Para siempre. Vergílio Ferreira

Para siemprePara siempre de Vergílio Ferreira.

Fue una de las lecturas que me acompañó durante el Camino de Santiago.

Para siempre es el libro del recuerdo y del espacio eterno de la intimidad, un largo monólogo hecho de silencio y ausencia. Desde el intenso lirismo de su prosa, Vergílio Ferreira afronta la meditación sobre la existencia y vuelve a iluminar a esa mujer, siempre ausente, que acompaña la experiencia vital. En la frontera entre la ficción y la crónica, el autor portugués crea un escenario de mundos posibles donde lo autobiográfico sirve de motor narrativo a una voz que, desde la soledad y la evocación, analiza su propia individualidad, y en la que la memoria es lo único capaz de sustentar el presente.

– La verdad de las palabras no está solamente en su verdad sino en la coherencia con el momento en que se dicen. (pag. 263)

Algunas otras citas entresacadas

Camino de Santiago, decimocuarta etapa. Bercianos del Real Camino-Puente Villarente. 27 de abril

31,4 kilómetros.

Foto0077Tras la lluvia que finalmente cayó a la noche, sol, viento de frente y mucho frío mañanero.

El Burgo Ranero. Primer café del día. Un francés, Dannielle, con el que ya coincidí ayer parece convencerle mi trazado de las etapas. Ya lo comentamos ayer a la noche y es posible que llevemos el mismo ritmo diario hasta Santiago.

Charlo con unos ciclistas. Todos nos quejamos del frío. Con él presente, sobre todo si hay un poco de agua, sólo se piensa en avanzar y llegar.

Tímidos copos llegando a Mansilla de las Mulas. Arrecia el viento de cara y la sensación de frío aumenta. Pienso en los ciclistas con el viesto de cara. De hecho se tiende a tomar una posición andando parecida a la de la bici. Cuerpo encorbado, las manos hacia el centro, justo para que el bastón pueda hacer el juego de apoyo.

La llegada al Albergue San Pelayo en Puente Villarente merece la pena. Uno de los mejorcitos hasta la fecha.

Foto0078Así que no es de extrañar que después del frío pasado y con el resol de la tarde aproveche para poner en posición de meditación trascendental.

foto0080_001En San Pelayo me entero de la historia de R. que regena un albergue en uno de los pueblos por los que ya he pasado. La solución a un problema de salud le hizo dejar todo y montar un albergue en el Camino donde, cuando ella lo hizo ya estando enferma, se le abrió un hilo de esperanza que por ahora van dando sus frutos.

Una historia real de el Camino que supuso todo un cambio de vida para ella y los suyos.

Charlo en la cena con una malagueña de 71 años a la que he visto antes al pasar por Mansilla que va haciendo sin prisa y sin pausa turismo santiaguero.

Homeópata y vegetariana ha sido ‘mano de santo’ para una italiana que venía con una importante contractura. Comparto cena con ella, la italiana, su hermana y Dannielle que se convertirá a partir de ahora en un estupendo compñaero de camino en las llegadas y descansos mientras cada uno vamos andando a nuestro ritmo.

Gastos

  • Desayuno: 3
  • Té: 1,10
  • Tabaco: 4,50
  • Albergue: 8
  • Cerveza: 1,50
  • Cena (tallarines y chuleta de cerdo): 10
  • Total: 28,10

Para siempre

Saber la palabra exacta, el gesto exacto, la actitud justa. Pero ¿qué es lo exacto para ti? (pag. 133)

La vida simple

Descubrí que habitar el silencio era una fuente de juventud. Aprendí dos o tres cosas que mucha gente sabe sin recurrir al encierro. La virginidad del tiempo es un tesoro. El desfile de las horas es más trepidante que la tala de los kilómetros. La vista no se cansa nunca de un espectáculo de esplendor. Más se conocen las cosas, más bellas se vuelven. (pag. 226)

La vida consiste en resistir al golpe de la muerte de los seres queridos. (pag. 227)

Camino de Santiago, decimotercera etapa. Calzadilla de la Cuesta-Bercianos del Real Camino. 26 de abril

32,1 kilómetros.

Nublado. Amenazando lluvia que no llega a caer.

Ando con los recuerdos del día anterior que me acompañan.

Terradillos. Ecuador de el Camino.

Castilla se va volviendo ondulada.

Moratinos. Parada para el avituallamiento. Solo y tranquilo en mitad de la plaza.

Sahagún. Compro fruta, cajero y café con un estupendo milhojas.

Foto0076Llego al albergue de Bercianos.

Tras toda la rutina, ya a la tarde, rica experiencia compartida con oración y cena comunitaria en la que todos colaboramos bien en la preparación de la misma o en la recogida y limpieza.

Había pensado alojarme en otro albergue pero estaba lleno.

Comparto la cena con una húngara, no sé por qué me da que es religiosa, y varios franceses.

Gastos

  • Desayuno: 3
  • Fruta, galletas y frutos secos: 5,20
  • Café y pastel: 2,10
  • Albergue, cena (potaje de lentejas y desayuno del dá siguiente): 10
  • Café: 1
  • Total: 21,30

Para siempre

Y de pronto recuerdo: bebe despacio, concéntrate en el placer de beber, sé tu cuerpo que bebe. La vida está tan llena de milagro. Pero somos convulsivos rápidos, distraídos, se pierde tanto.

La vida simple

Lo que el ser vivo pierde en amplitud lo gana en intensidad. (pag. 66)

Nota

Hoy 31 de mayo, un día especial para mí que coincide al mismo tiempo con la transcripción de la mitad del camino hecho me acuerdo de algunas personas de manera especial por distintos motivos.

Así que esta mitad de lo andado y este día por el seguir viviendo quiere ser un recuerdo especial para Aitzol, Lucía, Manuel y Mercedes que ya se fue.

‘Y de repente, todo es tan relativo’….

Los otros tres que siguen en el juego de la vida seguro que entenderán este guiño.

Camino de Santiago, duodécima etapa. Población de Campos-Calzadilla de la Cueza. 25 de abril

32,9 kilómetros.

Día soleado. Calor al mediodía en las largas rectas sin agua después de Carrión de los Condes.

Espectacular amanecer. El rojo de la luna acostándose a la izquierda del camino y el sol que enrojece el cielo despertándose a la derecha.

Mucho tramo paralelo a la carretera. Se hace tedioso.

Foto0074Café y pintxo en Villalcázar de Sirga.

Foto0075La llegada a Carrión me trae recuerdos de personas y momentos vividos. De José Luis que ya se fue hace unos cuantos años y con quien compartí por aquí algunas jornadas maravillosas. De Imanol, de quien acabo de recibir un mensaje, mientras al fondo, muy al fondo contemplo su querida montaña palentina.

Paro en Carrión a comprar tabaco y conseguir sellos para una postal que prometí enviar. ¡Qué cosa tan natural ver a la estanquera fumando sin ningún recato! Una forma clara de decir que el negocio lo lleva dentro. Puede que no sea políiticamente correcto, pero como elemento de marketing no está mal.

Llevo días desconectado del falso mundo digital, totalmente prescindible para el día a día vital.

Pienso en el valor de la austeridad, en el saber aceptar lo que te ofrecen.

Las rectas de Castilla hacen que el tiempo tenga otro ritmo, menos estímulos aparentes y más cansino para el andar.

A la salida de Carrión una joven, Esther, me saluda alegre al pasar. Me la reencuentro casi llegando a Calzadilla mientras reposo un rato y tomo parte de mi ración de plátano diario en una sombra al lado del camino.

Hacemos el tramo final juntos, charlando distendidamente. Lo prolongamos en una agradable comida de conversaci´´on, risas y alguna lágrima emocionada.

La diferencia de edad, más de 30 años, no es barrera para hablar de la familia, el amor, las relaciones, lo que nos importa y deseamos.

En el Camino, todos los encuentros son palpables. Tú decides con quién, cuándo y cómo. Pasan por la mirada, la voz, el tacto… Me lo decía hoy también L. de otra manera: para saber cómo estás, mejor que los sms es escucharte.

En el albergue charlo con el hospitalero voluntario mientras pico-ceno con J. ¡Qué vida la suya! No por hospitalero, sino por lo que hay detrás.

Aparece, en su realidad, el Camino como espacio de acogida para personas que, en otro medio y circunstancias quizás no tendrían donde poder tener una mínima dignidad vital. J. me cuenta otro caso que vivió ayer en el albergue en el que pasó la noche.

Gastos

  • Desayuno: 2,70
  • Postal: 0,40
  • Tabaco: 8,70
  • Sellos: 1,50
  • Albergue: 7
  • Comida (Ensalada campera, costillas): 10
  • Cafés: 2,20
  • Cena (Raciónes de queso y jamón compartidas y bocadillo de tortilla): 12,50
  • Total: 45

El crrimen del soldado

Aquel muchacho no renunciaba a decir ni a recibir: confiaba el intercambio al tacto. Su toque discreto me rozaba y allí donde se depositaba abría mis poros y se producía un intercambio de corriente entre él y yo… (pag. 51)

La mirada te acaricia o te corroe. (pag. 68)

La voz humana deja en el oído huellas más resuletas que las digitales. Las circunstancias especiales, además, aumentan la capacidad de reconocerla. (pag. 76)

La profundidad se esconde en la superficie (pag. 96)

Para siempre

Pero lo más urgente es estar contigo, conocerte, cruzar mi vida con la tuya. ¿Qué más puede haber en lo que he vivido? (pag. 114)

¿Cómo se puede ser hombre sin olvidar?, se es hombre sobre todo por lo que se olvida. (pag. 119)

Camino de Santiago, undécima etapa. Castrojeriz-Población de Campos. 24 de abril

29,9 kilómetros.

Foto0073Desayuno en el albergue antes de salir.

Día soleado y fresco. La lluvia, por suerte, sigue sin aparecer.

En la Fuente del Piojo un paisano prepara el avituallamiento de pago.. Fruta, café, infusiones. Cada uno, en estos tiempos, se va buscando y haciendo la vida como puede o le dejan.

La pequeña japonesa sigue avanzando constante, siempre con la sonrisa presente.

Desayuno en Boadilla del Camino en la Casa Rural En el Camino. Agradable patio. Recupero el gusto y la agradable sensación de airear los pies.

Paro en el albergue de Población de Campos. El más flojo hasta la fecha. Solo una pareja oriental cuando llego, aunque acabaremos estando 13 personas.

A veces los espacios engañan. La mujer que se encarga del albergue gestiona también un centro de turismo rural.

La vida ha sido dura para ella. Nos ‘regala’ una estupenda cena que compartimos Paco, el malagueño andarín de a 45 kilómetros por día, un bradileño, un polaco y 3 alemanes.

Disfrutamos con la atención y la sencillez de unas buneas patatas fritas caseras que los alemanes quieren repetir y que acompañan a la carne que ha venido precedida de una contundente sopa.

Sabiduría del malagueño. En el Camino hay tres cosas básicas: los pies, dormir bien y comer por lo menos una vez al día con contundencia. La bebida tampoco se quedó corta. ¡Cómo entraba el clarete!

Antes de la cena, tomando una cerveza tranquila, surge de nuevo la pregunta ¿Por qué estás haciendo el Camino? Ahí la dejo de nuevo flotando. No me agobia. Me siento bien, tranquilo y disfrutando con lo que me voy encontrando.

Soy consciente en la cena de cómo los (mis) prejuicios siguen estando presentes. Había situado al brasileño con el que compartía mesa y mantel como un portugués con ganas de hacer ‘negocio negro’, cuando a la entrada de Frómista me entregó propaganda anónima del sitio donde estoy cenando.

¡Cuánto camino me queda por hacer!

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Gastos

  • Desayuno: 2,40
  • Fruta: 2,33
  • Aquarius: 2
  • Albergue: 4
  • Café: 1.10
  • Tabaco: 4,50
  • Cena: 10
  • Total: 26,33

Para siempre

¿Quién soy? Tiene gracia, no recuerdo habérmelo preguntado nunca: ¿quién soy? ¿Y desde cuándo comencé a serlo? Debe de ser útil saberlo, ¿qué hay dentro de mí?, al menos para saber qué voy a entregar a la muerte. ¿Llegaré a saber alguna vez quién soy?, ¿o lo que soy, que está un poco más hacia aquí de eso? ¿Y qué es lo que soy, además de lo que fui siendo? ¿Qué perdura en mí de lo que fui siendo? Lo que soy, es curioso, lo que soy es. (pag. 106)

La vida simple

Me vuelve el silencio, el inmenso silencio que no es la ausencia de ruido sino la desaparición de todo interlocutor. (pag. 85)

Camino de Santiago, décima etapa. Tardajos-Castrojeriz. 23 de abril

30,2 kilómetros. Día del Libro

Foto0071Día fresco y soleado en la verde Castilla que será ya sol caliente al mediodía al llegar a Castrojeriz.

Desayuno antes de salir en el albergue. Parece que hay ambiente madrugador.

En Hornillos del camino, primera parada. Un plátano y un cigarrito saboreando todavía la velada de ayer.

Hontanás, un pueblo que aparece de la nada. Café tranquilo al sol junto a un polaco que no para de hacer ejercicios de estiramiento. Ambiente sosegado.

Castrojeriz.Llegada al mediodía al albergue. Paco, el hospitalero, atento a los que vamos llegando, ofreciendo informaciones prácticas, infusiones y desayuno para la mañana siguiente. Hasta la fecha, la vez que más españolitos hay en un albergue.

Hoy, Día del libro en el paisaje han ido apareciendo molinos de viento como una  llamada a nuevas andanzas quijotescas.

Curiosas algunas conversaciones que se escuchan. Lo comento vía sms con una amiga y me contesta que Luis Landero ya decía que había todo un negocio en montar el ‘Psico-Jacques’. Apoyo psicológico en el Camino para divorciados y gente en crisis.

Me voy acercando a la mitad del Camnio y me doy cuenta como en el mismo se van cumpliendo una serie de rutinas:

– Levantarse entre las seis y seis y media.

– Ponerme a andar con un desayuno más o menos frugal.

– Ir andando y parando cada dos horas, dejando que todo vaya fluyendo.

– Llegar entre las 13:30 y las 15:00.

– Aposentarse, ducha, colada y comida frugal por lo general.

– Descansar un poco, pasear por el pueblo, leer, pasar las notas a limpio, conversar, observar…

– Cenar entre las 19:00 y las 20:00 y ¡a dormir!

En el albergue me cruzo con una chica de Getxo que en un primer momento se me dirige en inglés. ¿Tendré pinta de ‘guiri’?

Ceno con J. en el Mesón de Castrojeriz y seguimos la conversación de la noche anterior. ¡Qué idas y venidas tiene la vida y qué compañías más inesperadas!

Gastos

  • Desayuno Hontanás: 2,80
  • Albergue: 5
  • Cerveza y tinto: 2.20
  • Cena (Alubias, carne guisada y arroz con leche): 10
  • Café: 1,50
  • Total: 21,50

Para siempre

En el Día del libro leo….

– Cómo es que todavía no te ha llegado la noticia de que el libro pertenece a una época que ya ha muerto? ¿Que pertenece a la época de la memoria y que la memoria se ha terminado? Escribir un libro, imagínate el tiempo de la vida que se ha perdido. Y leerlo despacio, con notas al margen. Y guardarlo en estantes como un cadáver en un nicgo.

– La época del libro es la época del artesanado. Una cosa destinada a un individuo, fabricada con lentitud. NO tenemos tiempo, tenemos mucha prisa. (101)

Inmóvil la tarde por la plaga de calor, el sol cae a plomo en la arena blanca del camino. (103)

La vida simple

Cuando uno desconfía de la pobreza de su vida interior, hay que llevar buenos libros: con ellos siempre se podrá llenar el vacío. El error sería escoger exclusivamente lectura difícil imaginándose que la vida en los bosques lo mantiene a uno en un alto grado de temperatura intelectual. El tiempo se hace largo cuando no hay más que Hegel para una tarde de nieve. (26)

Camino de Santiago, novena etapa. Atapuerca-Tardajos. 22 de abril

30,6 kilómetros.

Foto0070Día fresco y nublado. Estupendo para andar. Ya a la tarde va asomando el sol entre las nubes.

Soledad-solitariedad en el Camino. A lo largo del día, hasta la llegada, sólo coincido con dos peregrinos españoles en Orbaneja Ríopico mientras tomo un café. Los vuelvo a ver en un breve descanso antes de llegar a Tardajos.

Ellos y un par de ciclistas son los únicos que veo a lo largo del día. Ni al paso por Burgos capital, fatalmente señalizado a su entrada, me encuentro con peregrinos.

Es la primera vez que en la parada del café se rompe ese hilo de continuidad con personas con las que había coincidido en el albergue.

Cierto es que he madrugado para ver desde lo alto de la sierra de Atapuerca el amanecer con Burgos al fondo.

Día de andar solitario, pero como le decía a una amiga en un sms, también de ‘estar a gustito conmigo mismo’.

Llego a Tardajos a las 13:30, algo antes de lo que preveía. El albergue, atendido por hospitaleros voluntarios, no abre hasta las 15:00. María Jesús, la hospitalera me ve llegar y me permite amablemente dejar la mochila. Tomo un plato combinado en el bar de enfrente.

Curiosa, aunque no extraña la estampa en el bar. De los 10 parroquianos presentes, 9 hombres y una mujer. Algunas cosas parecen no cambiar.

María Jesús ofrece a todos los que vamos llegando un póleo-menta que se agradece.

Charlamos.

Poco a poco va llegando la gente, incluidos algunos que parecen que van más buscando hotel que acogida cin somprender ese lema que circula el turista exige, el peregrino agradece’. Estos, que parecen exigentes, no dan el visto bueno a lo que ven en el albergue y siguen para adelante.

Voy pegando la hebra con un navrro de adopción y la hospitalera. tras algunas compras que cada uno hemos hecho por nuestra cuenta para cenar en el albergue y, como quien no quiere la cosa, entre palabra y palabra van apareciendo alguna botella de vino, paratas fritas, queso, chorizo, salchichón… y buena conversación.

IMAG0345_recortadaSe nos arrima también un alemán-argentino o argentino-alemán, amante solo del ‘vino de oca’ y hacedor de versos en sus ratos libres.

Y mientras va fluyendo la conversación surgen algunas coincidencias y sorpresas inesperadas.

¡Nunca sabe uno lo que y con quién se va a encontrar en El Camino! En la vida también suele pasar.

Grata velada que socializa el día vivido a gusto en soledad.

Gastos

  • Desayuno: 5
  • Fruta: 3,25
  • Comida (plato combinado, cerveza y café): 9,20
  • Tabaco: 4,30
  • Pan y queso: 2,80
  • Crema solar: 11,50
  • Albergue: 7
  • Total: 43,05

Para siempre…

… lo que amé y ya no amo, los sueños que soñé y no se hicieron realidad o se hicieron realidad y aun así no se hicieron realidad porque la realización de un sueño es solamente el sueño de esa realización… (pag. 92)

La vida simple

¿Qué es la soledad? Una compañera para todo momento.

Es un bálsamo aplicado sobre las heridas. Hace caja de resonancia: las impresiones multiplican su intensidad cuando se está solo…

Genera pensamientos dado que la única conversación posible es con uno mismo. Lava toda la charla, permite echar una sonda en uno mismo. Convoca a la memoria el recuerdo de los seres amados… (pag. 97)