ya en aquel estudio aparecía como el factor más importante para la fidelización, por encima de todos, la selección de libros propuesta que es al final lo que vamos a vender.

Ricardo Nudelman escribía también hace unos años:

La librería la hace, en parte, el lector que encuentra en ella lo que busca. (Las librerías: estándares, modelos, técnicas en Quehacer editorial nº 7, 2008, pag. 26 y 29)

Isabel, también lo tiene claro.

Ahora tenemos un público muy definido y bastante fiel, y si lo tenemos es por los títulos que ofrecemos pero también por los que hemos decidido no ofrecer. (IS 56)

Entre los que no se ofrecen están los autoeditados y explica el porqué con meridiana claridad.

No tenemos ni el tiempo para ponernos a valorar manuscritos ni el personal formado para eso. Así que no… ponemos a la venta ejemplares de libros que no hayan pasado por una editorial. (IS 64)

No pondremos nunca la mano en el fuego por un libro, … por un autor del que no tengamos referencias propias o, en primera instancia, de gente de confianza que sabemos son buenos lectores… Con cada recomendación nos jugamos que ese cliente vuelva a la librería (IS 58)

¿Por qué se ha de intentar ser claro y tajante con ello, además de porque los clientes lo valoren?

Abel, señala, por lo menos, un par de razones.

Los libros hacen que pasen cosas (AC 47) Y podrán pasar cosas distintas o posibilitar que las mismas pasen en función de la propuesta que haga. Cuando además la propuesta es honesta… En una librería lo primero que se ve, es el alma de sus libreros, que está expuesta en las estanterías, a la luz del día. Es como si alguien te dejara entrar en su habitación impúdicamente. (AC 48)

Habrá probablemente tantas intimidades a mostrar como librerías. Pero sólo podrán aguantar el tirón aquellas que por su autenticidad o quizás por su comercialización consigan suficientes mirones-compradores…

 

¿Pensarán los libreros franceses que es en España donde las librerías viven una situación dorada?

El punto de vista, marcado en gran parte por la posición desde donde miramos las situaciones, es importante y a veces clave a la hora de abordar los problemas.

En este lado de los Pirineos parecemos envidiar las políticas culturales y de defensa de la librería que existe al otro lado de las montañas porque tenemos la sensación que la música suena bien y parecemos concluir a partir de ese sonido que todo debe ir mejor que aquí.

Cuando luego esas sensaciones, que es lo que en el fondo son, se cruzan con los datos, quizás el asunto no esté tan claro.

¡Cuidado! No quiero decir con esto que no debamos aprender o tomar en consideración para su posible adaptación políticas y acciones del otro lado. Lo que quiero señalar es que igual la realidad que esas políticas y acciones han conseguido puede ser peor en algunos aspectos que la que tenemos a este lado del Pirineo.

Creo que de lo que se hace en Francia se puede aprender mucho. Así lo he señalado en alguna otra ocasión en este blog, sobre todo en lo que hace referencia a políticas y líneas de acción relacionadas con las librerías.

Ayer mismo, sin ir más lejos, hablaba de la reflexión y línea de trabajo en torno al libro usado por parte de las librerías y citaba un documento elaborado en Francia.

Hoy, acerco también para su lectura otro documento elaborado al igual que el de ayer por la Agence Régionale du livre Provence-Alpes-Côte d’AzurLivre et numérique: Enjeux – InnovationsIntentaré abordar y reflexionar sobre el contenido específico del mismo de manera más amplia en posteriores ocasiones.

Hoy me interesa resaltar para que seamos conscientes, en este lado de los Pirineos, lo siguiente:

  1. Mantienen con mucha más claridad y radicalidad el discurso de la diversidad y la creación.
  2. Cuando vemos la realidad de mercado de las librerías quizás nos llevemos algunas sorpresas si lo comparamos con la situación en España.
    1. En Francia las librerías parecen tener el 22% de la ‘tarta’ comercial’. En España, según los datos de Comercio interior de 2015, las librerías tienen el 35 % de la tarta y si les sumamos las cadenas de librerías tienen el 52,6%.
    2. El volumen de negocio global en Francia para el 2014, año de los datos es de 2.517 M de euros y en España en 2015 se sitúa en 2.257 M de euros. Es decir, la penetración y el peso de la librería en España en el negocio global parece ser mayor.
    3. En Francia, dicen ellos que con 3.000 librerías independientes disponen de la red más densa del mundo de librerías independientes. Puede ser. Si comparamos esas cifras con los puntos de venta en España, que podemos situarlos en torno a los 3.500, unos cientos arriba o abajo, vemos que la red es casi tan tupida como la francesa y además parece tener más cuota de mercado.
    4. Qué hay por lo tanto que envidiar a los franceses en lo relativo al potencial de la red de librerías y a la parte de tarta que se consigue sobre el negocio global. Quizás nada o poco. ¡Cuidado de nuevo! Eso no quiere decir que muchas de las ideas y propuestas puestas en marcha en Francia no puedan ser, lo son de hecho, de sumo interés, pero no nos rasguemos tanto las vestiduras en relación al número de librerías y demás.
    5. Sí es más interesante y preocupante, porque la realidad será posiblemente muy pareja, el hecho de que la librería en Francia, y aquí sí que probablemente la española sale peor parada, es uno de los sectores de comercio al detalle con menor nivel de rentabilidad, llegándola a considerar una ‘anomalía económica’. Digo que es probable que la situación española sea peor porque los márgenes/descuentos son por lo general inferiores a los que las librerías tienen en Francia.
  3. Quizás convenga bajar el volumen de voz en relación al descenso de los puntos de venta. Probablemente tanto en España como en Francia sean superiores a la demanda generada por los libros. Los mestizajes y otras fuentes de negocio que conviven con el libro permiten en muchas ocasiones esa capilaridad. Lo que sí parece claro es que hay dos claras líneas sobre las que trabajar:
    1. Los márgenes y condiciones comerciales. Aquí, como bien señala Manuel Gil, sí creo que conviene mirar a Francia y plantear modelos de buenas prácticas que den aire a esa ‘anomalía económica’ que es la librería.
    2. Si se cree al mismo tiempo el papel de ‘tejedor de ciudad’ que la librería puede tener algo debería de pensarse, más allá de lo ya iniciado, desde las miradas de lo público/administrativo.
  4. Todo lo anterior se refiere lógicamente a lo que irónicamente señala Jordi Carrión en Librerías: desapariciones, permanencias, metamorfosis que forma parte de La lectura en España. informe 2017. cuando escribe: Supongo que si le dijera a Ferlinghetti que su establecimiento es una «librería cultural», sonreiría irónico por la redundancia.

Si en cambio lo miramos desde el negocio, quizás los libreros franceses quieran venirse a España a pillar mayor cacho de tarta.

 

 

Francia. Las relaciones comerciales, las ventas…. Comparando y aprendiendo

Dos estudios recientes, franceses relacionados con librerías y la cadena de valor que nos pueden ayudar a ampliar la mirada y a contextualizar las afirmaciones que quizás a veces se hacen o hacemos a la ligera.

De primeras la sensación es que en Francia las librerías gozan de una mejor situación. Hay, aparentemente más ayudas, más apoyos… Pero…

si vamos a los datos resulta, por ejemplo que en Francia, en el 2015, es el lugar de compra para el 22% de los usuarios y en España las librerías, sin contar las cadenas, se llevan el 33,5% de la cifra de facturación.

Leer más “Francia. Las relaciones comerciales, las ventas…. Comparando y aprendiendo”

Librerías y facturación. Viendo el segundo cuatrimestre

Se han publicado recientemente las cifras de facturación de las librerías en el segundo cuatrimestre de 2014.

Las cifras, mientras vayan bajando, no son buenas.

– Desde el segundo cuatrimestre de 2011 que es lo que nos muestra la serie histórica, es el cuatrimestre más bajo. No valen los paños calientes de hablar de ‘desaceleración del descenso’ en la bajada. Este tipo de discurso es el mismo que se utiliza con el paro que lleva a un punto en un caso que ya no podrá bajar más porque no habrá nadie trabajando y en el de las librerías que ya tocará la subida en vez del descenso porque la venta será igual a cero. Lo dicho: la tendencia sigue siendo mala porque sigue siendo a la baja y es el peor cuatrimestre.

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– Ahora, y felicitando a los libreros, por ofrecer una información que los editores, por ejemplo, son incapaces de generar sería bueno avanzar en el volumen de venta por empleado. Ayudaría y mucho a contextualizar los datos absolutos.

– Baja sustancialmente el peso de las librerías que facturan por encima del 1.500.000 euros. Pierden 7 puntos.

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– Las librerías que facturan en libros por debajo de 150.000 euros por año suponen una cuarta parte de la facturación. Vuelvo a lo de antes. Sería muy interesante contextualizar datos con empleo.

– Preocupante que esta información no aparezca, yo por lo menos no la he visto en la web de Cegal y curioso que el Ministerio lo cuelgue en el apartado de Industria editorial. Se debería cambiar por industria del libro o, si lo prefieren, sector empresarial del libro. La lengua y su utilización tiende a esconder y así, en este caso, aunque se hable de librerías toda queda cubierto por el manto editorial y no debería ser así.

– Un localismo. Los datos de Euskadi permiten visualizar la importancia de la pérdida del Bono kultura.