España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2017. Algunas reflexiones. 3. Evolución del empleo

La evolución del empleo en relación al año 2006 sigue siendo negativa. El sector editorial genera un 18,96% menos de empleo que en ese año. En relación al año 2016 el aumento de empleo es de un 0,7%.

El único tipo de empleo que crece en relación al 2006 es el específico de producción editorial. Es curioso, en cambio que en el mismo y en relación al año anterior el dedicado específicamente a la producción en formato electrónico decrece. De esta modalidad, la serie se inicia en el año 2014. En relación a ese año, el aumento porcentual no llega al 1%. No deja de resultar curioso este aparente escaso aumento con todo lo que se oye hablar de nuevos formatos. O se externaliza y el empleo se genera en otro lado o el ruido no equivale a generación de empleo real.

En cualquier caso nada, en lo que se refiere a empleo, parece que volverá a ser como antes. La disminución que se produjo en el empleo ha sido mucho más drástica que la tímida recuperación.

Tampoco sabemos, aunque lo dudamos, que el ratio de facturación/empleo, ni siquiera a precios corrientes, llegue a las cifras del 2006.

 

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España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2017. Algunas reflexiones. 2. Integración empresarial

La evolución de los datos relativos a la integración empresarial indican en el año 2017 el grado más alto de integración de toda la serie, alcanzado al 31,3% de las editoriales.

El crecimiento que es probablemente el que lleva a aumentar el porcentaje, se da entre las editoriales más pequeñas que son las que representan el mayor número. Si atendemos a los totales y no a los porcentajes vemos que de hecho sólo hay una editorial más que el año anterior y hay, de hecho, menos editoriales que en años anteriores.

En detalles como estos es cuando se ve que el menor nivel de implicación de las editoriales a la hora de contestar van dejando flecos en los resultados

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2017. Algunas reflexiones. 1. Participación

Está ya disponible el estudio Comercio interior del libro 2017 que, como es habitual, suele ser hecho público coincidiendo con el Liber.

Como en muchas otras ocasiones en las que he hablado de los mismos este año lo haré de nuevo.

Son los datos que hay y cuando me refiero a datos quiero decir que no son meras ‘tendencias’ porcentuales que nunca sabemos a qué se refieren exactamente porque desconocemos el punto del que parten.

Siguen siendo, por lo tanto, los únicos datos que se ofrecen con claridad y con los que se pueden hacer después comparaciones claras

Intentaré seguir en diversas entradas un esquema lo más parecido posible, siempre que se pueda, a lo que ya planteé con los datos de comercio interior del año pasado.

Como en otras ocasiones también incluiré y tendré en cuenta nuevas aportaciones y puntos de vista.

Empecemos con el número de empresas que participan en el estudio y cuál ha sido la evolución de las mismas.

Y a la luz de los datos planteo que en el comparativo 2006-2017:

  1. La estructura asociativa editorial es menos representativa en lo referente al tejido empresarial del conjunto del sector que en el 2006. Ha pasado del 54,42% al 44,97%. En general, podríamos afirmar que las pequeñas editoriales son las que proporcionalmente están, porcentualmente, menos representadas.
  2. El porcentaje de contestaciones recibidas en relación al tejido editorial también ha disminuido en relación al 2006 en 6,36 puntos porcentuales, llegando a tener su punto más bajo en el 2013. En cualquier caso, en los últimos años, el número de empresas que contestan rara vez  ha superado el 20% del tejido editorial que se reconoce. Ello hace en el fondo difícil recoger las peculiaridades de un tejido que más allá de su facturación está compuesto de agentes con muchas peculiaridades distintas entre unos y otros.
  3. El porcentaje de contestaciones sobre el total de asociados se ha mantenido más estable, con variaciones arriba o abajo del 2%, exceptuando el período 2013-2015. Aún así, este año es inferior en casi tres puntos porcentuales al año pasado.
  4. Cuanto más pequeñas en lo referente a facturación son las editoriales, menos tendencia hay a contestar. Sólo un 38,9% de las pequeñas editoriales han contestado a la encuesta de Comercio interior.

¿Sube o baja la facturación del sector del libro en España? 2. El espejismo digital

La facturación del libro digital en España, según los datos que facilita la FGEE sigue siendo una realidad cercana al espejismo.

Conviene señalar que nadie más, que yo sepa, ofrece a fecha de hoy datos absolutos de facturación y menos clasificados por materias. El resto del personal habla o tiende a hacerlo de porcentajes, pero sin aportar, insisto, que yo sepa, datos absolutos, evolutivos y comparables con otros soportes, formatos y canales.

La FGEE nos dice dos cosas:

  1. Que la facturación en 2017 en libros digitales es de 119,100 millones de euros.
  2. Que los libros de ciencias sociales y humanas acaparan el 43,4% de la facturación de los libros digitales.

Yo añado las siguientes:

  • Que su peso sólo es significativo realmente en ese área y aún así, el mismo ha descendido desde el 2014.
  • Que en el otro único caso que supera el 5%, como es el de la literatura, su peso también ha descendido ligeramente, pasando del 5,31% en 2016 al 5,24 de 2017.

  • El libro digital tampoco aguanta en los últimos años la subida del IPC. Tomando como base el año 2009 que es cuando la FGEE empieza a aportar datos , sólo en el período entre 2011 y 2014 el crecimiento del digital ha sido superior al del IPC. Para haber mantenido ese comportamiento, la facturación en este año 2017 debería haber sido por lo menos de 10 millones de euros más. Es pues difícil de afirmar que se está produciendo una evolución disruptiva del sistema.

  •  Parece pues que en lo referente a negocio su peso sigue siendo poco significativo.

 

¿Sube o baja la facturación del sector del libro en España? 1. Cuesta abajo y sin frenos

Se han dado a conocer recientemente el avance de datos del Comercio interior del libro del año 2017.

Parece que, si hacemos caso a lo que cuenta algún medio, una parte de la interpretación de los mismos no es compartida por el Presidente de la Federación y el Director ejecutivo de la misma. Hay a quien le parece que quizás se edite demasiado provocando una inflación y hay quien cree que eso es lo que el mercado demanda.

Claro que siguiendo esa lógica, habrá que pensar que los porcentajes de devolución son también demandados por el mercado o son, quizás, pequeños desajustes entre la oferta y la demanda que se sitúan como media en torno al 30%. Pequeños desajustes, efectos colaterales de la lógica del mercado…

Los medios en cualquier caso y en lo que se refiere a la cifra de facturación se mueven en la horquilla que se sitúa entre el ‘No crece‘ y el ‘crecimiento pírrico‘. No resulta muy amplia.

Si hablásemos de pensiones diríamos que el poder adquisitivo que refleja esa facturación tiende al descenso que no al ascenso. Todo sea porque, quizás, como el sector se ha modernizado y se ha convertido en más eficiente, aunque facture menos sea capaz de ganar más. ¡Quién sabe!

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España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 9. Qué venden las cadenas de librerías

El comportamiento en la venta de libros de las cadenas de librerías tiene, aparentemente, poco que ver en su conjunto con lo que venden las librerías independientes en lo que hace referencia al peso de las materias en su particular ‘cesta de la compra’.

Las cadenas de librerías son el segundo canal de comercialización. El primero siguen siendo las librerías que decrecen en su peso y el segundo las cadenas que aumenta ligeramente su peso.

Ambos, en cualquier caso, facturan menos a precios corrientes y a precios constantes que hace 10 años. Los datos sobre la evolución de las librerías ya los presentamos en su momento.

La evolución de la facturación de las cadenas es la siguiente:

En los grandes número, algunas notas que quizás sean interesantes o deban ser tenidas en cuenta:

  1. La evolución del peso del texto no-universitario que aumenta casi en 14 puntos.
  2. La evolución del peso también de la literatura infantil-juvenil en 6 puntos porcentuales.
  3. El mayor peso que en las librerías, como vamos a ver a continuación de la literatura que aún habiendo descendido supone el 30%, mientras que en las librerías supone sólo el 19,64%.

Comportamientos y modelos de negocio, por lo tanto distintos. Podríamos afirmar con una cierta intención provocadora que en los ‘grandes números’ las cadenas de librerías son más literarias que las librerías independientes ya que en las primeras el peso de la literatura incluida la infantil-juvenil supone un 46,32% de la ‘cesta de la compra’ y en las librerías es sólo el 33,49%.

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2016. Algunas reflexiones. 8. Qué venden las librerías

Interesante y ¿preocupante? la evolución de las ventas en librerías y el peso de las materias que venden.

Partiendo de los datos de facturación por materias y atendiendo a los porcentajes he construido una tabla que incluye la facturación entre 2006 y 2016 de las librerías y de las materias.

Con los datos globales en la mano podríamos lanzar un titular para llamar la atención que podría ser, por ejemplo: Las librerías son cada vez menos culturales y más de educación obligatoria.

La facturación se refleja a precios corrientes. Ya vimos con anterioridad que las librerías han sido y siguen siendo el principal canal de facturación, pero, también podemos comprobar que ha ido variando en parte el peso de las materias que generan esa facturación.

Vemos también, esto es una tónica general, el descenso global de la facturación.

Me llama mucho la atención el aumento del peso porcentual de las ventas de Texto No-Universitario que, no lo olvidemos, es un libro que se ‘expende’ y que no supone por parte del librero ninguna decisión de compra.

 

No me resisto a añadir una reflexión de Zaid sobre lo significativo que esto puede ser.

La animación de las librerías no la hacen los libros escolares, sino las novedades literarias, intelectuales, políticas. Los libros de texto, por definición, expresan la cultura obligatoria que se transmite de arriba hacia abajo: de los que saben a los que deben aprender. Los otros libros expresan la cultura libre, abierta, sin credenciales ni horarios, que no educa desde arriba y por obligación, sino entre iguales y por gusto, desde la plática sabrosa entre lectores que se animan leyendo y se platican unos a otros las maravillas o decepciones que han encontrado. (Gabriel Zaid; Crítica del mundo cultural; El Colegio Nacional, pag. 118)

Sé que hay muchas librerías que no venden texto. Sé que muchas de las nuevas librerías que abren plantean sus proyectos lejos del mismo, pero, al mismo tiempo, los números dicen lo que dicen… y el dinero genera, también, discurso.