Un gozoso instante mañanero

El secreto de una vida plena no se halla en lo que está por venir, sino en aquello que en este preciso instante estamos escribiendo en nuestras vidas. (Anjel Lertxundi; Tú; Erein; pag. 246)

Sábado fresco y soleado.

El martes pasado me dijeron que si podía acercarme hoy hacia el mediodía que lo hiciera.

Allá que me he bajado… y al rato me he encontrado con esta dulce y agradable sorpresa.

No voy a entrar en los detalles que aquí y ahora no son lo importante.

Diré sólo:

  • Que me ha emocionado, conmocionado y ha sido un momento feliz, un pequeño regalo vital.
  • Lo que puede llegar a decirse con un detalle fruto del trabajo hecho con las manos.
  • Qué gusto cómo viene alguna gente joven…
  • Qué buenos los proyectos sin techos de cristal con mujeres al frente y en el equipo. Hay, cada vez lo tengo más claro clarinete, una mirada más humana, más cuidada.
  • Y terminaré… con un ¡Gracias a Nagore y a todo el equipo de Charamell!

Es a través de los detalles como se puede mostrar el mundo entero ya que dentro de una gota de agua hay un universo entero. (Ryszard Kapuscinski; Los cínicos no sirven para este oficio, Anagrama, pag. 17)

Celebrar las ganas de vivir y el futuro con sentido del humor

Domingo de reunión familiar y momento de celebrar la vida, las futuras generaciones y de reconocer a las mujeres de la familia, cuatro en esta ocasión.

Color y costumbrismo bilbaino para este domingo en el que nos juntaremos para compartir mesa y mantel. Dentro de la bolsa de Arrese cuatro clásicos: Rusos, palmeras de chocolate, macarrones y pasta de piñones.

… éramos los únicos con sentido del humor. No consiste en contar cosas graciosas aino en una mezcla de sabiduría y carácter, de entender y vivir la vida con resignación y entereza, de no tomarse en serio a sí mismo, ni mucho menos a los demás, de ver el lado absurdo de las cosas sin sobresaltarse, de cultivar el desapego, de ser sencillo y natural además de comprensivo y paciente con los defectos de los demás, como éramos nosotros en definitiva, personales geniales y sencilla. (Manuel Arroyo-Stephens; Pisando ceniza; Turner; pag. 338

Siempre quedan las vivencias…

Escapada casi sin planificar. Conveniente para romper el ritmo y poner un poco de distancia.

En todas las vidas, en el fondo de todas las vidas, existe una persona, una situación, un recuerdo que se refleja en las experiencias posteriores de la vida y la conciencia: los padres, los amigos de infancia, el ambiente de la ciudad natal siguen siendo nuestros compañeros de viaje aunque el camino de nuestra vida discurra por el ancho mundo. (Sándor Márai; Lo que no quise decir; pag. 74)

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El cuidado son los otros…

Dura tarea la de morir, cuando se ama tanto la vida. (Simone de Beauvoir; Una muerte muy dulce; Edhasa; pag. 113)

Antonio Rodríguez de las Heras, escribe casi al final de su artículo de hoy, Papel mojado, lo siguiente:

Así que la mejor forma de preservar la palabra de esta persecución fue hacerla tan intangible e invisible como la memoria, es decir, que reposara no sobre el papel, por protegido que estuviera con unas cubiertas, y en un lugar oculto, sino en la red de neuronas de los cerebros de los hombres libro.

 

Al final, menos el otro, el tú que nos hace yo y sin el cual el yo no existe que diría Buber, todo lo demás son mediaciones que seguirán mutando.

En lo fundamental de la vida, que es la falta o el dolor sobre la misma o el dolor que nos producen sus condiciones bloqueadoras de una vida plena, es el tú, los tús o unos otros que no todos, los que nos cuidan y a quienes cuidamos, con quienes intentamos preservarnos.

Escribo esto conmovido por muertes cercanas, por dolores vitales de amigos que hacen que el centro se vuelva a resituar.

Ella nunca pregonaría. “¡qué feliz soy!”. Es mucho más enigmática y mucho más clara que eso: sabe hacer felices a los otros. ¿Quién puede lo segundo sin lo primero? (Ángeles Mastretta; El cielo de los leones; pag. 227)

http://www.bez.es/908946449/Papel-mojado.html

Cómo informar-comunicar en situaciones complejas

Toda mi vida he tenido una familiaridad con la enfermedad. La enfermedad me ha permitido evitar la desmesura. Yo hubiese sido mucho más frívolo sin ella. El sufrimiento puro no sirve para nada, pero es un recordatorio de la finitud de las cosas. La vida puede ser a veces muy gozosa y a veces muy dolorosa. Son el haz y el envés de la misma realidad. (Salvador Pániker en César Coca; Entrevista con la cultura; pag. 116)

Me he preguntado a menudo en qué disyuntivas, con qué dudas y también con qué punto de confianza y seguridad se mueven los, entre otros, profesionales sanitarios cuando tiene que adelantar un diagnóstico que supone un deterioro claro de la calidad de vida de un paciente o, también, de un riesgo para la vida del mismo.

Cuando se vuelve a producir una situación de este tipo, hoy mismo por no ir más lejos, la pregunta me vuelve a venir a la cabeza.

Cuando hablaba hace un rato con la persona que ha recibido la noticia, pensaba que quien se la había trasmitido había demostrado por lo menos cuatro características importantes para que la persona que escuchaba la información reaccionara con cierto sosiego después del shock inicial: tranquilidad hacia el paciente, claridad en la información transmitida, diligencia en las decisiones y disponibilidad.

Y ahora, y aunque pueda sonar extraño…¡manos a la obra!

Las cosas son como se presentan. (Henning Mankell; La leona blanca; Tusquets, pag. 344)

La vida lenta

Es el título que llevan las Notas para tres diarios de Josep Pla (1956, 1957 y 1964).

Cuando el libro apareció me lo apunté en mi lista de pendientes. Utilizo ya desde que ha salido para esa tarea la aplicación QueLibro de la librería Cervantes. Así que los días que anduve por Barcelona aproveché para comprarlo.

Mi padre fue siempre un lector de Pla y parece que como él también elaboró sus ‘notas’, que guardo como oro en paño. Quedaron en eso, en notas que reflejaban su cotidianidad muy particular.

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En ellas, siempre en dietarios del mismo tamaño, va apareciendo su vida en los detalles aparentemente más nimios y la de los que la vivimos con él que éramos parte de su circunstancia vital.

Su vida, la de mi padre, tuvo por necesidad que ser lenta, pero, en esa lentitud encontró su profundidad y su sabor. Casi como el Pil pil del que ayer hablaba.

Escribe Xavier Pla en la introducción a La vida lenta.

… la vida cotidiana es un nivel de realidad, que la vida de cada día tiene un movimiento interno que hay que saber captar y, en definitiva, que la cotidianidad no es tan trasparente ni tan evidente como puede parecer, que en ella palpita algo opaco e inefable. Esto es lo que supo ver Joan Ferraté, con gran inteligencia, en su comentario crítico de la novela La calle estrecha:

Reside en lo cotidiano un prodigioso poder de nostalgia; en él se hace extraordinariamente intenso el sentimiento de derelicción y soledad que empapa minuto tras minuto la vida del hombre.

Trozos de una vida que aparecen…

Pil…pil…

Se dice que la paciencia es la madre de la ciencia.

Judith Rodríguez también pedía ayer un poco de paciencia.

Dice la R.A.E.

paciencia.

(Del lat. patientĭa).

1. f. Capacidad de padecer o soportar algo sin alterarse.

2. f. Capacidad para hacer cosas pesadas o minuciosas.

3. f. Facultad de saber esperar cuando algo se desea mucho.

4. f. Lentitud para hacer algo.

Ayer a la tarde y hoy a la mañana han estado unos amigos por Bilbao. No mucho tiempo, pero sí el suficiente para conversar, todo es cuestión de dormir un poco menos, pasear y catar.

Al fin y al cabo a los pintxos yo creo que les pasa como a los libros. Son también una excusa para la conversación.

Cuando ya nos dirigíamos hacia su coche, casi al paso, he visto en el histórico Monty una bandeja de pintxos de bacalao al pil pil que demandaba nuestra atención.

pilpil

Ya El Correo contaba hace unos años que utilizan el método tradicional para ligarla: moviendo el bacalao en la cazuela poco a poco, en círculos, sin brusquedades. Todo ello va provocando la ligazón, la mezcla aparentemente imposible, el muy suave burbujeo que va pil pil pil pil….

Hay más. En el fondo es una salsa sencilla. Necesita solamente el propio producto, el bacalao, para aprovechar su gelatina, un buen aceite, ajos y, si se quiere, alguna guindilla.

El de hoy ha sido un pequeño bocado espectacular.

Así que me he quedado con la copla de algo ya sabido pero que no está de más recordárselo para uno.

Recetas para que los proyectos y las relaciones funcionen.

– Tiempo.

– Poco a poco.

– Lentitud.

– Minuciosidad.

– Espera…

– Sin brusquedades.

– Pocas sofisticaciones. Las materias base

– Sin calentones. Siempre fuego pausado.

-…

Pensaba también en los nuevos ayuntamientos. Ojalá les vaya bonito. Pero la mayoría de los pactos se han hecho a fuego fuerte para ahorrar tiempo. probablemente muchos de ellos se secarán, perdrán el sabor de lo nuevo con rapidez. Se convertirán rápidamente en producto rancio y… acabarán caducando.

Algo parecido pasa en el mundo del libro. La prisa sigue estando a la orden del día. Mal caldo de cultivo para las buenas recetas.

Por eso en comida cada vez se ven menos pil-piles que merezcan la pena y en el sector menos libros bien hechos.

Ya decía Alejandra en Pizca de sal.

Ni en el amor ni en la cocina se debe ir con prisas…

Así que voy a ver si profundizo en el sosiego pilpilero.