Momentos de cariño, ilusión, emoción y amistad…

El miércoles pasado Bilbao atardeció húmedo y desapacible.

Quizás por ello muchas fuimos a arroparnos a Sarea al calor de los amigos, la compañía y el verso.

Hubo mucha emoción contenida y desbordada. Dependió del momento y las personas. Muchos guiños cómplices.

Uno de esos pocos momentos que quedan para siempre, sintiéndote cómplice y partícipe de un instante especial.

Víctor congregó a mucha gente.

Se emocionó y nos emocionamos. Había y hay mucha vida vivida y compartida.

Ahora que en unas horas viajaré para celebrar también un momento especial mañana sábado con buenos amigos no está de más que este texto una momentos vitales significativos con un poema de Víctor de El libro de los días.

 

VERBOS

Disfrutar

Degustar

Escuchar

Retener

 

Conjugar

tu sonrisa

limpia

como el cielo azul

como tus ojos

claros

Un gozoso instante mañanero

El secreto de una vida plena no se halla en lo que está por venir, sino en aquello que en este preciso instante estamos escribiendo en nuestras vidas. (Anjel Lertxundi; Tú; Erein; pag. 246)

Sábado fresco y soleado.

El martes pasado me dijeron que si podía acercarme hoy hacia el mediodía que lo hiciera.

Allá que me he bajado… y al rato me he encontrado con esta dulce y agradable sorpresa.

No voy a entrar en los detalles que aquí y ahora no son lo importante.

Diré sólo:

  • Que me ha emocionado, conmocionado y ha sido un momento feliz, un pequeño regalo vital.
  • Lo que puede llegar a decirse con un detalle fruto del trabajo hecho con las manos.
  • Qué gusto cómo viene alguna gente joven…
  • Qué buenos los proyectos sin techos de cristal con mujeres al frente y en el equipo. Hay, cada vez lo tengo más claro clarinete, una mirada más humana, más cuidada.
  • Y terminaré… con un ¡Gracias a Nagore y a todo el equipo de Charamell!

Es a través de los detalles como se puede mostrar el mundo entero ya que dentro de una gota de agua hay un universo entero. (Ryszard Kapuscinski; Los cínicos no sirven para este oficio, Anagrama, pag. 17)

Celebrar las ganas de vivir y el futuro con sentido del humor

Domingo de reunión familiar y momento de celebrar la vida, las futuras generaciones y de reconocer a las mujeres de la familia, cuatro en esta ocasión.

Color y costumbrismo bilbaino para este domingo en el que nos juntaremos para compartir mesa y mantel. Dentro de la bolsa de Arrese cuatro clásicos: Rusos, palmeras de chocolate, macarrones y pasta de piñones.

… éramos los únicos con sentido del humor. No consiste en contar cosas graciosas aino en una mezcla de sabiduría y carácter, de entender y vivir la vida con resignación y entereza, de no tomarse en serio a sí mismo, ni mucho menos a los demás, de ver el lado absurdo de las cosas sin sobresaltarse, de cultivar el desapego, de ser sencillo y natural además de comprensivo y paciente con los defectos de los demás, como éramos nosotros en definitiva, personales geniales y sencilla. (Manuel Arroyo-Stephens; Pisando ceniza; Turner; pag. 338

Siempre quedan las vivencias…

Escapada casi sin planificar. Conveniente para romper el ritmo y poner un poco de distancia.

En todas las vidas, en el fondo de todas las vidas, existe una persona, una situación, un recuerdo que se refleja en las experiencias posteriores de la vida y la conciencia: los padres, los amigos de infancia, el ambiente de la ciudad natal siguen siendo nuestros compañeros de viaje aunque el camino de nuestra vida discurra por el ancho mundo. (Sándor Márai; Lo que no quise decir; pag. 74)

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El cuidado son los otros…

Dura tarea la de morir, cuando se ama tanto la vida. (Simone de Beauvoir; Una muerte muy dulce; Edhasa; pag. 113)

Antonio Rodríguez de las Heras, escribe casi al final de su artículo de hoy, Papel mojado, lo siguiente:

Así que la mejor forma de preservar la palabra de esta persecución fue hacerla tan intangible e invisible como la memoria, es decir, que reposara no sobre el papel, por protegido que estuviera con unas cubiertas, y en un lugar oculto, sino en la red de neuronas de los cerebros de los hombres libro.

 

Al final, menos el otro, el tú que nos hace yo y sin el cual el yo no existe que diría Buber, todo lo demás son mediaciones que seguirán mutando.

En lo fundamental de la vida, que es la falta o el dolor sobre la misma o el dolor que nos producen sus condiciones bloqueadoras de una vida plena, es el tú, los tús o unos otros que no todos, los que nos cuidan y a quienes cuidamos, con quienes intentamos preservarnos.

Escribo esto conmovido por muertes cercanas, por dolores vitales de amigos que hacen que el centro se vuelva a resituar.

Ella nunca pregonaría. “¡qué feliz soy!”. Es mucho más enigmática y mucho más clara que eso: sabe hacer felices a los otros. ¿Quién puede lo segundo sin lo primero? (Ángeles Mastretta; El cielo de los leones; pag. 227)

http://www.bez.es/908946449/Papel-mojado.html

Cómo informar-comunicar en situaciones complejas

Toda mi vida he tenido una familiaridad con la enfermedad. La enfermedad me ha permitido evitar la desmesura. Yo hubiese sido mucho más frívolo sin ella. El sufrimiento puro no sirve para nada, pero es un recordatorio de la finitud de las cosas. La vida puede ser a veces muy gozosa y a veces muy dolorosa. Son el haz y el envés de la misma realidad. (Salvador Pániker en César Coca; Entrevista con la cultura; pag. 116)

Me he preguntado a menudo en qué disyuntivas, con qué dudas y también con qué punto de confianza y seguridad se mueven los, entre otros, profesionales sanitarios cuando tiene que adelantar un diagnóstico que supone un deterioro claro de la calidad de vida de un paciente o, también, de un riesgo para la vida del mismo.

Cuando se vuelve a producir una situación de este tipo, hoy mismo por no ir más lejos, la pregunta me vuelve a venir a la cabeza.

Cuando hablaba hace un rato con la persona que ha recibido la noticia, pensaba que quien se la había trasmitido había demostrado por lo menos cuatro características importantes para que la persona que escuchaba la información reaccionara con cierto sosiego después del shock inicial: tranquilidad hacia el paciente, claridad en la información transmitida, diligencia en las decisiones y disponibilidad.

Y ahora, y aunque pueda sonar extraño…¡manos a la obra!

Las cosas son como se presentan. (Henning Mankell; La leona blanca; Tusquets, pag. 344)

La vida lenta

Es el título que llevan las Notas para tres diarios de Josep Pla (1956, 1957 y 1964).

Cuando el libro apareció me lo apunté en mi lista de pendientes. Utilizo ya desde que ha salido para esa tarea la aplicación QueLibro de la librería Cervantes. Así que los días que anduve por Barcelona aproveché para comprarlo.

Mi padre fue siempre un lector de Pla y parece que como él también elaboró sus ‘notas’, que guardo como oro en paño. Quedaron en eso, en notas que reflejaban su cotidianidad muy particular.

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En ellas, siempre en dietarios del mismo tamaño, va apareciendo su vida en los detalles aparentemente más nimios y la de los que la vivimos con él que éramos parte de su circunstancia vital.

Su vida, la de mi padre, tuvo por necesidad que ser lenta, pero, en esa lentitud encontró su profundidad y su sabor. Casi como el Pil pil del que ayer hablaba.

Escribe Xavier Pla en la introducción a La vida lenta.

… la vida cotidiana es un nivel de realidad, que la vida de cada día tiene un movimiento interno que hay que saber captar y, en definitiva, que la cotidianidad no es tan trasparente ni tan evidente como puede parecer, que en ella palpita algo opaco e inefable. Esto es lo que supo ver Joan Ferraté, con gran inteligencia, en su comentario crítico de la novela La calle estrecha:

Reside en lo cotidiano un prodigioso poder de nostalgia; en él se hace extraordinariamente intenso el sentimiento de derelicción y soledad que empapa minuto tras minuto la vida del hombre.

Trozos de una vida que aparecen…