España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2017. Algunas reflexiones. 8. Qué venden las librerías

Tal y como ya señalábamos el año pasado, el peso del libro de prescripción, el libro de texto en edades de enseñanza obligatoria, sobre el que ya llamábamos la atención sigue teniendo un peso muy importante en las librerías en su conjunto. Es cierto que el mismo se reparte de manera muy desigual, lo cual, al mismo tiempo tiene una clara incidencia a la hora de plantear un discurso  único de la ‘librería como comercio-espacio cultural’.

Si como media, el peso del del libro de texto en la facturación del canal es ligeramente superior al 40%, se puede suponer que hay muchos puntos, en la medida en que también los hay que tienden a no vender texto, que el peso se situará muy por encima del 50 en muchos de ellos.

Conviene recordar que en estos datos sólo se habla de libro del primer uso o libro nuevo mientras que parece que el libro de segunda mano o de segunda oportunidad alcanza en otros países y en España también, por lo menos por el nacimiento de nuevas librerías con este perfil, una importancia que quizás debería tenerse en cuenta.

Así lo parece por lo menos en Francia y en Inglaterra, donde parece que la mitad de la población elige comprar libros de segunda mano antes de comprar nuevos.

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2017. Algunas reflexiones. 7. Facturación por materias

La facturación por materias no ofrece cambios sustanciales en relación a los últimos años.

El rey es el libro de texto no universitario, obligatorio en muchos de los casos, y que en los cinco últimos años supone más de un tercio del negocio del comercio interior.

Es, además, la única materia que aumenta su facturación en relación al año 2006. Lo no cultural crece, lo más específicamente cultural sigue a la baja.

Soy de la opinión que no de la certeza, de que éste, en lo que a libro nuevo se refiere, es un camino sin retorno en las categorías que podríamos denominar creativas por mucho que según Deloitte, el libro aparezca como uno de los tres regalos más deseados para estas navidades, el segundo en el caso de las mujeres, e incluso sea el segundo más comprado para, que no por, los adolescentes y el cuarto para los niños.

Ante esta realidad de descenso mantenido, en volumen que no en porcentaje, de la literatura para cualquiera de las edades y cualquiera de sus géneros es difícil llegar a entender que el sistema y el canal de comercialización se mantenga en gran medida inalterable en sus modos y en sus formas.

De esto ya hablaremos con un poco más de calma y extensión en breve.

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2017. Algunas reflexiones. 5. Facturación por canales

Ya hemos visto que la facturación no sólo sigue estancada, sino en involución.

Presento ahora, y también en una serie que va desde el año 2001, datos relacionados a la evolución de la cifra de facturación por canales, el porcentaje que supone cada uno de ellos y cuál debería haber sido la evolución teniendo en cuenta el IPC acumulado.

El dato que más me interesa a título personal es la evolución de las librerías. Como veremos a continuación veremos que es imposible mantener un tejido librero similar al del año 2001 porque la facturación teniendo en cuenta el IPC ha sufrido un severo descenso. Es por ello que pienso que una de las primeras líneas de trabajo si se piensa en desde una clave política sigue pasando por afrontar en serio el debate sobre cuál debe ser, de cara a una sostenibilidad real, el tamaño real de un sector librero independiente.

Presentamos hoy como primer acercamiento el porcentaje que en cada uno de los casos tienen los canales o las formas de comercialización.

Evolución de la facturación absoluta por canales.

La cifra total de la facturación de librerías y cadenas, sin tener en cuenta la subida del IPC es prácticamente igual a la del año 2001. 1.224 millones de euros. El dato importante es que las librerías han descendido 124 millones que es lo que han subido las cadenas de librerías.

De hecho, entre lo que podríamos considerar canales con un peso significativo son ls cadenas de librerías y las ventas directas por parte de los editores a empresas e instituciones las únicas que aumentan su volumen de facturación.

Si aplicamos sobre los canales de comercialización el factor corrector de aumento del IPC (38,2), la diferencia entre lo que los mismos facturan y lo que deberían facturar realmente para mantener un peso equivalente al año 2001, estos serían los resultados en números.

Las librerías deberían facturar 1.295 millones y facturan 813 millones. Es decir han perdido por el camino un tercio de la cifra de negocio o si lo prefieren 481 millones de euros. No es por lo tanto de extrañar el descenso del número de librerías. Es una consecuencia lógica de la pérdida de facturación.

Esto no ocurre en cambio con las cadenas de librerías que han crecido del año 2001 al 2017 por encima del IPC. Y así, si las cadenas sobre la venta total en librerías, suponían en el 2001 un 23%, su porcentaje actualmente se sitúa en en 33%.

Veamos ahora la evolución del peso porcentual de los canales.

  1. Las cadenas de librerías y la venta a empresa e instituciones son las que en relación a 2001 son las que han aumentado claramente su peso porcentual. En torno a 7 puntos
  2. Las librerías mantienen una posición relativamente estable al igual que los hipermercados.
  3. Las librerías aún con todo siguen siendo con diferencia el principal canal de comercialización. Duplica en volumen al siguiente que son las cadenas de librerías y entre ambos suponen más del 52% de la facturación, cuando en el 2001 eran el 47%. Este aumento de peso porcentual, en cualquier caso es debido al aumento de peso de las cadenas.

Quedan algunas preguntas en el aire que creo siguen siendo claves a la hora de pensar en una acción política integral de cara a las librerías.

  • Antes de plantear cualquier otra medida que se convertiría en un mero parche, con estas cifras de facturación cuál debería ser el mapa de librerías que puede ser sostenible.
  • Con qué otros productos y/u otros negocios se deberían plantear posibles encuentros o sinergias, como ya se hace en algunos casos, para poder afianzar una sostenibilidad de proyectos.
  • ¿A partir de qué cifra de negocio se debería plantear, en una visión red, que un punto de venta está detrayendo recursos para la sostenibilidad de otro punto de venta y que quizás la unión de los dos con el ahorro de costes estructurales que podría suponer aseguraría el mantenimiento de los puestos de trabajo?.

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2017. Algunas reflexiones. 4. Evolución (involución) de la facturación

El volumen de facturación  del comercio interior del sector del libro sigue su proceso decreciente, tal y como ya constatamos el año anterior.

  1. Cada vez parecemos acercarnos más a un punto de no retorno. A precios corrientes, sin tener en cuenta el IPC, el retroceso en relación al año 2001 es de un 11%.
  2. Tomando como base la cifra del 2001 la facturación a precios constantes, es decir teniendo en cuenta el IPC, debería haberse situado en el año 2017, en 3.696,30 millones y sólo alcanza los 2.319, 36 millones, lo que supone en millones una diferencia entre lo que sería un crecimiento sostenido y la realidad de 1.376,94 millones de euros, alcanzando en este año el mayor diferencial. El anterior se dio en el año 2013.
  3. En rojo realizamos un comparativo año a año de cuál debería haber sido hipotéticamente la facturación teniendo en cuenta el IPC y en relación a la cifra de facturación del año anterior.
  4. Una pregunta… por dar cabida a más temas. ¿Piensa alguien que lo que los datos de Comercio interior no miden conseguiría equilibrar la balanza y plantear una mirada más optimista en lo que a facturación se refiere? Tengo mis dudas.

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2017. Algunas reflexiones. 3. Evolución del empleo

La evolución del empleo en relación al año 2006 sigue siendo negativa. El sector editorial genera un 18,96% menos de empleo que en ese año. En relación al año 2016 el aumento de empleo es de un 0,7%.

El único tipo de empleo que crece en relación al 2006 es el específico de producción editorial. Es curioso, en cambio que en el mismo y en relación al año anterior el dedicado específicamente a la producción en formato electrónico decrece. De esta modalidad, la serie se inicia en el año 2014. En relación a ese año, el aumento porcentual no llega al 1%. No deja de resultar curioso este aparente escaso aumento con todo lo que se oye hablar de nuevos formatos. O se externaliza y el empleo se genera en otro lado o el ruido no equivale a generación de empleo real.

En cualquier caso nada, en lo que se refiere a empleo, parece que volverá a ser como antes. La disminución que se produjo en el empleo ha sido mucho más drástica que la tímida recuperación.

Tampoco sabemos, aunque lo dudamos, que el ratio de facturación/empleo, ni siquiera a precios corrientes, llegue a las cifras del 2006.

 

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2017. Algunas reflexiones. 2. Integración empresarial

La evolución de los datos relativos a la integración empresarial indican en el año 2017 el grado más alto de integración de toda la serie, alcanzado al 31,3% de las editoriales.

El crecimiento que es probablemente el que lleva a aumentar el porcentaje, se da entre las editoriales más pequeñas que son las que representan el mayor número. Si atendemos a los totales y no a los porcentajes vemos que de hecho sólo hay una editorial más que el año anterior y hay, de hecho, menos editoriales que en años anteriores.

En detalles como estos es cuando se ve que el menor nivel de implicación de las editoriales a la hora de contestar van dejando flecos en los resultados

España. Comercio interior del libro. De 2006 a 2017. Algunas reflexiones. 1. Participación

Está ya disponible el estudio Comercio interior del libro 2017 que, como es habitual, suele ser hecho público coincidiendo con el Liber.

Como en muchas otras ocasiones en las que he hablado de los mismos este año lo haré de nuevo.

Son los datos que hay y cuando me refiero a datos quiero decir que no son meras ‘tendencias’ porcentuales que nunca sabemos a qué se refieren exactamente porque desconocemos el punto del que parten.

Siguen siendo, por lo tanto, los únicos datos que se ofrecen con claridad y con los que se pueden hacer después comparaciones claras

Intentaré seguir en diversas entradas un esquema lo más parecido posible, siempre que se pueda, a lo que ya planteé con los datos de comercio interior del año pasado.

Como en otras ocasiones también incluiré y tendré en cuenta nuevas aportaciones y puntos de vista.

Empecemos con el número de empresas que participan en el estudio y cuál ha sido la evolución de las mismas.

Y a la luz de los datos planteo que en el comparativo 2006-2017:

  1. La estructura asociativa editorial es menos representativa en lo referente al tejido empresarial del conjunto del sector que en el 2006. Ha pasado del 54,42% al 44,97%. En general, podríamos afirmar que las pequeñas editoriales son las que proporcionalmente están, porcentualmente, menos representadas.
  2. El porcentaje de contestaciones recibidas en relación al tejido editorial también ha disminuido en relación al 2006 en 6,36 puntos porcentuales, llegando a tener su punto más bajo en el 2013. En cualquier caso, en los últimos años, el número de empresas que contestan rara vez  ha superado el 20% del tejido editorial que se reconoce. Ello hace en el fondo difícil recoger las peculiaridades de un tejido que más allá de su facturación está compuesto de agentes con muchas peculiaridades distintas entre unos y otros.
  3. El porcentaje de contestaciones sobre el total de asociados se ha mantenido más estable, con variaciones arriba o abajo del 2%, exceptuando el período 2013-2015. Aún así, este año es inferior en casi tres puntos porcentuales al año pasado.
  4. Cuanto más pequeñas en lo referente a facturación son las editoriales, menos tendencia hay a contestar. Sólo un 38,9% de las pequeñas editoriales han contestado a la encuesta de Comercio interior.