Coolhunting

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Coolhunting. El arte y la ciencia de descifrar tendencias de Víctor Alejandro Gil Mártil. Editado por Empresa activa.

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Dos, miradas y juventud

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Para ella…. que piensa, ¿estará equivocada?, que sigo siendo joven.

·         Todo es aburrido salvo el Dos. El Uno es uno mismo y todo en su conjunto; es decir, nada para empezar y nada después de todo. A partir de Tres no hay más que disputa o división, o democracia. Tres o Siete o Mil pueden converger en otra cosa. Pero solamente Dos pueden mirarse a los ojos… (Santiago Alba; Leer con niños; pag. 278)

Editores, autores y la trasparencia informacional

Parece que algunos autores, unos 100 por ahora, andan mosqueados con algunos editores. Aunque todavía no sabemos con quiénes exactamente quizás se pueda intuir por lo que los propios autores dicen entre líneas.

Hablan en un manifiesto que acaba de aparecer de

– Los pagos ojimétricos. Palabra que la RAE no recoge en su diccionario y que como viene de pluma autoral nadie pondrá en duda. ¿Ministras, ministros ya la pueden utilizar sin problema!

– Que el editor les paga lo que le da la gana

– Que aunque ésto es así parece exitir una ‘relación de confianza plena’

– Que el Nielsen va a ser la solución.

Da la sensación de que los autores no conocen cómo funciona el sector en el que ellos mismos están metidos ni, por supuesto, cómo funciona el Nielsen. Dejaré sólo una pregunta: ¿Cómo mide el Nielsen las ventas directas que los propios editores realizan y que en el comercio interior suponen aproximadamente el 30%? Para medir estas ventas qué proponen los autores. Tampoco es cierto que el Nielsen deje fuera a las librerías independientes ni que represente esos porcentajes de mercado. De hecho cada editor tiene que acabar aplicando su ‘coeficiente corrector’ a los datos de Nielsen en función de su tipología para tener una aproximación clara a los mismos.

Menos cierta es la afirmación que recoge El Correo cuando se dice que

Las librerías cuentan con una base de datos que registra las entradas y salidas de libros, y que está conectada con los almacenes de las distribuidoras. Éstas, a su vez, proporcionan los datos a los editores, tanto de las ventas como de las devoluciones de ejemplares realizadas por los libreros, cuando consideran que un título ya no tiene vida comercial.

Este sistema a fecha de hoy no está generalizado ni la información en cualquier caso fluye de manera automática.

Es curioso que en la primera lista que aparece lo que se señala de muchos de los autores es su calidad de ‘superventas’, criterio, por ejemplo, aplicado a Toti Martínez de Lezea o Luis Miguel Ariza, de ‘autor de bestseller’ como Pablo Núñez o Pedro de Paz. Quizás sea lógico porque de lo que hablamos exclusivamente es de la duda ante el número de ventas liquidadas y los que parece que más venden quizás estén más mosqueados. Esto tiene la ventaja de que deja fuera de la duda a muchas editoriales porque muchos de sus autores tienen unos niveles de venta reducidos.

Cuando en la cadena de valor de un sector se siembre la duda, no pondré en cuestión las posibles razones, pero sí son dudosas las justicicaciones y propuestas realizadas, suele ser complicada la vuelta atrás.

Todo ello además en un momento de cambio y de entrada de nuevos soportes sobre los cuales los autores no parecen atreverse ni a hacer un poquito de ficción y que no quedará resuelto desde luego con las medidas que ellos proponen.

Interesante la reflexión hoy en El Correo de José María Romera.