Adiós Bauman

Ha muerto… Zygmunt Bauman.

Dos citas:

Las ciudades son laboratorios en los que se desarrollan las formas y los medios para la convivencia humana pacífica y para el diálogo y el entendimiento transculturales. Las ciudades fueron siempre lugares donde vivían juntas personas extrañas. Eso es, en el fondo, lo que define a la ciudad: el lugar donde los extraños conviven permanentemente manteniendo sus diferencias y sin dejar de ser extraños unos para otros. (Zygmunt Bauman; Múltiples culturas, una sola humanidad; pag. 29)

La perspectiva de poblar el mundo con personas más generosas e inducir a la gente a que se cuide más entre sí no figura en el panorama de la utopía consumista. Las utopías privatizadas de cowboys y cowgirls de la era consumista nos muestran en cambio un mundo con mucho ‘espacio libre’ (libre para mí, por supuesto), un tipo de espacio libre donde el moderno consumidor líquido, empecinado en su carrera de solista, siempre necesita más y nunca tiene suficiente. El espacio que necesita el moderno consumidor líquido, y que debe defender con uñas y dientes, sólo puede conquistarse desalojando a otros seres humanos, precisamente la clase de seres humanos que sí se ocupan de los demás o necesitan de sus cuidados. (Zygmunt Bauman; Vida de consumo; pag. 75-76)

Anuncios

TheLibro Café del Monaguillo. Librería de barrio con el gusto de lo usado

Hablaba hace unos días con una periodista sobre lo interesante que sería hacer un estudio sobre el número de volúmenes que supone lo que se compra y vende en los distintos mercados y espacios que comercializan libros de segunda mano. Parecen estar viviendo una época más que interesante y da la sensación de que no hay mucho interés por sacar a la luz información, cifras,cuando es posible, vaya como hipótesis, que congregue entre sus clientes fieles a un porcentaje importante de lectores de ‘alta gama’ por la cantidad y/o la calidadde sus lecturas.

Ayer, mientras tomaba el vermut en un sitio coqueto, comentaba con la persona con la que compartía aperitivo el hecho de que para algunos momentos nos agrada más lo que se podría denominar ‘hostelería lenta’, que no es ni más ni menos que esos ‘cafés de toda la vida’ donde uno puede tomar y disfrutar sosegadamente de su consumición en un ambiente que invita, por lo general, a estar, conversar e ir viendo pasar la vida.

aperitivo

Este previo tiene que ver con el hecho de que hace poco en Madrid, dentro de un espacio que ya de por sí convoca a la charla y al tiempo sosegado como es el Café del Monaguillo, ha nacido una librería de barrio, de libro ‘seminuevo’. Así le gusta describirla a una de las personas promotoras del proyecto.

Me refiero a TheLibro Café del Monaguillo, situada, como el café, en la Plaza Cruz Verde 3 de Madrid.

Con un fondo inicial compuesto de 4.500 títulos, seleccionados con mimo y clasificados en torno a 12 categorías, han echado a andar para :

  • Ser una librería de barrio en un café con historia, donde la gente venga a leer, hojear, comprar y vender libros interesantes.
  • Ofrecer buena  literatura a precios asequibles y “darle otra vida a los libros que todos tenemos en nuestras estanterías medio olvidados y que merecen ser leídos por otras personas”
  • Ser también en esa maravillosa mezcla de café, copas y libros un punto de encuentro de los lectores del barrio que permita además conocer otros fondos y otros gustos lectores que animen como siempre la conversación.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Bienvenidas sean iniciativas que parecen adecuarse bien al ritmo de la lectura y la conversación que requiere tiempo y sosiego.

Dos breves reflexiones finales:

  • Recientemente se ha publicado y presentado el Mapa de las librerías de Barcelona, del que intentaré hablar en otro momento con más sosiego. El mismo, por lo que me han comentado, sólo recoge ‘librerías’ de nuevo, dejando ver con ello, más allá de su interés, la agenda encubierta que esconde con aire promocional, no coincidente en todos los casos con el ‘mapa de los lectores’.
  • Volviendo a lo que señalaba al inicio, sobre el escaso interés aparente por conocer y sacar a la luz las cifras de este ‘mercado de otro ritmo’ contrario al afán veloz de las novedades, puede que la causa sea que se sitúa intencionadamente además, fuera de determinadas lógicas de progreso y de la economía de la modernidad líquida, al poner en valor, precisamente, aquello que se está convirtiendo en viejo o siendo desechado como Bauman señala:

La economía de la modernidad líquida, orientada al consumo, se basa en el excedente y el rápido envejecimiento de sus ofertas, cuyos poderes de seducción se marchitan de forma prematura. Puesto que resulta imposible saber de antemano cuáles de los bienes ofrecidos lograrán tentar a los consumidores, y así despertar su deseo, solo se puede separar la realidad de las ilusiones multiplicando los intentos y cometiendo errores costosos. El suministro perpetuo de ofertas siempre nuevas es imperativo para incrementar la renovación de las mercancías, acortando los intervalos entre la adquisición y el desecho a fin de reemplazarlas por bienes “nuevos y mejores”. (Zygmunt Bauman; La cultura en el mundo de la modernidad líquida; FCE; pag. 20)

Carmena ¿posturea ahora con Amazon?

carmena_amazonQuiero pensar, por intentar ser bien pensado, que lo de Carmena con Amazon, tiene más de postureo (ciertos hábitos, poses y actitudes más por apariencia que por convicción), que de convicción, si no empezaría a ser preocupante por sus posicionamientos aparentes ante lo ‘grande vacuo’. Tanto si es decisión propia como si es consecuencia de algún consejo o consejero, deberían hacérselo mirar porque van para nota.

Las amigas y amigos de ‘La Alberdi’ se han mojado en público.

Han escrito hoy en Facebook:

Lo que se echa de menos en Madrid desde hace años es una cierta complicidad del Ayuntamiento con las librerías independientes. Pensábamos que las cosas podían cambiar con el nuevo equipo municipal y que habría un cambio de rumbo total en lo que a políticas culturales se refiere. Por esto nos ha sorprendido tanto el entusiasmo de la alcaldía en la inauguración del “centro tecnológico” (antes a esto lo llamaban simplemente almacén de distribución o de logística) que la mayor multinacional del mundo de venta on line ha instalado en Madrid. Creo que le ha faltado a la alcaldesa información, por esto le recomendamos la lectura del libro “En los dominios de Amazon. Relato de un infiltrado” de Jean Baptista Malet, editorial Trama. Por cierto, la librería Alberti lo entrega en Cibeles en menos de dos horas.

Y habían escrito poco antes en El País.

Resulta paradójico que un nuevo equipo de Gobierno municipal aupado por plataformas vecinales, de barrio, que pretende (o pretendía más bien) devolver a los ciudadanos una ciudad arrasada por políticas clientelares con las grandes empresas, se pliegue de nuevo a esos mismos intereses. Hablamos de Amazon y de los publirreportajes disfrazados de noticias que hemos visto en medios privados y públicos a propósito del nuevo tiempo de entrega que esta gran corporación ha conseguido reducir a una hora en el centro de la capital. Esto lo puede conseguir “el gigante”, algo que no hemos leído en estas “noticias”, gracias a reducir otros costes, salarios, competencia y apoyo institucional. En abril de 2013, Ignacio González inauguraba el centro logístico en Alcalá de Henares. Hoy, Manuela Carmena —alguien con un discurso en apariencia tan opuesto al del expresidente regional— ha hecho lo mismo: seguir ninguneando el comercio tradicional e independiente de Madrid en favor de una gran multinacional.— Lola Larumbe, Iñaki Lucía, Laura Vila y Miguel Ángel Martín.Librería Rafael Alberti de Madrid.

Por medio, siempre se cuelan, los que quieren sacar tajada jugando al despiste de sus intereses y planteando que los libreros deberán se más rápidos, más altos y más fuertes que Amazon, como si esto fuera un tema de machitos. Allá ellos con sus espejitos de colores sustitutos del crecepelo de ferias que antes vendían.

Lola y compañía: todo mi respeto, apoyo  y complicidad.

Señora Manuela, las prisas bien sabe usted que no son buenas en política y, probablemente en el comercio con esa falsa sensación de servicio por la inmediatez como si el asunto fuera de vida o muerte, tampoco.

Bauman de quien supongo apreciará en sus reflexiones escribe:

  • Las leyes del mercado se aplican equitativamente sobre las cosas elegidas y sobre quienes las eligen. Sólo los bienes de cambio pueden entrar por derecho propio en los templos del consumo, ya sea por la puerta de los ‘productos’ o por la de los ‘clientes’. En el interior de esos templos, tanto los objetos de adoración como los devotos son bienes de cambio. La vida política ha sido desregulada, privatizada y confinada así también al ámbito de los mercados, característica que distingue a la sociedad de consumidores de toda otra forma de comunidad humana. Como en una parodia grotesca del imperativo kantiano, los miembros de una sociedad de consumidores están obligados a seguir los mismísimos patrones de comportamiento que los objetos de su consumo. (Zygmunt Bauman; Vida de consumo; FCE; pag. 89)

¿Estará usted siguiendo esos patrones?

Incluiré finalmente dos citas del libro de Malet, En los dominios de Amazon, si de lo que hablamos es de empelo, calidad y tejido social:

El Sindicato de la Librería Francesa considera que, en términos proporcionales, la librería independiente representa una actividad que genera dos veces más empleos que las grandes superficies culturales, tres veces más que la gran distribución y, según las cifras de la Federación de comercio electrónico y de la venta a distancia, dieciocho veces más que el sector de la venta electrónica de la que Amazon es su florón. En otros términos, hacen falta dieciocho veces menos empleados en un almacén logístico de Amazon que en una librería independiente, aquella situada en el centro de la ciudad y que se suele visitar con frecuencia, para vender el mismo volumen de libros. (82-83) 

  • Con la concesión de estas subvenciones públicas, otorgadas a una multinacional en plena forma financiera, los políticos falsean con dinero público no solamente la libre competencia, sino que por añadidura aceleran el proceso económico, aumentando más el número de parados que los nuevos empleos no cualificados puedan crear. Todo esto garantiza los mega-beneficios de una multinacional, cuya leyenda se escribe en Wall Street un poco más cada día. (87-88)

En la época de la aparente abundancia, más necesaria se vuelve la selección

Los artículos que Antonio Rodríguez de las Heras escribe los sábados en bez ya desde hace una temporada me suponen una invitación e incitación a buscar un cierto contrapunto que nos permite mantener un hilo conversacional en el que ir avanzando por el camino de los matices y de los grises.

En el de este sábado pasado (No dejes nada) reflexiona sobre el complejo tránsito de lo que ahora nos parece información escasa, pero que en su momento quizás nos pareciera suficiente, frente a la sobreabundancia informativa y de recursos con la que ahora parece que nos tenemos que mover y que tiende a ofuscarnos.

El deleite bien de la información y de los recursos o de la comida requieren su tiempo, su espacio y su adaptación a nuestras posibilidades.

Así que lo planteado por Antonio al ir a sacarlo del ‘cesto de las cerezas’ me ha salido acompañado de cuatro ideas como una cierta llamada al cuidado ante los posibles empachos y que, en alguna ocasión ya han aparecido por aquí.

  • La infelicidad del exceso: La gente parece progresivamente abrumada por el exceso de alternativas que se le ofrecen, generándose así una curiosa paradoja: somos infelices en un mundo en el que tenemos de todo. Es decir, seguramente en los próximos años tendremos que aprender a manejar bien el balance (tradeof)

Leer más “En la época de la aparente abundancia, más necesaria se vuelve la selección”

Tiempo, silencio, lentitud, pequeño… George Steiner con previo y epílogo de Bauman

Teorizar que Internet es una forma nueva y mejorada de la política, que navegar por la red es una nueva y más efectiva forma de compromiso político, y que la vertiginosa velocidad de conexión a Internet significa un avance de la democracia, se parece sospechosamente a una excusa más de las tantas que esgrimen las clases ilustradas a la hora de justificar sus prácticas de vida, cada vez más despolitizadas, y a su aspiración de obtener una baja con honores de la ‘política de lo real’. Contra ese fondo de alabanza coral, el rotundo veredicto de Jodi Dean resuena con potencia: esas tecnologías de comunicación actuales son ‘fuertemente despolitizantes’, esa ‘comunicación funciona fetichísticamente hoy: como descargo de una pérdida de poder o castración política mucho más profunda….El intenso flujo de la información no confluye en el río de la democracia, sino que abreva insaciablemente en él, interceptando sus contenidos y desviando sus cauces hacia gigantescos y majestuosos lagos artificiales estancados. (Zygmunt Bauman; Vida de consumo; FCE; pag. 147) (CDT)

Sugerente entrevista a George Steiner en El País realizada por Borja Hermoso. Merece la pena leerla entera.

  • Aristóteles nos dice: “Si no quieres estar en política, en el ágora pública, y prefieres quedarte en tu vida privada, luego no te quejes si los bandidos te gobiernan”.
  •  … Y escuche una cosa: muy lentamente, los medios electrónicos están empezando a retroceder. El libro tradicional vuelve, la gente lo prefiere al kindle… prefiere coger un buen libro de poesía en papel, tocarlo, olerlo, leerlo. Pero hay algo que me preocupa: los jóvenes ya no tienen tiempo… de tener tiempo. Nunca la aceleración casi mecánica de las rutinas vitales ha sido tan fuerte como hoy. Y hay que tener tiempo para buscar tiempo. Y otra cosa: no hay que tener miedo al silencio. El miedo de los niños al silencio me da miedo. Solo el silencio nos enseña a encontrar en nosotros lo esencial.

Sugerente también como todos los sábados la reflexión de Antonio Rodríguez de las Heras, Desconexión, en bezdiario. Plantea como hipótesis real ya la creación desde el no-encuentro y la penalización de la desconexión. Disfruto siempre con la búsqueda de matices o contrapuntos amables que permitan seguir la conversación que la conexión aunque no sea presencial es posible en este caso.

//platform.twitter.com/widgets.js

Creo que sigue siendo necesario, diría que imprescindible, por lo menos en mis coordenadas vitales, la lentitud, el encuentro y el tiempo para disfrutar y poder compartir algunos momentos vitales.

La mesa del encuentro y lo que en ella se comparte requiere sus tiempos previos y su momento amplio de compartir. El guiso, callos y lengua en salsa, es el regalo del tiempo y con ello, la puesta en valor, no por el precio, sino por la dedicación y el cariño puesto en ello.

Hoy ha sido uno de esos días. Había algunos temas para conversar y merecía la pena el sosiego, el cuidado y, por supuesto, la celebración de la vida de nuestras mayores que tanto nos han enseñado.

Comida_2_Julio_2016

Quizás con los libros también ocurra algo parecido. Me ha encantado encontrarme  navegando, dentro de este mundo dual, con Llibres artesans. Como ellos dicen, haciendo los libros del futuro desde 2002.

El punto de vista sobre el cómo hacer y qué es lo que ponemos en valor con ello me resulta mucho más sugerente que la de los soportes sobre todo si no hay ni un cómo, ni un qué, ni un porqué.

Los más desposeídos, los más carenciados, son quizás quienes han perdido la lucha simbólica por ser reconocidos, por ser aceptados como parte de una entidad social reconocible, en una palabra, como parte de la humanidad. (Pierre Bourdieu en Zygmunt Bauman; Vida de consumo; FCE; pag. 11)

 

El sector del libro, una encrucijada entre el fervor consumista y la virtud ciudadana

Albert Pérez Novell nos recordaba recientemente que los libros editados y no vendidos al año en España podrían dar la vuelta a la luna dos veces. Si a ellos sumásemos los ficheros digitales que se dicen libros pero que nadie abre nos encontaríamos que quizás tuviéramos además excedentes de memoria que ayudarían, si no usaran a que el planeta mantuviera una temperatura más adecuada.

9788449331824Terminé el mes pasado de leer Estado de crisis de Zygmunt Bauman y Carlo Bordoni. Recomiendo su lectura, y en relación al titular de esta entrada, recomiendo la lectura de las páginas 186 y 187 para volver a comprobar

Leer más “El sector del libro, una encrucijada entre el fervor consumista y la virtud ciudadana”

En las librerías o lectorerías, el orden de los factores… sí altera el producto

libreria400añosSiempre me gusta de cara a una charla, encuentro o conversación prepararla con algunos hitos que me resulten sugerentes, fruto de algunas lecturas y relecturas. Así pensando en la jornada del próximo jueves 12 en Madrid, Librerías 400 años después, me encuentro con algunas reflexiones que me resultan sugerentes.

Aquí os las dejo:

  • Primera cita:

El sábado la librería se convierte más que nunca en lo que siempre hemos ambicionado, un punto de encuentro fortuito, un lugar para el diálogo. Nuestros clientes, nuestros lectores, se dan cita en la librería, se reúnen en pequeños grupos. Libros y política son el objeto de diálogos improvisados. Nosotros compartimos con ellos nuestras lecturas, nuestra agenda de actividades, nuestros hallazgos, nuestros encuentros artísticos, las películas, la música. Esta convivencia proviene de cierto arte de vivir generacional. Queremos recuperar la labor esencial del oficio, su mundo. Al mismo tiempo, queremos ser lo más respetuosos posible con los gustos del lector, dejarlo que escoja en total libertad.

No daré más pistas ya que se trata de una de las próximas novedades de Tipos móviles. Las negritas son de un servidor.

  • Segunda cita

Uno de los efectos más prominentes de la glocalización consiste en mantener la condición humana suspendida entre dos universos, sujetos cada uno a conjuntos radicalmente distintos de normas y reglas. A diferencia de lo que ocurre en el «espacio de flujos»,  en el de «lugares» los seres humanos tienen la oportunidad de confrontarse como personas, es decir, como vecinos, compañeros de trabajo o de escuela, conductores de autobús carteros, tenderos, artesanos, camareros, dentistas….con algunas de esas personas se confrontan como amigos, mientras que con otras lo hacen como enemigos, pero, en cualquier caso, son amigos o enemigos «personales», y no especímenes estereotipados de una categoría abstracta, anónimos e intercambiables. (Zygmunt Bauman en Estado de crisis; pag. 154)

Leer más “En las librerías o lectorerías, el orden de los factores… sí altera el producto”